Ascensión desde la Fuente del Chivo.
La cumbre más destacada y conocida del macizo de Alto Campoo, aunque superada en altura por el cercano Cuchillón (2.222 m), es sin duda el Pico Tresmares, con 2.175 metros de altitud. Perteneciente a los Montes de Campoo-Valderredible, su situación en la Cordillera Cantábrica sirve de punto de encuentro entre la Sierra del Cordel, Sierra de Híjar y la Sierra de Peña Labra. Desde lo alto de su cima la vista es espectacular, pudiéndose distinguir las cuatro sierras de Alto Campoo, Fuentes Carrionas, así como una gran parte de los Picos de Europa.
El Pico Tresmares debe su nombre a que en él se unen las divisorias hidrográficas de la Península Ibérica, cantábrica, atlántica y mediterránea. Hacia el Norte, por el lado de Polaciones, el río Nansa lleva sus aguas hasta el mar Cantábrico. En dirección SO, por el lado de la Pernía, el Pisuerga las conduce hasta el río Duero, que desemboca en el Atlántico. Y por la vertiente campurriana, hacia el SE, es donde tiene su verdadero nacimiento El Ebro, que aunque hasta Reinosa se le llama Híjar, acaba desembocando en el Mediterráneo.
Las aguas procedentes del deshielo de éste pico, pueden acabar, según por la ladera por la que caiga, en sitios tan dispersos como Oporto, Tortosa o la Ría de Tina Menor. Es la única montaña dentro de la Península Ibérica que vierte aguas a más de dos mares.
La silueta de Peña Labra, con una altitud de 2.017 metros, tiene uno de los perfiles más característicos y fácilmente reconocibles de toda la zona, y no precisamente por la esbeltez de su figura, sino por todo lo contrario, por ser una gran losa plana almenada. Sirve también para dar nombre a la sierra que sobre ella se extiende y que posee cotas más altas, como el mismo Pico Tresmares o Cotomaniños, de 2.148 metros. Forma parte de las vistas panorámicas que se disfrutan desde otras cumbres o miradores; como el de la Fuente del Chivo en la Hermandad de Campoo de Suso, el del Puerto de Piedrasluengas, en Pesagüero, y los del Corzo en la subida al Puerto de San Glorio y del Jabalí, en la carretera de Liébana a Polaciones, cerca de la Cruz de Cabezuela.
UNA RUTA CON VARIAS POSIBILIDADESLa ascensión al Pico Tresmares y Peña labra, es la ruta que proponemos en esta nueva edición de nuestra revista. Dos míticas cumbres de la Cordillera Cantábrica a las que podemos acceder desde el Puerto de Piedrasluengas (1.355 metros), partiendo de la estación Invernal de Brañavieja a 1.609 metros, o desde el Valle de Polaciones.
Por el Sur, desde el Puerto de Piedrasluengas, parte un interesante itinerario que une las cumbres de Peña Labra y el Pico Tres Mares. Ascendemos hacia el Noreste y tomamos como referencia la antena que existe sobre un risco calizo. La senda que seguimos discurre por la base del mismo y se encuentra señalizado con jitos, por lo que no ofrece dificultades reseñables. Una vez ganadas las extensas praderas que se extienden en la vertiente Sur de la montaña (1.610 metros), iniciamos una larga remontada de las laderas hacia la fortaleza perimetral de Peña Labra. Desde aquí, vemos hacia la derecha el punto más débil que nos permitirá superar el frente rocoso sin dificultad, aunque también existe un corredor en dicha muralla que permite salir a pocos metros a la derecha de la cima. Este corredor a 1.943 metros de altitud, presenta un pequeño paso en su entrada de poca dificultad (II), y luego asciende fácilmente por zonas más amplias hasta la cumbre. Desde ahí, seguimos la arista por el Crestón (1.985 metros) hasta el Pico Tresmares.
Otra forma de llegar es partiendo desde el Valle de Polaciones, un recorrido más complicado y que requiere superar un desnivel mucho mayor, en torno a 1.000 metros. Sin embargo, es un itinerario más interesante para el montañero, que podrá disfrutar de laderas cubiertas por inmensos hayedos y extensas brañas de una enorme belleza.
La tercera ruta que nos lleva hasta el Pico Tresmares y Peña Labra es la escogida en ésta ocasión, situando su punto de partida en el Collado de la Fuente del Chivo, a unos 5 kilómetros de la estación de Brañavieja.
RECORRIDODesde la Estación Invernal de Alto Campoo (1.609 m), una carretera perfectamente asfaltada que rompe con la hegemonía del circo glaciar de Brañavieja, permite en la época estival llegar hasta el Mirador de la Fuente del Chivo, situado en un collado (2.040 metros) que forma el Pico Tresmares con el Cornón, donde se halla la fuente que da nombre al paraje.
Dicho collado, que es uno de los puntos emblemáticos en el Alto Campoo y lugar de paso obligatorio hacia la Cantabria atlántica, era un lugar salvaje, donde los rebecos y corzos pastaban junto al ganado, y que ahora ha quedado reducido a aparcamiento para vehículos cuando la retirada de las nieves lo permiten.
De todas maneras es el lugar ideal para comenzar la ascensión a dos cimas de más de 2.000 metros sin excesivo esfuerzo y disfrutar de unos paisajes sensacionales. Saliendo desde el aparcamiento que se encuentra en el mismo alto, comenzamos la ruta hacia el SO por una pista de servicio del telesilla que atraviesa a media ladera en dirección a la cumbre. Ascendemos casi por lo alto del cordal, por la vertiente campurriana, y pasamos junto la estación superior del telesilla del Chivo (2.050 metros), lugar en el que abandonamos la pista que nos llevaría hasta la caseta superior del arrastre del Tresmares (2.150 metros). Encaramos ahora la rampa final que nos dejará en la cercana cima del Pico Tresmares (2.175 metros), ocupada por un pequeño mirador de ladrillo, varios buzones y una cruz de hierro copia de la original que fue destruida por los rayos.
La pendiente hacia el circo de Brañavieja es relativamente tendida, pero se vuelve vertiginosa cuando nos asomamos al valle del Nansa, desde el mirador se aprecia el abismo que nos separa de Polaciones y La Pernía.
La panorámica desde la cumbre es espectacular gracias a su estratégica situación, pudiendo ver en dirección E las montañas pasiegas y los macizos más importantes de la Cordillera Cantábrica hacia el Oeste; Peña Sagra, Picos de Europa, Peña Prieta...
Para completar la ruta que nos lleva a Peña Labra, tenemos que descender un pequeño tramo por el sitio por donde subimos, en dirección N. Poco después pasamos a la vertiente occidental de la montaña, sobre el valle de Polaciones, cruzando una alambrada y siguiendo un pequeño sendero que ahora se dirige hacia el S. De ésta forma alcanzamos la crestería, que nos permite contornear el relieve cimero que une los dos picos y disfrutar de unas vistas sensacionales de los valles cántabros. Pero el recortado relieve de la misma, nos obliga a dejarla pronto, para bajar por un paso balizado con jitos hacia la vertiente palentina (S). Sin perder altitud, seguimos durante un buen rato en dirección Oeste, y cuando la crestería ya no es tan escabrosa, pasamos a la vertiente Norte que nos conducirá por un desnivel más suave hasta la cima de Peña Labra (2.017 metros). Desde la cumbre, marcada por un mojón y un buzón alpino, las vistas son buenas pero no tan impresionantes como las del Pico Tresmares.
Afortunadamente la naturaleza es fuerte, y con el paso de los años, las carreteras, pistas de esquí y casetas se vuelven familiares hasta confundirse con un paisaje que, con la llegada de la nieve se convierte en una verdadera maravilla.




