Originalmente El Soplao sólo presentaba entradas naturales por dos simas que se descubrieron más tarde. Actualmente los numerosos y antiguos accesos por mina al Soplao han sido sellados, permaneciendo accesibles para los espeleólogos esas dos entradas naturales en el sector Este: Torca Juñoso y Torca Ancha. La travesía que describimos es un recorrido entre esas dos entradas naturales.
Partiendo de la localidad de Cabiña (Ayuntamiento de Valdáliga) o Rábago (Ayuntamiento de Herrerías) hay que subir por la carretera del Soplao y luego por la pista (accesible para turismos) que llevan hasta el repetidor de Telefónica en lo más alto de la montaña (alto de la Florida). Partiendo de la localidad de Celis (Ayuntamiento de Rionansa) el acceso sólo es para vehículos todo-terreno, aunque sin dificultades. Después de llegar al repetidor continuamos por una pista descendente (no accesible para vehículos) que nos acerca primero hasta la Torca Ancha y, a continuación, a Torca Juñoso.
Cuando acaba la pendiente fuerte y la pista empieza a bordear un bosque autóctono, aparecen arbolitos a los lados de la pista, hay que penetrar en el bosque no más de cincuenta metros para tropezar con Torca Ancha. A pesar de tener un diámetro de más de 20 metros, y debido a la vegetación, la boca no es tan visible como podría esperarse. Para la boca de Torca Juñoso tendremos que seguir por la pista unos trescientos metros más, casi hasta donde acaba. A no más de 20 metros por debajo de ésta se encuentra la pequeña entrada. Nos ayudarán a localizarla las ramas secas que hay en la boca para que no se caiga el ganado y un tejo que está al borde.TORCA JUÑOSO O TEJO TORCA ANCHA
X = 0.388.042 X = 0.387.767
Y = 4.794.838 Y = 4.794.843
Z = 495 m.s.n.m. Z = 519 m.s.n.m.
“...la exploración espeleológica es una exigente tarea en equipo que requiere de un tesón fuera de lo corriente. El factor humano es primordial en la espeleología, en la que la pasión por la aventura y la necesidad de descubrir un mundo completamente nuevo se convierten en la motivación fundamental. Sin espeleólogos no hay exploración de cuevas y, por tanto, tampoco hay conocimiento del mundo subterráneo...”
El orden más difundido para realizar la travesía es entrar por Torca Juñoso, de -117 metros, y salir por Torca Ancha, de -104 m. Toda la travesía esta balizada. Hay que equipar Torca Ancha antes de hacer el recorrido. Para bajar el primer pozo, de 19 metros, puede anclarse en un árbol accediéndose a la base de una Gran Sala a cielo descubierto. Descenderla para acceder al segundo pozo, de unos 22 metros, y, ya sin luz natural, que tiene un puente de roca como cabecera y, tras una rampa, instalar dos fraccionamientos -separados por unos cinco metros- equipados con chapas, cayendo luego en aéreo hasta la base. Hay que comprobar que la cuerda alcanza el fondo del pozo.
“...estábamos entrando en una galería no explorada. Llegar a una zona virgen me entusiasmo. Todo estaba sin contaminar. La arena primorosamente depositada por la Naturaleza a lo largo de millones de años formando montones esponjosos con rocas mezcladas. Ninguna huella por ningún lado. Todo perfecto y puro...”
Deberemos ser exigentes y escrupulosos con el trato y la limpieza de todas las cavidades que visitemos. Empezaremos la travesía por Torca Juñoso (o del Tejo). Tras penetrar en la sima e instalar los dos primeros pozos en fijo (tenemos tres fraccionamientos hasta -42 metros en la base del segundo pozo) deberemos subir por una colada frente a la cuerda unos cuatro metros para tomar el camino de la derecha que nos introduce en una galería amplia y muy concrecionada. Unos veinte metros después nos toparemos con un resalte de cuerda de 10 metros y todo el camino hasta el siguiente pozo lo realizaremos por encima de coladas e inmensas estalagmitas que en algunos casos habrá que trepar. Encima de una de las coladas veremos el esqueleto de un perro que seguramente cayo por una boca actualmente taponada. Al siguiente pozo accederemos a través de un tubo en el lado izquierdo de la galería; es el pozo más grande de la travesía, de 43 metros, instalado para doble cuerda, amplio y aéreo desde la cabecera. Ocasionalmente puede conducir una pequeña cascada en época de lluvias. Tras bajarlo tomaremos el ramal de la derecha y destreparemos entre enormes estalagmitas unos 22 metros hasta llegar a una zona donde se oye una cascada -que no se ve- en la pared de la izquierda.“...debido a la roña un par de tornillos no entraron a fondo, pero mi única preocupación fue que se volviera a repetir la movida del primer pozo y me viese obligado a remontar el largo aéreo sin llegar al fondo del pozo. Así que antes de iniciar el descenso largué suavemente la cuerda hasta su mitad y luego solté de golpe el nudo de la punta. Sesenta metros más abajo se escucho un latigazo sobre roca... “
Treparemos esa pared unos 10 metros por encima de la cascada y nos introduciremos por un miserable agujero. En esta galería, bastante estrecha, podremos ver el curso del río que forma la cascada. Tenemos que seguirlo e ir superándolo en altura unos 20 metros de desnivel. Así llegaremos a unas galerías amplias y muy concrecionadas con numerosos rincones a modo de salitas.
Para recorrer toda esta zona iremos por unas galerías que pueden presentar algún problema de orientación. Encontraremos un pozo de 9 metros que nos dejara en una sala de 12x10 metros llena de bloques. Hay dos caminos para seguir: bordear la sala por una ‘pequeña’ gatera o subir los bloques. Las dos rutas desembocan algo después en la misma diaclasa. Seguiremos por ésta hasta encontrar una galería de considerables dimensiones, la Galería del Alud. El acceso es por su parte más baja y al entrar lo mejor es subir hasta lo más alto para poder visionar los catadióptricos colocados. Después de recorrer unos 150 metros es aconsejable (por ser entre bloques) ir bordeando por la izquierda para localizar la gatera que nos llevará hacia las galerías de Torca Ancha (si seguimos de frente y subimos la escombrera nos meteremos en una galería de mina con bastantes restos de la antigua explotación)“... para darme el paso en libre y así alcanzar una pequeña galería ascendente. Según iba subiendo la decoración de las paredes se iba haciendo más delicada. Los últimos metros hasta una pequeña capilla me obligaron al asombro. Excéntricas de calcita de todas las formas y tamaños desde pelillos retorcidos hasta gruesas como un plátano se agolpaban en la capilla final que cerraba la galería en un amasijo fascinante...”
Después de pasar las gateras de comunicación volveremos a entrar en otra galería de bloques en la que es mejor avanzar por el lado izquierdo. El recorrido por las galerías de Torca Ancha es más fácil que todo lo anterior. Son mucho más grandes y también concrecionadas. En algunos lugares veremos restos de la explotación minera. En nuestro camino nos toparemos con una vagoneta llena de agua. Es un sitio perfecto para repostar agua para el carburero, porque por lo general todas estas galerías son muy secas. Después de subir un tramo por concreciones vale la pena desviarse a la derecha para conocer la Galería Gris, donde están los techos más altos del sector.
En la Galería de la Cabra comienza el ascenso hacia los pozos de salida, tendremos que remontar alrededor de 40 metros para llegar hasta una gran sala. En su parte más alta debemos ver la cuerda que habremos instalado antes de realizar la travesía. Siempre y cuando sea de día, tras subir el primer pozo de 22 metros estaremos viendo la luz. Seguidamente saldremos al ‘exterior’ y, aunque nos queda un pozo de 19 metros, entenderemos porqué se le da el nombre de Torca Ancha.“...cuando inspeccionó los rincones se sorprendió. Nítidas y armoniosas, de colores terráqueos y cremosos, las excéntricas y los corales tapizaban las paredes de la reducida estancia. La conservación era perfecta. Quizás no era un sitio de moda. Semejante a un gato, la pequeña sala le invito a quedarse enroscado y ronroneante en un rincón. Las agujas del reloj dejaron su estela de tiempo. O quizás el tiempo era el movimiento de las agujas. De pronto sintió hambre...”
Resta decir que aunque más complicada, sobre todo por la orientación, es totalmente factible realizar la travesía al revés. El punto más conflictivo se encuentra al llegar al final de la Galería del Alud para localizar la entrada a la diaclasa. Para facilitar su localización se ha colocado un catadióptrico circular de gran luminosidad.



