El Alto Ebro en estado puro

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La palabra rafting proviene del término inglés raft (balsa), y los pioneros de ésta actividad comenzaron su andadura en el río Colorado (USA), siendo su motivación una mezcla de interés turístico y un marcado espíritu aventurero. Cuando nació éste deporte, a mediados del siglo XX, no se utilizaban los botes actuales sino embarcaciones parecidas a las piraguas. Sin embargo, las características de los ríos – aislamiento, gran caudal y fuertes desniveles – obligaron a buscar otro tipo de embarcación que permitiese descensos más prolongados y seguros. Con el fin de que el equipo personal de cada aventurero fuese mayor y conseguir así más autonomía, era preciso que la embarcación cumpliese una serie de requisitos. Para lograrlo, se probaron distintos materiales, en busca de un bote que proporcionase una mayor estabilidad y una mejor maniobrabilidad. En 1938 se realizó el primer descenso del río Colorado en un bote neumático.


El rafting es una actividad deportiva y recreativa mediante la cual se recorre el cauce de ríos en la dirección de la corriente sobre una embarcación. Normalmente, los ríos que se navegan tienen algún grado de turbulencia. Son los llamados ríos de ‘aguas blancas’, debido a que este color es característico de la espuma que genera la turbulencia en los cuerpos de agua. Otra denominación común es simplemente ‘rápidos’.

En el descenso de ríos existe una clasificación internacional ampliamente aceptada para clasificarlos según su grado de dificultad al navegarlos.

Aguas planas: cuerpos de agua cuya superficie es prácticamente plana. Sus remolinos, huecos y olas son inapreciables.

Clase I. Muy fácil. Aguas casi planas, muy poco turbulentas con olas pequeñas. Totalmente navegable.

Clase II. Fácil. Aguas un poco turbulentas con huecos y hoyos de no más de 25 centímetros, remolinos pequeños sin peligro alguno para un nadador.

A partir de aquí se consideran ríos rápidos, de aguas blancas o de aguas bravas.

Clase III. Intermedio. Aguas turbulentas con huecos y olas medianas de no más de 1 metro, remolinos de cuidado para un nadador y de alguna consideración para una embarcación. La navegación requiere buena técnica y conocimiento del río. Existen algunos pasos técnicos de atención.

Clase IV. Difícil. Aguas blancas muy turbulentas pero predecibles. Huecos y olas de hasta dos metros, remolinos considerables para una embarcación. Pueden existir cascadas de consideración. La navegación requiere muy buena técnica y conocimiento del río. Existen pasos estrechos que requieren maniobras técnicas complicadas.
Clase V. Experto. Aguas blancas muy turbulentas poco predecibles con olas y huecos de más de dos metros. Remolinos y cascadas de peligro. Requiere un grado de técnica experto y muy buen conocimiento del río. Necesidad de maniobras extremadamente técnicas, abordados únicamente por expertos.

Clase VI. Extremadamente difícil o No navegable. Se considera muy difícil o imposible de navegar.

Todo los rápidos no tienen una misma clase en toda su extensión, sino que posee una sucesión de tramos de distintas clases, por lo que un río se considera de la misma clase que su rápido más difícil. La mayor parte de la actividad en descenso de ríos se realiza en las clases III y IV, quedando las clases II e inferiores en la categoría de navegación general en la que otras embarcaciones, técnicas y equipos son utilizados.

Los ríos de aguas turbulentas o ríos rápidos tienen unas características peculiares que todo buen practicante del descenso de ríos debe conocer, las más significativas son: eddy, hoyo feliz, hoyo triste, hoyo en ‘V’ y hoyo en ‘V’ invertida. Además, es indispensable conocer las técnicas necesarias para este descenso, saber que hacer en caso de ‘lado alto’ para evitar voltearse o evitar caídas, así como reconocer las voces básicas de remada y su ejecución: adelante, atrás, derecha, izquierda, piso y alto.

Por la naturaleza de la actividad se requiere un estricto apego a la técnica, al equipo y a la seguridad. El adecuado uso del equipo y el conocimiento de las técnicas básicas de remado y rescates son indispensables aún cuando se va con un guía experto o con una empresa especializada.

RAFTING EN EL ALTO EBRO
En Cantabria, las actividades de deportes de aventura gozan hoy en día de muy buena salud. No obstante, con las conversaciones que hemos mantenido con las distintas Administraciones, el año que viene todavía mejorarán. Así se nos ha prometido, haciendo realidad aquello por lo que llevamos años luchando.

Una de las modalidades mas reclamadas por el publico es el Rafting. En ésta bella tierra, que es la nuestra, a pesar del desconocimiento de muchos, tiene gran aceptación.

Pero lo que pretendemos es que se convierta en una actividad de las que se pueda disfrutar durante todo el año, no sólo en la temporada de verano, gracias a la suelta de agua de la presa.

Esta modalidad de deporte de aventura consiste en descender por un río de aguas bravas, en un bote de goma denominado Raf, junto a un grupo de personas equipadas con traje de neopreno, escarpines, chaleco salvavidas, casco, y pala.

Los monitores se encargan del gobierno del Raf, dando instrucciones al grupo para palear, sorteando así los rápidos en las aguas bravas.

RECORRIDO
El Rafting en el Alto Ebro se realiza en un tramo de 8 kilómetros de longitud que discurre por el primer cañon del Ebro, situado entre los pueblos de Arroyo y Aldea del Ebro. Entre ambos está el pueblo de Bustasur, donde se encuentra ubicada la empresa K2-AVENTURATOUR (colaboradora de esta revista), por debajo del conocido monasterio de Nuestra Señora de Montesclaros.

Transcurre por uno de los espacios menos conocidos y más bellos del sur de nuestra tierra en el que, durante un tiempo aproximado de horas y media, disfrutaremos de los rápidos del río Ebro gracias a los monitores de K2-AVENTURATOUR.

El Ebro es un río de los llamados discontinuos, es decir, que entre una zona de rápidos y la siguiente encontraremos zonas más tranquilas. Está catalogado como de grado medio de dificultad, siendo el paso más complicado de grado 3. Durante la navegación, los rápidos que nos encontraremos son todos de grado 2 y 3, con nombres como La Presa, La Ola, La Ferrería, La Lupera, Las Vías o El Tren.

Si te apetece y quieres probarlo,  ponte en contacto con nosotros en  www. K2aventuratour.com y diviértete con nuestros monitores. No lo pienses y este año haz algo bonito y desconocido para una  parte de los cantabros.

EL ENTORNO: RIO EBRO
Su nombre deriva del antiguo topónimo Iber (Iberus Flumen), que da también nombre a la Península Ibérica y a los pueblos íberos.

Tradicionalmente se ha considerado que el Ebro nace en Fontibre, manantial situado a 880 metros de altitud en el municipio de Hermandad de Campoo de Suso, en Cantabria. Un monolito en piedra, coronado con una pequeña estatua de la Virgen del Pilar, recoge los grabados de los escudos de todas las provincias por los que pasa el río hasta su desembocadura.

Hoy se fija su origen en las fuentes del río Híjar, localizadas en el citado municipio cántabro, a unos 27 kilómetros de Reinosa. En concreto, el río inicia su curso en la montaña de Peña Labra, a 1.980 m de altura, en los Picos de Europa  y tiene un caudal medio de 426 m3/s.

Discurre enteramente por España, donde ocupa la primera posición entre los ríos que nacen y desembocan netamente en este país, tanto por su longitud como por su caudal.

Recorre el extremo nororiental de la Península Ibérica, a través del valle que lleva su nombre, situado en una depresión. Sigue una dirección noroeste-sureste, desde los Picos de Europa (Cordillera Cantábrica) hasta el Mar Mediterráneo, en el que vierte formando el Delta del Ebro.

El río tiene una longitud total de 930 kilómetros, y su cuenca hidrográfica es la más extensa de España con una superficie de 83.093 km2 que se distribuye, por Andorra, Francia y España.

ESPACIO NATURAL: HOCES DEL ALTO EBRO Y RUDRÓN
Paisaje de gran belleza donde los estrechos fondos de valle encajados entre escarpados desfiladeros y cortados, atravesados por los ríos Ebro y Rudrón, contrastan poderosamente con los extensos páramos y loras casi llanos situados a mayor altitud, en los que la perspectiva se abre en amplios horizontes.

Desde el punto de vista geológico y geomorfológico ofrece múltiples y valiosos atractivos, así como singularidades o puntos de interés muy notables.

El río Ebro atraviesa el norte de la provincia de Burgos desde Orbaneja del Castillo hasta más allá de Miranda de Ebro durante 150 kiómetros en una sucesión de cañones (hoces) alternados con valles abiertos, así como otros elementos naturales en los alrededores que constituyen una zona de interés naturístico. El trazado del río va de oeste a este, pero muy sinuoso, bien porque acaba atravesando un macizo montañoso por el sitio más propicio (disolución de rocas calizas fundamentalmente), o bien porque forma meandros en los valles.

Mientras que los valles están más humanizados y explotados agrícolamente, sus valores naturales tienen un buen nivel de conservación, tanto en fauna como en flora. La humedad y umbría de las hoces mantienen unos ricos bosques de ribera y toda la fauna asociada a éstos (aves, pequeños mamíferos, roedores, etc.), mientras que sus paredes son propicias para las aves rapaces, (buitre, águilas, alimoches, etc.).

LOCALIDADES CERCANAS
Bustasur es una localidad del municipio de Luena que se encuentra a 370 metros de altitud sobre el nivel del mar, y a 2,5 kilómetros de la capital municipal, San Miguel de Luena.

Valdeprado del Río, municipio en el que, al igual que en Valdeolea, también estuvo afincada la Legio IV romana. En Hormiguera, Valdeprado, Sotillo y San Vitores se han hallado hitos terminales con una inscripción que señala la separación de los terrenos de la ciudad de Julióbriga y los prados de la Legio IV Macedónica. El hito de Hormiguera se puede ver aún hoy en el exterior de la iglesia parroquial.  

Municipio compuesto por 16 núcleos de población, cuya capital es Arroyal y entre los que destaca Aldea de Ebro que se encuentra sobre el curso homónimo, a 840 metros de altitud sobre el nivel del mar. Enclavada en un magnífico paisaje, conserva una interesantísima arquitectura popular, con restos góticos y renacentistas. Con casas de piedra  que muestran orgullosas sus escudos que en otro tiempo daban idea de su nobleza, y sus casas populares que recuerdan el ambiente rural propio de los viejos pueblos cántabros. Su iglesia románica, San Juan Bautista (siglo XIII), así como los restos románicos de la ermita de Dondevilla, en las afueras del pueblo, contribuyeron a que Aldea de Ebro fuese declarada en el año 2002 ‘Bien de Interés Cultural’ con la categoría de Conjunto Histórico Rural.

En el concejo de Los Carabeos se encuentra el monasterio e iglesia de Montes Claros, donde se venera la imagen de la Virgen de éste nombre. La imagen es una talla gótica, del siglo XIV, de madera policromada (de 55 centímetros) y patrona de toda la Merindad de Campoo desde 1721.

El origen de esta devoción está en la cueva de Somalona, donde un pastor descubre una imagen de la Virgen María. Según cuenta la tradición, un fugitivo cristiano que huía de la invasión musulmana tras la derrota de Alfonso VIII en la batalla de Alarcos (1195) la escondió en una cueva de estos montes.

La imagen de la Virgen y el Niño se llevó a una iglesia de Los Carabeos, pero una y otra vez, milagrosamente, volvía la imagen a su gruta, por lo que se decidió levantar sobre ésta una pequeña capilla. En 1686, el rey Carlos II encargó la construcción del santuario a a los Dominicos, comenzándose entonces la iglesia y el convento que hoy conocemos.