Le gusta el surf y disfruta cada minuto que pasa sobre la tabla. Desde que empezase a hacer sus pinitos con el paipo en la playa de Loredo, allá por los ’80, bajo la atenta mirada de Meco –uno de los pioneros del surf en este país-, han pasado casi 30 años en los que este surfero de raza no ve el momento de colgar el neopreno. Si bien ahora su presencia en la competición se ha reducido, no es menos cierto que vive más intensamente, si cabe, este deporte. Algo que saben todos los chavales que año tras año acuden a la Special Surf School para que Dani García y su hermano Raúl, junto al resto del equipo, les hagan experimentar el surf como sólo ellos lo sienten: especial y único.
CAC. Defíname qué es el surf.
D.G. Siempre digo que el surf es un deporte, lo que ocurre es que dependemos de muchas variables –al contrario que otros deportes con normas encorsetadas- y eso es lo que lo hace especial (mareas, tipo de ola, corrientes, viento…). Es como si surfeáramos cada día en un campo con unas ‘medidas’ totalmente distintas. Esto es lo que lo hace único: la playa, las olas, viajar en busca de olas nuevas… De ahí a que la gente filosofé más o menos es otra historia.
CAC. ¿Qué le aporta?
D.G. A título personal me aporta una felicidad que es difícil de encontrar en otros deportes. Práctico unos cuantos y en éste siempre estás con la esperanza y la incertidumbre de si hoy habrá mejores olas, si va a romper aquí o allá, si la siguiente va a ser mejor que la anterior…, algo que con otros deportes no pasa.
CAC. ¿Cuáles son sus cualidades?
D.G. Me considero un todo terreno. Siempre me han dicho, y hay están los resultados, que podía ganar campeonatos en olas grandes, pequeñas, huecas o planas…, es decir, un poco de todo. Hoy en día, me siento a gusto surfeando cualquier ola y eso me lo ha dado la experiencia de todos estos años. En cuanto a maniobras se me dan muy bien los tubos y a la mano. Tengo muy buena visión de dónde se va a formar y mucha seguridad a la hora de salir del mismo.
CAC. ¿Con qué tabla se siente más cómodo?
D.G. Tengo unas 20 ó 30 y todas son ‘Pukas’ –su sponsor-, que tiene un plantel de shapers que te pueden hacer cualquier tipo de tabla. Hay que saber cómo sacarlas un tipo de provecho muy concreto, en función de la ola. Soy muy poco exigente con las tablas, en general pienso que un error es más mío que de un shaper experimentado.
CAC. ¿Sobre qué olas se ha sentido mejor?
D.G. He viajado por casi todo el mundo, pero al final las mejores olas las he cogido muchas veces en casa, en la ría de Liencres. En Cantabria tenemos una costa realmente excepcional, y la gente no se lo acaba de creer. Por poner otro ejemplo que no sea en casa me quedo con Mentawai (Indonesia).
CAC. ¿Cuál es la que tiene pendiente?
D.G. Tengo muchos sitios pendientes. Uno de ellos es Tahití, y tengo también una espina clavada con Sudamérica (Chile, Perú, Ecuador…). En esta zona no he estado nunca y sé que hay olas muy buenas. Acabaré yendo.
CAC. ¿Quién es su surfero de cabecera?
D.G. Kelly Slater. Nunca antes fue mi favorito, pero lo es ahora que estará a punto de retirarse (o como siga así, de volver a ganar su décimo título mundial). Es todo un referente para mí que alguien que ha ganado nueve veces el campeonato del Mundo esté, a sus 36 años –la edad que tengo yo-, arrasando en el circuito, me parece algo increíble. Tiene un surfing superpoderoso, hace lo que quiere con la tabla y, sobre todo, se ve que disfruta con las olas, que es lo más importante.
CAC. En lo deportivo, ¿cuál ha sido el mejor y el peor momento?
D.G. El mejor momento fue cuando gané el campeonato de Europa senior porque, aunque haya campeonatos más difíciles, en los dos anteriores los franceses nos ‘robaron’ el triunfo. Se me quedó muy grabado el calor de la gente mientras estaba en el podio con mi hijo y rodeado por los míos. Y el más amargo fue en la Quicksilver Cup –era el campeonato de combinado snowboard-surf más importante del mundo-, ya que cuando pensé que había ganado los franceses se sacaron una regla de la manga y quedé relegado a la segunda posición. No podía ser que ganara un español sponsorizado por la marca contraria –Billabong- en un campeonato de Quicksilver en Francia.
CAC. ¿Cuándo se dio cuenta de que quería vivir de esto y de qué podía hacerlo?
D.G. Realmente como competidor he estado viviendo de esto unos años sabiendo que no daba para mucho, pero al final terminé entrando en esta industria y ahora soy representante de mi sponsor más antiguo –Billabong- y también tengo la Escuela de Surf. Como profesor de surf creo que no me va a faltar nunca el trabajo porque considero que soy uno de los mejores del mundo dando clase, aunque reconozco que me hubiera gustado terminar la carrera –Física- y haberme dedicado a ello. Pero las oportunidades sólo pasan una vez y…
CAC. ¿Cómo surgió la idea de montar la Escuela –Special Surf School-?
D.G. Se fue gestando porco a poco. Mi hermano y yo llevamos muchos años con la idea. Aunque vivo de mi trabajo como representante de Billabong, cuando tuve a mis dos hijos pensé que lo mejor para asegurar el futuro pasaba por montar una empresa propia. La escuela, que es familiar, es algo que está ahí, con lo que pueden continuar mis hijos.
CAC. ¿Qué valor añadido aportáis sobre el resto?
D.G. Tenemos una cultura muy amplia de surf para poder transmitirla (experiencia, viajes, vivencias…) y saber explicarlo y enseñarlo es algo que los chavales agradecen. Estamos seguros de que lo que contamos es cierto porque lo hemos vivido. Todos somos profesionales. Nuestra política consiste en dar un buen servicio, no queremos dar las clases sin más. Preferimos ser un poco más caros si con ello logramos una enseñanza más completa. La calidad profesional y humana de todos los que trabajamos en la escuela son aspectos fundamentales de nuestra forma de funcionar.
CAC. ¿Quién destaca en estos momentos a nivel regional y nacional?
D.G. A nivel nacional siempre me ha gustado mucho Ibon Amatriain porque tiene un surf muy sólido, para disfrutar. Creo que se parece a mí en muchos aspectos, me gusta su humildad y que en el agua es muy respetuoso. En esa línea también está mi hermano –Raúl-, que coge cualquier tipo de olas y tiene un estilo muy depurado, aunque nunca se le dado muy bien la competición, pero como free-surfer es de los mejores que conozco. A nivel regional me quedo con Pablo Gutiérrez, me parece un competidor excepcional, con la cabeza en su sitio.
CAC. ¿Cuáles son sus metas?
D.G. Ahora por suerte me he olvidado un poco de las metas. Haré las competiciones que me apetezcan para disfrutar y, por supuesto, para intentar ganar pero sin esa presión que uno tiene cuando se dedica de lleno a la competición. De hecho, he ganado mucho más porcentaje de campeonatos en los últimos años sin esa presión. Mi meta es estar en forma para hacer surf, disfrutar y enseñar a la gente para que aprenda a coger olas y se enganchen de este deporte como lo hemos hecho nosotros. Quiero transmitirles que para mí lo importante es el surf, no el hecho de ganar un campeonato. Me quedan muchos más años de surf de los que he vivido y eso es lo que más valoro.
surf camps
El Surf Camp es una oferta de la Escuela para todo aquel que desee pasar una semana de surfing en Asturias, ya sea para iniciarse o para perfeccionar la técnica, hacer grandes amigos y pasarlo en grande.
Este año cuentan con la presencia de Iván Villalba, coordinador de la Special Surf School en Asturias, Eduardo R. Soto, encargado de monitores, y Estitxu Estremo, una de las mejores surfistas de Europa. Por otro lado, también contarán con Natalia Testón, instructora de Pilates, a la que se irán sumando cada semana monitores como Roberto Sánchez (Ahau Lulen), uno de los mejores shapers que tienen Cantabria, quien mostrará como hacer una tabla en vivo y en directo y en cuyo proceso de elaboración podrán participar todos los alumnos.
CAC. ¿Desde cuándo realizáis estos campamentos?
D.G. Empezamos haciendo los Camp en Asturias desde el principio, en la playa de Villaviciosa, en una casa que tenemos con 20 plazas y un terreno enorme. Hacemos muchas actividades extras como pilates –enfocado al surf-, yoga, un taller dónde enseñamos ha hacer una tabla que luego la sorteamos...
CAC. ¿Cuándo los hacéis?
D.G. El Camp se hace en julio, son cursos de una semana y en el precio está todo incluido. Realmente sólo se vive para el surf, no se va para otra cosa. Es donde más he notado que aprenden los chavales porque tenemos mucho más tiempo para dedicarnos a ellos: se ponen en forma para remar, el curso es muy extenso, comentamos los vídeos en casa… Durante los fines de semana también lo tenemos enfocado para gente de empresa y grupos en general.
CAC. ¿Qué tal la experiencia?
D.G. Esto está funcionando muy bien, nos está dando muy buenas referencias y casi no necesitamos publicidad. Tenemos muchos grupos de chavales, de 12 ó 14 años, y los padres están muy tranquilos porque los tenemos controlados las 24 horas del día. Es muy intensivo porque no hablamos de otra cosa que no sea de surf, ni hacemos nada que no esté relacionado. Surf y más surf.
Para más información:
www.specialsurfschool.com



