SI USTED HA TENIDO LA SUERTE DE CONOCER Y PRACTICAR EL MÉTODO PILATES EN UN CENTRO ESPECIALIZADO, EN UNA CLASE NO MASIFICADA Y CON UN MONITOR CUALIFICADO… ¡ENHORABUENA! YA SABE LOS BENEFICIOS QUE APORTA EL MÉTODO.
Joseph Pilates, padre de esta disciplina, fue un niño enfermizo, lo que le llevó a estudiar el cuerpo humano y la manera de fortalecerlo mediante el ejercicio. Tras un largo proceso de investigación y múltiples pruebas, surgió el tan laureado método. Lo denominó Condrología o la coordinación completa de la mente, el cuerpo y el espíritu, es decir; el arte de conseguir el control de la mente sobre el cuerpo.
Los primeros en aprovecharse de los beneficios del método fueron sus compañeros de prisión de Lancaster durante la Primera Guerra Mundial. Después, trabajando como enfermero en un hospital desarrolló una metodología para mejorar el estado de salud de los internos mediante el ejercicio. Para los enfermos más débiles montó sobre las camas un sistema de poleas y cuerdas para ejercitar los músculos, lo cual fue el origen de algunas de las posteriores máquinas por él ideadas (reformer, trapecio, silla y barril). Con el tiempo desarrollaría un gran número de ejercicios para ser realizados en ellas, así como otros para ser practicados simplemente en el suelo, sobre una colchoneta. A partir de entonces, se aplicó también a la rehabilitación y a la reeducación postural.
En 1926 emigró a EEUU y montó en Nueva York, junto a su esposa Clara, un estudio para enseñar su método. Pronto se hizo popular entre coreógrafos y bailarines, cuyas lesiones derivadas del entrenamiento intensivo les obligaban a pasar largos periodos de recuperación e inactividad.
Tras su muerte en 1967, su esposa Clara se hizo cargo del estudio hasta su fallecimiento diez años después, aunque en todo tiempo fue dirigido por una de las alumnas de Joseph, Romana Kryzanowska. Pilates no formó expresamente profesores de su método, pero varios alumnos abrieron centros para enseñar su práctica, divulgando los beneficios del sistema y fundando las modernas escuelas de Pilates.
La filosofía esencial del método es cada vez más influyente. Son muchos los deportistas, bailarines o entrenadores los que incorporan sus principios a sus entrenamientos, aunque no sigan estrictamente el método. Pilates afirmaba que estos principios debían incorporarse a toda nuestra actividad diaria hasta que acabaran convirtiéndose en algo natural e inconsciente.
PRINCIPIOS FUNDAMENTALES
Aunque el método Pilates se ha desarrollado y ha dado lugar a una gran cantidad de estilos y aplicaciones distintas, existen unos principios fundamentales que deben estar siempre presentes: Alineamiento, Centralización, Concentración, Control, Precisión y Fluidez. Los ejercicios están fundamentalmente compuestos por movimientos lentos, muy conscientes, y coordinados con la respiración, con el fin de crear un cuerpo armonioso, coordinado y flexible. A través de la práctica, la mente va tomando conciencia de las capacidades, limitaciones, fortalezas y debilidades del cuerpo, para mejorar el estado físico y mental. Es menos importante el número de repeticiones que se haga de los ejercicios que la correcta aplicación de los principios antes citados, ya que no se busca el desarrollo de masa muscular.
Otros dos puntos muy importantes a remarcar son la respiración y el concepto de lo que Pilates denominó el powerhouse.
EL POWERHOUSE
El powerhouse, traducido en castellano como centro de poder, centro de energía, centro o neutro, fue situado por Pilates en la parte inferior del tronco, como una faja que rodea toda la zona lumbar y abdominal. Hace referencia al músculo transverso del abdomen, siendo precisamente la clave de todo el método su fortalecimiento, lo que habilita al cuerpo a moverse libre y equilibradamente, evitando movimientos y compensaciones perjudiciales. Todos los movimientos se inician y se sostienen desde esta zona, cuya utilización debe estar siempre presente durante la práctica de los ejercicios.
LA RESPIRACIÓN
La respiración también cumple un papel primordial en el método. Los resultados de la buena práctica son muy significativos: mayor capacidad pulmonar y mejor circulación sanguínea son los primeros fines perseguidos, para traducirlos en fuerza, flexibilidad, coordinación mental y buena postura.
Se practica una respiración abdominal. Al inspirar se debe notar como las costillas se separan. En la espiración, que suele coincidir con la mayor intensidad del ejercicio, se cierran primero las costillas y después se hunde el powerhouse, con la sensación de pegar el ombligo a la columna. Algunos profesores añaden a esto el cierre del perineo y la contracción de los glúteos...
Pero la mejor manera de definir y explicar el método es probarlo en un centro especializado, con atención personalizada. Sin duda le atrapará y absorberá.



