JULIO MARTÍNEZ: “El día que sólo trabaje para figurar, estaré acabado”

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Después de haber ganado en diez ocasiones el archiconocido Descenso Internacional del Sella (Asturias), Julio Martínez afronta otro año más la prueba como si fuese su primera vez. Y es que este cántabro de 39 años tiene a su favor que disfruta como nadie de este deporte, más aún si se trata de remar en las aguas de su río talismán. Si bien sus triunfos no se limitan a este descenso, para este palista no hay nada comparable al ambiente que se vive en esta competición. Prueba de ello es que en la pasada edición se dieron cita casi un millar de piragüistas animados por alrededor de medio millón de personas. Las mismas que Julio espera ver cuando pase en primera posición, y por undécima vez, bajo el ‘ojo’ del puente de Ribadesella. Una más… Así sea. 

CAC. A lo largo de estos años ha participado en varias categorías ¿En cuál se siente más cómodo?
J.M. El K-2 es la categoría reina en el Descenso del Sella y baso toda mi preparación de cara a esta competición, el resto me lo tomo para comprobar mi estado físico.

CAC. Ha competido en pruebas de velocidad y de media y larga distancia…
J.M. He participado en varias pruebas a nivel nacional e internacional. La diferencia entre estos y el Sella es el ambiente que se vive. No es lo mismo hacer una regata y ver a muy poca gente siguiendo la competición in situ que bajar el Sella. A mi lo que me llena es ganar este descenso, estar allí ese día y notar la sensación que uno transmite a la gente que está viéndonos. Disfruto mucho notando el calor de tanta gente (500.000 personas en la edición del 2008).

CAC. ¿Qué diferencia hay entre competir en una prueba al uso y en otra donde se concentran casi un millar de palistas?
J.M. Tenemos la suerte de salir entre los cuarenta primeros, ya que de otra manera no podríamos competir, y eso nos facilita mucho la prueba. En el fondo, el tipo nos lo jugamos los palistas punteros. La competición en sí no es nada fácil. Para adaptarte a él hay que bajarlo unas 20 ó 30 veces. Al margen de la preparación que realizamos en otros lugares, esto es lo que hacemos año tras año todos los que estamos ahí peleando por el triunfo.

CAC. ¿Qué otra preparación llevan a cabo?
J.M. El Sella es de media distancia (20 kilómetros), pero, en cualquier caso, tienes que entrenar once meses al año. Si alguien quiere optar a ganar más vale que se dedique profesionalmente a esto, porque si no las posibilidades de triunfar son mínimas, por no decir que son nulas. Nosotros siempre entrenamos una media de 6/7 horas al día durante seis días a la semana, sólo descansamos los domingos.

CAC. ¿Se considera un palista completo?
J.M. Con el tiempo me he especializado en lo que me gusta, que es el descenso del Sella. Muchos de los campeonatos a los que me presento los hago con la idea de preparar esta prueba. En 1996 y 1997 bajé en K-1, y a partir de ahí hice el resto en K-2. Siempre me he mantenido ahí arriba, mi peor puesto ha sido la segunda posición.

CAC. ¿Qué es lo que le queda por hacer en el Sella?
J.M. No lo pienso. Siempre me planteo la temporada con muchas ganas y realmente no tengo en cuenta si lo he ganado o no el año anterior. Lo afronto como si fuera un nuevo reto, como si fuera la primera vez. Esto no significa que sea ambicioso, sino que voy siempre a mejorar, no me vale con mantenerme. Funciono de esta manera y así intento transmitírselo a la gente que entrena conmigo. El día que sólo trabaje para dejarme ver, creo que estaré acabado.


CAC. ¿La estrategia viene determinada por el nivel del caudal del río?
J.M. Por suerte no suele variar mucho. En los últimos años nunca ha habido una gran diferencia de caudal, es un río seco en el que se puede remar. No es como el Deva o el Asón, en los que no hay término medio, lo que puede afectar mucho a la hora de competir. El Sella es fácil de remar a la vez que duro.

CAC. ¿Y en general?
J.M. Uno se tiene que adaptar, no puedes ser un piragüista que pese mucho. En una ría o en un pantano el peso influye menos, pero en un río tienes que estar fino, no puedes estar muy pesado. Conviene estar muy bien adaptado a la hora de remar en esas aguas.

CAC. ¿Qué función juega la fuerza física y psicológica?
J.M. Creo que una de las bases para llegar arriba en el deporte que sea tiene que pasar por estar muy fuerte mentalmente, de estar seguro de que quieres conseguirlo aunque luego no se logre. De hecho, el Sella es una prueba en la que gente que puede optar a ganar no lo logra porque, aunque físicamente puedan estar muy bien, psicológicamente no están preparados.

CAC. ¿A qué altura de una prueba empieza a notar que los músculos flaquean?
J.M. Eso depende del entrenamiento que se haya llevado a cabo a lo largo de la temporada. Siempre lo basamos en trabajar a un ritmo lo más intenso y duradero posible que nos permita estar más de una hora remando a una intensidad muy alta (170-180 pulsaciones por minuto), sin bajar la guardia lo más mínimo. En el Sella, como aquel que dice, se sufre bastante menos que muchos días entrenando.

CAC. ¿Cuál es su punto fuerte?
J.M. No me considero un virtuoso, simplemente creo que me diferencio de muchos de los participantes en que me gusta esta prueba y la preparo a conciencia. Quizás mi punto fuerte pase porque soy mentalmente más fuerte que mis rivales, porque a nivel físico la mayoría estamos muy parecidos.


CAC. ¿Qué grado de compenetración tiene que haber entre compañeros?

J.M. El año pasado remé con Javier Herranz, este año todavía no lo sé. La temporada pasada para preparar el Sella hicimos unos 1200 kilómetros a lo largo de seis semanas, lo que nos sirvió para compenetrarnos. Javier (Herranz) no se esperaba que fuese tan duro preparar esta prueba. Hacer 60 kilómetros al día en piragua no es lo normal, pero es una manera más de prepararlo y de tener muchas posibilidades el día de la prueba.


CAC. ¿Qué es lo que puede desgastar la pareja?
J.M. Hoy hay muy pocas parejas que duren muchos años seguidos. Creo que el aspecto mental es muy importante para que las parejas aguanten, si eso falla es cuando vienen las separaciones (ganas, motivaciones diferentes…). A l final, si no se rema en la misma dirección…


CAC. ¿Cuál es el calendario que tiene previsto para esta temporada?
J.M. En principio, empezar a competir en junio, y hasta septiembre. Va un poco en función de cómo me vaya viendo. A las regatas hay que salir si uno está a punto, con opciones de conseguir un triunfo.

CAC. ¿Cómo fue la experiencia de remar el Ebro hasta Zaragoza con motivo de la Expo?
J.M. Esto fue en junio de 2008 y nos sirvió, en parte, para entrenar para el Sella. Fue una aventura bonita. Hicimos unos 60 kilómetros de media por etapa -duró 9 días-. Es un río difícil y peligroso porque tienen mucha corriente y se baja muy rápido. Pero, la verdad, el que tenga la oportunidad de hacerlo que lo haga, merece la pena.

CAC. Deporte minoritario… ¿reconocimientos minoritarios?
J.M. He tenido suerte de conocer de cerca al presidente Miguel Ángel Revilla y ha sido una de las personas que más ha confiado en mí. Por ejemplo, el año que quedé segundo en el Sella fue una de las personas que más me animó para que continuase, y eso dice mucho de él. He ganado muchos años el Sella -10- y casi nadie me felicitaba en Cantabria. Con Miguel Ángel Revilla se han invertido los términos. La verdad es que es bonito que el presidente de tu comunidad te anime y te preste su apoyo de manera incondicional. Estoy muy agradecido.

CAC. En agosto va a por su undécima victoria…
J.M. Todavía quedan muchos meses y estoy centrado en entrenar y superarme día a día. Aún faltan muchos entrenamientos, días malos, sufrimientos… Baje con el compañero que baje sólo espero que lleguemos a punto.

CAC. ¿Qué le motiva para seguir remando?
J.M. Hago algo con lo que disfruto y que cada día me gusta más, incluso a veces me siento mejor entrenando que compitiendo. Si hay algo que no te gusta al final lo terminas dejando porque cuando no se está motivado, no hay nada que hacer.