GALO POLO: PILOTO DE MOTOS ACUÁTICAS
Mister Increíble es un conocido superhombre enmascarado, una de esas personas que cuando se pone el ‘mono de trabajo’ emplea toda su vitalidad en luchar contra el mal. Fortaleza, agilidad, dureza y gran capacidad de salto son sus señas de identidad. Éstas son las cualidades que atesora uno de los mejores pilotos de motos acuáticas del mundo, y han sido sus propios compañeros de competición quienes le han ‘bautizado’ con el alias de esta animación por batallas bien distintas. Sus aptitudes para cabalgar sobre las aguas a gran velocidad y su más que razonable parecido le han convertido en su ‘alter-ego’. Este deportista cántabro de carne y hueso responde al nombre de Galo Polo.
Pionero y único exponente internacional de este deporte en Cantabria, una disciplina que cuenta con grandes pilotos y aficionados en Andalucía, Valencia, Murcia o País Vasco, es el abanderado del equipo Redymar y referente en el Circuito Internacional de Motonáutica. El piloto cuenta con la ayuda de Ayosé, hermano y mano derecha en todas aquellas labores, que no son pocas, que se acumulan en tierra firme, entre carrera y carrera.
Al contrario que sus triunfos, la afición de Galo Polo por las motos de agua es tardía -el detonante fue la estrecha relación que guarda con el mundo del motor-. Fue en el año 2001 cuando comenzó a interesarse por el manejo de una embarcación de estas características; él mismo reconoce que la primera vez que tuvo entre sus manos una moto de agua le atrajo sobremanera hasta el punto de que las ansias por dominarla, pese a su dificultad, le motivó para entrenar más duro y así lograr llevarla al límite. Para el piloto la dureza de este deporte es tal que afirma tajante que “cualquier particular que compre una moto de 215 cv. y logre alcanzar los 100 km/h dura dos minutos, mientras que nosotros estamos dos horas y al cien por cien”.
Esta misma afición es la que Polo echa de menos en Cantabria, aunque insiste en que están haciendo lo posible para que crezca el número de apasionados por esta práctica, “estamos dándole cada vez más difusión, a nivel publicitario los medios cada vez nos prestan más atención, sobre todo en la televisión porque es muy espectacular”. Sin embargo, reconoce cuál es el talón de Aquiles de este deporte, “el problema es que es bastante caro”, dice.
Primeros pasos
Las ganas de este deportista de subir un peldaño más en esta disciplina hasta convertirse en el más rápido le llevaron a iniciarse en las competiciones nacionales y, poco después, a dar el salto en las torneos internacionales. Su prueba de fuego se celebró en Miranda de Ebro (Burgos), en la modalidad Rally-jet, donde cayó en la cuenta de que “iba más lento de lo que pensaba”. Lejos de desanimarse, la tenacidad de Galo Polo fue determinante para conseguir un año más tarde, a base de entrenar duro y mejorar sensiblemente las prestaciones de la moto, la tercera posición en el Campeonato de Euskadi. Es a partir de entonces cuando la historia del piloto comienza a escribirse con letras mayúsculas: de campeón de España en la categoría de Formula-1de Raids en 2006 a la segunda plaza en el Campeonato del Mundo, en la misma modalidad, celebrado el pasado mes de noviembre en aguas argentinas, sólo por citar algunos.
En pocos años, Mister Increíble ha hecho honor a su apodo situándose entre los mejores pilotos del mundo, pero la evolución de este ‘superhombre’ de la motonáutica, de 33 años, no tiene ningún secreto, “en este deporte, al contrario que en otros, no tiene nada que ver la juventud; la experiencia, la técnica y la concentración lo son todo”, asegura Polo. Como no podía ser de otra manera, la sensación que le produce al piloto cántabro ‘cabalgar’ sobre las olas es una de las principales razones de su pasión por las motos de agua. La mezcla de la velocidad, la aventura, el contacto directo con la naturaleza, además del reto que supone, son los ingredientes que a Galo Polo le enganchan, “cuando todavía no he acabado una carrera, en la que sufro bastante, ya estoy pensando cuando va ha empezar la siguiente”, subraya. Se siente poderoso sobre la moto, pero es consciente de que en mitad de ninguna parte, con una máquina de esas dimensiones, dependes en muchas ocasiones de los caprichos de la naturaleza. “Hay que ir continuamente botando sobre el agua, con olas o sin ellas, para que la moto vaya rápido, de ahí que sea fundamental el control de la olas sobre la moto. La dificultad está en que las motos de agua no tienen suspensión, el golpe es muy seco y todo recae sobre el cuerpo del piloto, por lo que es muy importante estar prevenido y preparado para saber reaccionar a los reveses provocados por las olas, pues de no ser así un par de golpes son suficientes para tirar al piloto de la embarcación, con lo que esto puede suponer. Aún así, la parte que más se resiente es la rodillas”, sostiene Polo.
Modalidades
Aunque Galo Polo ha dejado su sello personal en varias modalidades, son las de Rally-jet y Raid las que más le apasionan y en las que más ha dado y dará que hablar por sus éxitos.
Concretamente en el Raid le atrae esa unión que se establece entre la máquina y el piloto, “mucho más fuerte que en otras modalidades”, apunta. Es sin duda la modalidad deportiva de competición que en mayor medida pone a prueba la resistencia física de los pilotos, ya que las pruebas consisten en la realización de largos recorridos, mar a través, durante los cuales los pilotos realizan dos o más repostajes en el punto de salida, debiendo pasar en alta mar por los controles de paso previamente establecidos por la organización y que los pilotos conocen sólo unos minutos antes del comienzo de cada carrera. El recorrido es mayor en la categoría reina, F-1, más de cien millas, y se acorta en las inferiores de F-2 (entre 80 y 90 millas) y Promotion (menos de 80). Las pruebas de Raid y Circuito requieren que el piloto posea una agilidad extrema, cualidad a la que se suman la resistencia física, la capacidad mental, el control de los recursos energéticos del metabolismo y la concentración de un corredor de fondo. “Hay que estar muy bien preparado psicológica y físicamente para ser muy constante, y no centrarte sólo en la peligrosidad, aunque hay que tenerla respeto, y centrarse en el objetivo que es cubrir millas y más millas, y tener una buena media para llegar primero. En estas carreras la moto más rápida ayuda pero no es determinante, la concentración juega un papel muy importante. ”, afirma el piloto cántabro. Podría decirse que un piloto de Raid es la fusión de un ciclista, un corredor de maratón y un gimnasta.
En lo que respecta al Rally-jet, Galo Polo dice que en España, al contrario que en el resto del mundo, este tipo de competiciones son más ‘light’, no así en las pruebas internacionales a las que no duda en calificarlas de “complejas y duras”. “Las competiciones en el campeonato del mundo son mucho más grandes, son 6 mangas en tres días y cada vuelta tiene unos 50 kilómetros, mientras que en España son 2 mangas en un día, de 45 minutos cada una, en un circuito mucho más pequeño con un tres kilómetros como mucho por vuelta”, explica. La dificultad en el circuito internacional radica, según Polo, en que “un error mínimo por desviarte del ángulo de la bolla, por la que tienes que pasar, puede suponer una gran perdida de tiempo, puesto que hay que recuperar esos kilómetros de más para alcanzar la citada bolla”. Esta modalidad se caracteriza porque todos los pilotos tienden a ir muy rápido al principio, pero lo verdaderamente difícil es mantener el ritmo de carrera de manera constante a lo largo de todo el recorrido. De tal manera que el participante que cumple esta premisa y es ‘listo’ en el repostaje, junto con el trabajo del equipo de apoyo, tiene todas las opciones para hacer una buena carrera. Polo lo compara con las carreras de coches de F-1, “con la diferencia del medio donde se desarrolla la competición, cuenta mucho la estrategia, la fiabilidad de la máquina y la capacidad del piloto”.
La otra cara de la moneda de este deporte, como en cualquier otro, estriba en la manera en la que un piloto se prepara para llegar en perfectas condiciones a las competiciones. Galo Polo considera que el mejor entrenamiento pasa por hacer kilómetros sobre la moto de agua para sufrir, en menor medida, las mismas sensaciones físicas que el piloto va a tener una vez esté en competición. Después de probar varios métodos, Polo llegó a la conclusión de que para estar en forma de cara a los campeonatos “lo más adecuado es entrenar la mayor parte de la veces en la propia moto para fortalecer in situ todos las partes del cuerpo que más se resienten cuando compites”. Cabe destacar que las lesiones más corrientes son las contracciones musculares, “una cuestión que hay cuidar mucho; los estiramiento y el cuidado de los fisioterapeutas es fundamental”, apunta. Para estar en forma el piloto cántabro tiene por costumbre entrenar todos los fines de semana, durante la temporada, acompañado por la gente que pertenece al club de aficionados del que también es miembro, pero cuando hay que entrenar más fuerte cuentan con un ‘subgrupo’, del que forma parte el piloto de Rallyes Dani Sordo, en el que el entrenamiento se realiza a más velocidad. “En este tenemos una especie de sparring para seguirle a una velocidad considerable porque es como mejor se entrena. Un ruta que hacemos habitualmente es la que va desde la bahía de Santander hasta Bilbao”, declara.
Para coger las velocidades que el pupilo de Redymar alcanza en competición es imprescindible contar con una buena máquina, es el caso de su Kawasaki, una moto que tiene 280 cv. y que embiste las olas a una velocidad de unos 120 kilómetros por hora. El truco de este tipo de embarcaciones para competir en los Raids no es que coja mucha velocidad sino que esa velocidad sea constante, que se pueda mantener a lo largo de toda la carrera y que no pierda la tracción, algo que depende mucho de la pericia del piloto a la hora de sacarle el máximo rendimiento a la moto. Circunstancia que el pupilo de Redymar va a vivir este año en cinco o seis pruebas a nivel nacional, y cuatro o cinco en el circuito internacional
Juego Sucio
Este deporte tampoco está exento de las habilidades de algún piloto para saltarse los controles, es decir, para hacer trampas, aunque no suele darse mucho porque influye de manera determinante el lugar donde se celebre el campeonato, y en función de las características del circuito se puede o no hacer juego sucio. Un caso extremo que recuerda Galo Polo tuvo lugar en 2007 en Mónaco cuando, según él, “un piloto español se estaba comiendo medio circuito y la organización no se dio cuenta, pero yo lo tuve claro porque le adelanté varias veces, algo que no sería posible de hacerse las cosas bien”. Pero es en las categorías inferiores donde la picaresca puede hacer más acto de presencia, como es el caso de la F-2 en la que las motos tienen limitada la reparación, son derivadas de serie o con unas limitaciones que están marcadas por el reglamento, entonces puede darse la circunstancia de que la moto vaya demasiado rápida para no estar preparada y tener las limitaciones que tiene; puede que aparentemente no haya nada y para comprobarlo sólo se tiene que abrir la culata y confirmar que no tiene un pistón sobredimensionado. El problema viene cuando llega el momento de confirmar las sospechas porque “las reclamaciones las tiene que realizar normalmente un piloto y esa denuncia ha de ser pública, por lo que el denunciado va a conocer quién le ha puesto la denuncia, y va a tener un coste de 100 euros a cargo del denunciante para compensar los gastos del mecánico, que tiene que mirar si la moto está efectivamente está trucada”. Otro de los inconvenientes es que hay que estar muy seguro porque entra en juego el compañerismo, una condición que conviene mantener porque “en el agua te encuentras sólo y siempre puedes necesitar la ayuda de un competidor y éste perder la carrera sólo por ayudar. En el Raid, por ejemplo, es obligatorio socorrer a un compañero, está en el reglamento, y si no lo haces te pueden denunciar y, por supuesto, descalificar”.
Patrocinadores
Siendo éste un deporte de competición cuyo mantenimiento requiere una inversión considerable no es de extrañar que si se quiere destacar a nivel profesional, es decir, participar en un número determinado de competiciones al año, es fundamental tener la moto en perfectas condiciones, y para esto se hace imprescindible contar al menos con dos motos, la razón es tan sencilla que el mismo Galo Polo lo explica de la siguiente manera: “como vamos a pruebas por todo el mundo, mientras nos llega una de las motos del último campeonato, tenemos que preparar la otra y enviarla al lugar donde se celebre el siguiente. Hacen falta un mínimo de dos porque con una sola no podríamos llegar a participar en todas las pruebas para puntuar en el Campeonato del Mundo”. Así, cuando se realizó esta entrevista estaban esperando a que una de las motos llegará de Argentina, mientras ultimaban los preparativos de la otra para enviarla a la isla caribeña de Guadalupe, de cara al Campeonato Internacional de Raids que se celebró del 28 de febrero al 2 de marzo pasado; y, de la misma forma, cuando la de Guadalupe esté de camino hacia España, estarán preparando la otra para ir a Córcega.
Como cualquier otra máquina, estas motos también tienen sus ‘lesiones’, de ahí que haya que repararlas después de cada carrera, “cambiamos cada seis meses, lo que no significa que la moto quedé destrozada para la competición, pero ya no es cien por cien fiable”, aclara Polo.
Esto explica, entre otras cosas, la necesidad que tienen estos deportes minoritarios de recibir apoyo económico, el patrocinio se antoja fundamental. Buena parte del ‘pastel’ sale de las arcas de las empresas privadas, y parece que la situación va a mejor porque “cada vez cuesta menos convencer a una para que nos patrocinen de alguna manera. Lo bueno que tenemos es que somos bastante mediáticos. Caemos bien en competición, ganamos o quedamos en buenos puestos y eso capta la atención de las cámaras, algo que también buscan nuestros patrocinadores”, palabra de Mister Increíble.
PALMARÉS
Lo último ha sido el subcampeonato del mundo de raid en argentina celebrado en noveiembre del pasado año.
El piloto cántabro Galo Polo, de Noja, y perteneciente al equipo Redymar, ha sido seleccionado por la Real Federación Española de Motonáutica para participar en el Campeonato del Mundo, en la categoría de Rally-Jet, que tendrá lugar del 28 de febrero al 2 de marzo en Guadalupe, en Argentina.
Galo Polo es campeón de España en la categoría de F-1. A este título, el piloto añade a su palmares la Copa del Rey, en la categoría F-1, que tuvo lugar en la Manga del Mar Menor, además de conseguir el segundo puesto en la categoría rally-jet.
También destaca en su trayectoria el tercer puesto, en la categoría F-2, en el Campeonato del Mundo que tuvo lugar en el Río de la Plata, en Uruguay.
Requisitos para conducirlas
Para la utilización particular y el arrendamiento fuera de circuito de una moto náutica se requiere estar en posesión de cualquiera de los siguientes títulos:
- Patrón de moto náutica "A". Para potencias igual o superior a 110 CV.
- Patrón de moto náutica "B". Para potencias superior a 55 CV e inferior a 110 CV.
- Autorización Federativa de Patrón de Moto Náutica "C". Para potencias inferiores a 55 CV.
Para el arrendamiento en circuito no se requiere titulación, solamente ser mayor de 18 años. Es obligatorio el uso de chaleco salvavidas homologado, tanto si eres piloto como si vas de pasajero
Normas de navegación
- Si se hace un uso particular o la moto es arrendada por días para uso particular, no se podrá navegar en la proximidad de los circuitos de alquiler.
- Está prohibido navegar por las zonas acotadas para la celebración de regatas.
- La navegación por el interior de las zonas de baño está expresamente prohibida. Las zonas de baño son las comprendidas entre la playa y la línea de balizas, y que en el caso de que no haya, se considerará una franja de 200 m de anchura desde el litoral.
- Para vararlas en las playas no balizadas o salir de ellas, se deberá seguir una trayectoria perpendicular a la costa, siempre a velocidad que no supere los 3 nudos.
- Únicamente se permite la utilización de las motos durante las horas de luz diurna.
- Se deberán usar las motos sólo con buen tiempo y visibilidad.
- Las motos no podrán ser utilizadas para el remolque de otros objetos flotantes, salvo las utilizadas por las Fuerzas de Seguridad y por las entidades dedicadas al salvamento marítimo o en casos de emergencia.
Algunos consejos
- No acercarse a menos de 50 metros de otra moto, artefacto flotante, boya de señalización de submarinistas, buques o embarcaciones.
- No practiques este deporte en solitario, comunica siempre dónde vas y cuánto tiempo piensas estar.
- Utiliza protección contra el frío de colores llamativos. Lleve una mochila con señales luminosas y algún alimento con alto valor energético.
- Si tienes problemas no te separes de tu moto náutica. Nunca intentes ganar la costa a nado.
- Está prohibida la navegación en los puertos comerciales, excepto para ir directamente desde la mar a un puerto deportivo instalado en su interior o viceversa y a velocidad no superior a 3 nudos.
- Evita la navegación con tu moto náutica en los canales de acceso a los puertos, en las zonas de fondeo y en las zonas de alta concentración de embarcaciones.



