El Alto Ebro en estado puro Imprimir PDF

La palabra rafting proviene del término inglés raft (balsa), y los pioneros de ésta actividad comenzaron su andadura en el río Colorado (USA), siendo su motivación una mezcla de interés turístico y un marcado espíritu aventurero. Cuando nació éste deporte, a mediados del siglo XX, no se utilizaban los botes actuales sino embarcaciones parecidas a las piraguas. Sin embargo, las características de los ríos – aislamiento, gran caudal y fuertes desniveles – obligaron a buscar otro tipo de embarcación que permitiese descensos más prolongados y seguros. Con el fin de que el equipo personal de cada aventurero fuese mayor y conseguir así más autonomía, era preciso que la embarcación cumpliese una serie de requisitos. Para lograrlo, se probaron distintos materiales, en busca de un bote que proporcionase una mayor estabilidad y una mejor maniobrabilidad. En 1938 se realizó el primer descenso del río Colorado en un bote neumático.

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