Descender por aguas turbulentas o realizar todo tipo de maniobras en la espuma de un río es el mayor atractivo de esta disciplina. Hay muchas formas de disfrutar de una piragua, pero quizás el kayak de aguas bravas sea la modalidad más extrema y la que ha ganado mayor número de adeptos en los últimos años.
Esta disciplina se practica en ríos cuyas aguas están sometidas a variaciones constantes de velocidad, dirección y sentido, y cuyo grado de dificultad va de la categoría 3 a la 6. El riesgo que entraña su práctica obliga al piragüista a 'leer' el río, es decir, a saber interpretar cualquier movimiento que no sea el específico de la corriente principal para prever posibles obstáculos.Por eso los expertos hacen especial hincapié en las medidas de seguridad, “el río es inesperado y cambiante, por eso hay que reconocerlo a fondo antes de meterse, e ir siempre con gente cualificada que haga al mismo tiempo de guía y de maestro cuando uno está empezando”.
El equilibrio es fundamental para dominar la embarcación, un buen aprendizaje se consigue jugando con las olas. Por supuesto, también hay que dominar la técnica de apoyo y de paleo, y el esquimotaje, recuperar la posición tras un vuelco. No cabe duda que una buena forma de empezar, es a través de cursos de iniciación y perfeccionamiento.
MANIOBRAS CON EL KAYAK EN AGUAS BRAVAS
El kayakista puede desarrollar técnicas de boga, equilibrio con la pala o remo, pudiendo sortear fácilmente olas u ondulaciones sorpresivas de la superficie. Siendo unas de las maniobras más características, tanto de río como de mar, el roll-up o esquimotaje, que es recuperar la posición después de un vuelco. Esta maniobra de autorescate, requiere de entrenamiento constante y consiste en una maniobra simultánea que comprende los movimientos de cintura y remo junto al que se ejerce en las musleras para recuperar la posición normal sobre el agua.
En aguas bravas, el mayor peligro es la falta de experiencia, es la única modalidad en la que el agua se mueve, por lo que debe acostumbrarse a estos cambios de dirección según la zona del río y aprender a leer estos movimientos, encontrar la línea que debe seguir y como llegar a ella.
PASOS BASICOS PARA EL APRENDIZAJE
La inducción o aprendizaje debe ser supervisada por un kayakista responsable y experimentado, preferentemente en una escuela para dichos fines.
Los pasos básicos son:
- Aprender a conocer su embarcación y a sentirla como una segunda piel.
- El aprendiz, antes que nada debe saber nadar. No ha de temerle al agua y además debe entender que la desesperación es la madre de las desgracias en el agua.
- Aprender primeramente a introducirse en la embarcación desde un muelle y luego desde la orilla.
- Luego, deberá aprender a permanecer volteado conteniendo la respiración y a salir de la embarcación bajo el agua.
- Aprender las maniobras normales de remo o boga que incluye el ciar hacia atrás y a mantener estable el equilibrio en su embarcación.
- Más tarde deberá practicar maniobras de autorescate o emergencia, aprendiendo a recuperarse en su kayak desde el agua, usando su remo y boya de apoyo.
- Y por supuesto, poder conseguir "leer la superficie del agua" e informarse del tiempo imperante para determinar si se está en condiciones de practicar el kayakismo.
TRAMO 3 DEL RIO SAJA.
En este número 4 de CRONOAventura volvemos a uno de los ríos más emblemáticos de nuestra tierra, el Saja, para hacer un nuevo descenso, en este caso el tramo 3. Su principio, la base del puente de Bárcena Mayor, es el final del tramo 2.
EQUIPO NECESARIO
Cuando llegamos al principio del río, nos equipamos con todo el material que necesario para realizar el descenso de este tramo: piragua, pala o remo, casco, chaleco, chaqueta estanca, peto de neopreno y escarpines.
COMO LLEGAR
Para llegar hasta éste tramo del río, el itinerario a seguir es el siguiente: tomamos la autovía A-8 en dirección a Oviedo, y al llegar a la localidad de Cabezón de la Sal, nos desviamos para coger la carretera autonómica CA-180 que nos lleva hacia Reinosa, la llamada ruta de los Foramontanos. Continuando por dicha carretera, nos desviamos en un cruce hacia el bellísimo pueblo de Barcena Mayor, donde aparcaremos el coche tras pasar el puente sobre el río Saja. Un apunte muy importante, en todo descenso necesitará siempre dos vehículos para realizar los movimientos entre principio y final.
EL DESCENSO
En Bárcena Mayor comienza el tramo 3 del río Saja, cuya distancia es variable dependiendo del caudal de agua que tenga en esa época. Se puede realizar un descenso de 5 kilómetros hasta el cruce situado en el pueblo de Viaña, en Terán, y también tenemos la opción de ampliarlo en 4 kilómetros, hasta el pueblo de Barcenillas.
Es un tramo de descenso medio, es decir, sus pasos son de grado 3 y grado 2, dependiendo a su vez del caudal que lleve el río. La medida adecuada tomada en el aforo de Torrelavega es de 180, pudiéndolo comprobar con anterioridad en la página web de la Confederación Hidrográfica del Norte. Por encima de esta medida, el río empieza a cambiar y lo pasos van aumentado poco a poco hasta llegar a un grado 4.
La zona de mayor grado de dificultad comienza a pocos metros de la zona de embarque, manteniéndose durante un par de kilómetros hasta el paso del Fresneda. Poco a poco, el tramo va disminuyendo su grado a medida que vamos descendiendo por su cauce, y el desnivel que hay que superar no es muy grande, por lo que es ideal para aprender y seguir disfrutando del río.
Otra de sus características más destacadas es que sus rápidos son mantenidos, obligándonos a que siempre tengamos que ir atentos a la navegación, nunca debemos bajara la guardia, máxima seguridad para nosotros y nuestros compañeros. Damos por hecho, que siempre debemos actuar con responsabilidad y respeto hacia el río y su entorno.
¡Disfrutamos de todo y con todo nos veremos en el río! Hasta el próximo descenso, adiós.



