El ordenamiento de una playa viene condicionada por el uso que se le va a dar. El surf se ha convertido en un deporte que en nuestras playas condiciona esta ordenación. Por ello, son cada vez más numerosos los estudios teóricos llamados surf científico, cuyo objetivo fundamental es presentar los diferentes fenómenos, variables y condiciones físicas que deben estudiarse para analizar si una playa es válida para la práctica del surf. El objetivo principal de este estudio se concreta en introducirse en el conocimiento de lo que es la práctica del deporte del surf, estudiar y analizar los diferentes trabajos y estudios técnicos que se han ocupado de analizar las variables físicas que gobiernan, y definir las características que deben reunir una playa para que se encuentre acondicionada para la práctica del surf.
Los parámetros más importantes que sirven para valorar la aptitud de una playa para la práctica del surf son:
· Altura de ola en rotura. · Ángulo de descrestamiento.
· Intensidad de rotura del oleaje. · Longitud de la sección de la ola.
Estos cuatro parámetros de oleaje condicionan otras características morfológicas como la pendiente de la playa, que a su vez vendrá condicionada, también, por las características del sedimento.
1. EL SURF Y EL MEDIO AMBIENTE
Este deporte tiene una cualidad específica respecto al resto de los deportes que se pueden practicar en la playa o en las orillas del mar, y es que necesita unas condiciones naturales muy estrictas, lo que obliga a las playas a mantenerse en unas condiciones exentas de agresión medioambiental. Esta característica hace que su práctica sea compatible con los medios naturales más protegidos, siendo, en ocasiones, referente de las preservación natural de una playa, ya que una simple alteración de las condiciones de ésta pueden hacer alterar su validez para la práctica del surf. Es difícil encontrar playas degradadas o muy erosionadas donde se practique este deporte dado su incompatibilidad con esas situaciones
2. CONOCIMIENTO TEÓRICO DEL SURF
La práctica del surf, iniciada en las Islas Sandwich (actual Hawai) y exportada a las islas de Oceanía y a la costa oeste Norteamericana a finales del siglo XIX e inicios del siglo XX, se convirtió en un deporte de moda en los años cincuenta y sesenta en todos los Estados Unidos, y finalmente fue exportado a Europa y España. A partir de los años sesenta del siglo XX aparecen los primeros escarceos de estudiar teóricamente el surf y su relación con el medio donde se desarrolla. Un punto de inflexión en este camino del que se ha dado en denominar surf científico fue la aparición de los estudiosos teóricos liderados por Walker (1972, 1974), con precedentes como Anderson y Co (1971).
3. CARACTERÍSTICAS Y TIPOS DE SURF
Aunque en sus inicios la práctica del sur se realizaba con tablas de madera de bastante longitud, en la actualidad, ya evolucionado, existen cinco tipos básicos de surf:
· Short boarding (tabla corta). · Long boarding (tabla larga).
· Dropknee body bording. · Prone body bording.
· Body surfing.
Los dos primeros tipos son los clásicos. Si bien el primero de ellos utiliza una tabla corta de una longitud entre 1’83 a 2’13 metros, se caracteriza por su estilo agresivo y rápido, mientras que la tabla larga, también llamada Malibú o simplemente Mal, es más lenta y de movimientos menos bruscos, y tiene una longitud situada entre los 2’13 a 3’05 metros. Ambas suelen estar hechas de fibra de vidrio.
Los dos siguientes son los llamados body boarding, que utilizan para su práctica tablas de espuma de 0’91 metros aproximadamente. Cuando el surfista va sobre la tabla con una de las piernas de rodillas es conocido como drop knee y a la tabla se la conoce como paipo. Si el surfista va totalmente tumbado sobre la tabla, la especialidad se le conoce como prone.
Finalmente, cuando no se usa tabla, y en su lugar se utiliza el cuerpo para deslizarse sobre las olas, se conoce a esta modalidad como body surfing.
4. VARIABLES FÍSICAS QUE AFECTAN A SU PRÁCTICA
Existen dos condicionantes básicos y fundamentales para la práctica del surf que son los mismos que afectan a la dinámica de la playa. Por un lado, la propia playa con sus características sedimentarias y sobre todo disposición de fondos y, por otro lado, el mar con su clima de oleaje. Al igual que en el estudio de la dinámica litoral, existen tres elementos básicos en el clima marítimo: las características de la ola, el ángulo de oblicuidad respecto a la costa y la zona de rompientes. Por otra parte, la forma de rotura depende del tipo de ola, de su oblicuidad y de las características de la playa. Estas variables se definieron como:
- Altura de ola en rotura. - Ángulo de descrestamiento.
- Intensidad de rotura del oleaje. - Longitud de la sección de la ola.
4.1 Oleaje: altura de ola, rotura y ángulo de descrestamiento
Para poder practicar el surf se requiere del oleaje tres cosas: que incida sobre la costa oblicuamente; que rompa de una determinada forma; y que tenga unas determinadas características la onda.
Normalmente son más adecuados los oleajes con incidencia en rotura en torno a una horquilla entre 30 y 60º respecto a la línea de orilla. El tipo de rotura es fundamental para la práctica de este deporte. Existen cuatro formas básicas de rotura, que dependen básicamente de las características de la ola –altura y periodo- y de las características de la playa –pendiente-. Inicialmente, Patrick y Wiegel (1955), clasificaron la rotura de oleaje en tres tipos: Spilling, Plunging y Surging. A ellas añadió Galvin (1968) una nueva, Collapsing situada entre el plunging y el surging.
4.2 Intensidad de rotura del oleaje
La clasificación clásica adoptada por la ingeniería de costas de los tipos de rotura de oleaje, descritas en el apartado anterior, no son suficientes cuando el objetivo es determinar las características de las olas aptas para la practica del surf. (Black et al, 1997, Sayce et al 1999). Esto ha llevado a investigadores como Mead y Black (2001) a crear el concepto de intensidad de rotura de oleaje, adaptable a las roturas tipo plunging, las ideales para la práctica de este deporte. Para ello, definen el llamado índice de vortex, que es la relación entre la altura y la anchura del vortex, voluta o Soller: y = l / w. Mead y Black (2001) clasifican la intensidad de rotura de oleaje en cinco tipos:
· Medio (2’8 < y < 3’1). · Medio-alto (2’5 < y < 2’8).
· Alto (2’2 < y < 2’5). · Alto-muy alto (1’9 < y < 2’2).
· Extremo (1’6 < y < 1’9).
4.3 Longitud de la sección de la ola
La longitud de frente de ola potencialmente surfeable depende del ángulo de descrestamiento, que es prácticamente el ángulo del frente de ola en rotura con la costa, cuyos valores óptimos se encuentran situados entre 30 y 60º; dando las mayores longitudes para valores situados entre 30 y 45º.
5. MÉTODOS DE ACONDICIONAR UNA PLAYA PARA LA PRÁCTICA DEL SURF
Hablando de forma genérica, existen dos tipos de actuaciones que pueden llevarse a cabo para acondicionar una playa para mejorar sus condiciones para la práctica del surf que serían:
· Mediante alimentación artificial.
· Mediante diques arrecifes artificiales y obras de defensa.
Ninguno de los métodos son excluyentes, pudiendo, muy frecuentemente, ser complementarios unos de otros.
5.1 Diseño de una alimentación artificial
Cuando se decide alimentar artificialmente una playa se actúa vertiendo sedimento en la playa. Este vertido produce, o puede producir, inicialmente, y posteriormente en su estado de equilibrio, un cambio en el perfil de la playa y, por tanto, en toda la batimetría (estudio de las profundidades marinas y de los grandes lagos). Si se analiza y estudia cuidadosamente la cantidad y tipo de material vertido, su evolución a lo largo del tiempo, y su estado final de equilibrio, podría adaptarse este material y el medio físico que genera para que el oleaje reinante en ese lugar sea apto para la práctica del surf.
Por tanto, conociendo el clima de oleaje de una playa, debiera estudiarse el material que debe verterse para que produzca un perfil de playa con una pendiente tal que el número de Iribarren esté en los límites aptos para surfear las olas. Esta adaptación fue comprobada en la regeneración de la playa de la Zurriola, en San Sebastián, si bien la nueva playa rompía en spilling y no en plunging, y el ángulo de descrestamiento estaba próximo a 90º, como suele ser lo habitual en playas encajadas. Ambos aspectos condicionaban mucho la práctica de este deporte náutico.
5.2 Diseño de arrecifes artificiales
Otra manera de crear zonas de playa aptas para la práctica del surf es utilizar diques arrecifes artificiales. Este tipo de estructuras han sido desarrolladas, entre otros, por un grupo de investigadores en Nueva Zelanda como Mead, Black, o Scarfe, en la empresa ASR Ltd., que son las siglas de Artificial Surfing Reef. Los primeros trabajos llevados a cabo sobre estos diques artificiales (ASR) consideraron en su diseño un gradiente lineal en la cara expuesta del dique arrecife (Mead, 2003), pero este concepto inicial evolucionó a un perfil convexo (Black y Blenkinsopp, 2002), con el que es posible ajustar la intensidad de rotura del oleaje para diferentes oleajes.
El principio de los ASR consiste en intentar alterar el fondo o pendiente de la playa para así influir en la forma e intensidad de la rotura del oleaje y en el ángulo de descrestamiento. El primer tipo de arrecifes artificiales para surfing (ASR) era un dique arrecife sumergido en forma de V con un ángulo de 45º entre brazos (Mead, 2003). Sin embargo los ángulos de descrestamineto que formaba eran bastante menores de 45º, que sería el valor medio de los ángulos válidos para surfear. Pero como dice Mead (2003) se debe diseñar un ASR para optimizar el número de días que puede practicarse el surf y no para que se produzca en una situación específica.
Del primer tipo de ASR se ha ido evolucionando a arrecifes algo más complejos y sofisticados, desarrollados especialmente por ASR Ltd. de Nueva Zelanda, habiendo sido creados siete componentes básicos (Mead y Black, 2001), que en su nomenclatura inglesa son: Ramp, Focus, Platform, Wedge, Ledge, Ridge y Pínnacle.
- La Ramp o Rampa: Es físicamente una rampa que aumenta la refracción del oleaje, concentrando su energía al aproximar sus ortogonales. Según sus diseñadores da buena calidad de olas para surfear y no se produce rotura de oleaje sobre ella.
- El Focus o Foco: Es el arrecife descendiente directo del primero en forma de V, produce un pico en la altura de ola y disminuye la efectividad del gradiente del fondo, debido a que su forma hace concentrar las ortogonales dirigiéndolas al centro de la V.
- La Platform o Plataforma: Es una plataforma horizontal lisa que se pone paralela a la línea de costa. Según sus diseñadores tiene poco efecto sobre la propagación del oleaje, pero puede ser más efectivo en combinación con otro tipo de arrecifes.
- El Wedge o Cuña: Es una cuña plana inclinada hacia el lado de mar, similar a una rampa. Según sus diseñadores es la más efectiva para producir roturas de ola para surfear. Se debe jugar con su orientación para determinar la orientación correcta que produzca buenos ángulos de descrestamiento.
- El Ledge o Reborde: Se trata de una plataforma que tiene sus bordes inclinados, siendo más inclinado el borde que se enfrenta al oleaje. Es muy importante la orientación que se dé a la pieza, y debe tener una pendiente de 1/4 sino puede producirse la rotura de oleaje en surging o collapsing.
- El Ridge o Caballete: La forma que tiene es de un prisma triangular apoyado en una de sus caras rectangulares. Según sus diseñadores, causa un decrecimiento en el ángulo de descrestamiento y un incremento en la intensidad de rotura del oleaje.
- El Pínchale o Cumbre: Es una pequeña elevación, a modo de isleta sumergida que, según sus diseñadores, incrementa la intensidad de rotura del oleaje. Al igual que el focus, a menudo definen la salida de un recorrido y el punto para coger la ola.
Nos consta que en Cantabria y en Euskadi existe el know-how y la tecnología necesarias para acometer un proyecto de esta naturaleza. El número de intervenciones en el medio marino previstas a medio plazo es enorme (veáse por ejemplo el Plan de Puertos de Cantabria, los diversos proyectos de puertos en Asturias, etcétera.). Sería deseable que esas intervenciones no pusieran en peligro ni dañaran los spots existentes y, ya puestos, resultaría ideal que sirviesen para generar nuevas rompientes. Hace un tiempo se habló de un proyecto en Gorliz (Astondo), pero no se ha sabido más sobre este particular.




