FERNANDO ECHAVARRI: Tenemos muchas opciones de ganar medalla

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Este año toca besar metal. Desde que Fernando Echávarri y su compañero, Antón Paz, fueran llamados a filas en las Olimpiadas de Atenas 2004, donde lograron un diploma, no han parado de dejar a España en lo más alto del escalafón en la clase Tornado, como lo atestiguan los dos campeonatos del mundo (2005-2007) y un europeo (2005). Méritos más que suficientes para luchar, si las condiciones meteorológicas de la bahía de Qingdao lo permiten, por el Oro en los Juegos Olímpicos de Pekín. El Centro Especializado de Alto Rendimiento Príncipe Felipe de Santander (CEAR) ha sido la base desde donde han dirigido los entrenamientos los componentes del equipo preolímpico español.


CAC. Después de la experiencia adquirida en Atenas, ¿cómo afronta estas Olimpiadas?
F.E. De entrada hemos tenido cuatro años de experiencia como regatistas en los que hemos cosechado grandes éxitos: dos Mundiales y un Europeo. Hemos estado peleando por el podio en prácticamente todas las regatas en las que hemos participado, y eso te da una experiencia y te curte de cara a los momentos de tensión que vamos a vivir en los Juegos Olímpicos. El trabajo que hemos realizado en estos últimos cuatro años nos ha servido para aprender muchas cosas buenas y mejorar las malas, y eso nos da opciones de pelear por un triunfo.


CAC. ¿Cómo van los últimos preparativos?
F.E. Los dos últimos meses son cruciales porque pasamos parte de ese tiempo en China preparándonos en condiciones similares a las que vamos a tener en el campo de regatas, con una meteorología parecida a la que va haber en agosto. En principio hemos planificado ir tres veces a China, dos de entrenamiento y una tercera, entre el 30 de julio y el 6 de agosto, de aclimatación hasta que empiecen las competiciones. En esas dos concentraciones que vamos a tener en China intentaremos decidir cual va a ser el material más adecuado para participar en los Juegos. Ya hemos enviado uno de los barcos desde Nueva Zelanda y otro desde aquí, junto a los sparrings.

CAC. ¿Hay posibilidades de lograr medalla?
F.E. Si, por supuesto. Creo que en la mente de todos los participantes aparecemos -clase Tornado- como una de las opciones claves de medalla, porque somos la única tripulación que en cuatro años ha ganado dos campeonatos del mundo. En cualquier caso, China es un campo complicado en el que hay que estar muy fino con poco viento y todo va a depender mucho de estos dos meses que quedan.

CAC. ¿Tienen idea de cuáles van a ser los principales rivales a batir?
F.E. Normalmente en las competiciones que tenemos a los largo del año hay una serie de rivales que siempre están ahí, sin embargo en China hay unos especialistas en condiciones de poco viento, que son los austriacos. Australia, Francia e Italia, por ejemplo, están fuertes. Hay muchos países con opciones de medalla.

CAC. ¿Qué factores tienen que controlar más?
F.E. Creo que la puesta a punto del barco y el material que usemos van a ser el 40 por ciento de la regata. Otro 40 por ciento va a ser como lleguemos psicológicamente, porque con poco viento el físico se va a resentir menos. Va a afectar mucho el factor psicológico, el llegar y saber aguantar la presión y la elección adecuada del material, es decir, la confianza en que la velocidad va a ser óptima. El resto, aunque no me gusta hablar de ello porque siempre creo más en el trabajo que la suerte, va a depender de los partes meteorológicos.

CAC. ¿Qué innovaciones han añadido al barco?
F.E. Estamos trabajando mucho con velas y mástiles. Hemos decidido utilizar una vela prácticamente igual a la que usamos en Atenas. Las velas son la clave porque son el motor del barco. A China hemos llevado 5 ó 6 prototipos y es ahí donde está la clave de mucho de lo que pueda ocurrir en los juegos.

CAC. ¿Cómo se logra que haya sintonía entre dos compañeros de embarcación para que las cosas salgan bien?
F.E. En nuestro caso es bastante fácil, Antón Paz y yo llevamos 10 años navegando juntos y hemos pasado buenos y malos momentos y eso nos ha hecho aprender el uno del otro. Creo que hay muy buena simbiosis, nosentendemos a la perfección y sabemos cual es la responsabilidad de cada uno en el barco, y esa es una de nuestras armas, que formamos un buen equipo.

CAC. El equipo olímpico al completo, ¿cree que es un rival a tener en cuenta?
F.E. Como ha dicho el director del Equipo, Alejandro Abascal, España manda a las olimpiadas un muy buen equipo. Te diría que en un campo de regatas en condiciones normales podríamos optar perfectamente a dos o tres medallas, pero tratándose de China, a pesar de ser un campo muy complicado, creo que va a caer alguna medalla. El trabajo se ha hecho bien y creo que hay más opciones que nunca para optar a un metal en la mayoría de las pruebas.

CAC. El CEAR de Santander, ¿es un referente a nivel nacional?
F.E. Más que a nivel nacional te diría que es un  referente a nivel mundial. Es el único centro realmente especializado que hay en España, del que se pueden decir maravillas, ya no sólo como centro sino por el ambiente que se vive y el nivel de los regatistas que conviven durante la concentración.

CAC. Este buen ambiente redundará en los que empiezan…
F.E. Se nota que con el centro la afición ha crecido mucho. La posibilidad que tiene los chavales que vienen aquí a aprender, a hacer un cursillo de vela o a meterse en las escuelas de perfeccionamiento y convivir con deportistas de alto nivel, sobre todo cuando estás empezando, y tener la posibilidad de hablar con ellos y ver lo que hacen es una motivación extra. Aquí cada vez se ve más vida, no sólo a nivel olímpico sino que como cuna de grandes deportistas se sigue manteniendo esa magia. Algo tendrá que ver que el CEAR se haya convertido en la Sede Olímpica.

CAC. ¿Cómo son las condiciones de navegación en el campo de regatas de Qingdao?
F.E. De entrada el agua es horrible porque está muy sucia, no es de calidad. Hay mucha concentración de plásticos, algas (…) y eso hace que el factor suerte a la hora de evitarlas sea importante. Es una bahía con unas salidas y unas corrientes bastantes fuertes, pero una vez que sales de la bahía disminuye considerablemente y se mantiene, aunque al formarse unas corrientes bastante altas hace que el campo y la estrategia dependa mucho de la situación de pleamares y bajamares. Por otro lado está el factor del viento, es un sitio normal durante todo el año, menos julio, agosto y septiembre, pero sobre todo el mes de julio es muy malo y las estadísticas que tenemos investigando y cogiendo datos en los últimos tres años dicen que el porcentaje de que haya condiciones de muy poco viento son del 80-90 por ciento. Muchas veces no hablamos de poco viento, sino de viento nulo. Habrá unos 10 días en agosto en los que será difícil que naveguemos; luego otros tantos en los que el viento será de entre cuatro y siete nudos; y durante el tiempo restante habrá algún día de viento medio y otros de viento fuerte, aunque es poco posible. Esta situación provoca que vaya a ser complicado y que nosotros tengamos que adelgazar algo para llegar en las condiciones más ligeras posibles. Va a ser difícil pero lo sabemos desde hace tres años y nos hemos preparado par ello.

CAC. ¿Tener a Alejandro Abascal es una motivación extra?
F.E. Jane -Alejandro Abascal- aporta mucho al equipo tanto por su experiencia como por su conocimiento respecto al funcionamiento de la federación y de un equipo multidisciplinar. En el fondo, la función que tiene Jane es la de dirigir a todos de una manera global. Estar con él es un aliciente porque puedes hablar de cosas técnicas, él conoce bien todas las clases porque ha entrenado a varias medallas y siempre aporta mucho de cara a nuestra preparación.

CAC. ¿En qué consiste vuestra preparación fuera del agua?
F.E. Hay mucho de I+D y, por otra parte, una buena preparación física por parte del tripulante. Yo me dedico mucho más a todo lo que rodea al diseño de velas y optimización del barco, mientras que Antón se centra más en todo lo que es la mecánica del barco, para que siempre esté a punto. Después está la parte de la logística: hay que organizar viajes y regatas, planificar, estructurar el equipo, etc. Como equipo que es hay muchas factores que controlar y hay que intentar que todas funcionen bien.

CAC. En cuanto terminen los Juegos Olímpicos, tendrá que seguir preparando la Vuelta al Mundo Volvo-Ocean Rice.
F.E. Llevo trabajando más de un año con el proyecto y hay un buen equipo detrás, tanto de diseñadores como de tripulantes. Nosotros siempre estamos al corriente de las cosas que se están haciendo y de las decisiones que se están tomando. Ahora intentamos centrarnos exclusivamente en las Olimpiadas, aunque hay que dedicarle siempre algo de tiempo, bien por la reuniones o bien porque salimos a navegar, pero está claro que hasta que no terminen los Juegos no nos meteremos de lleno. Empieza en octubre, tenemos poco tiempo y hay que ganar mucho peso e intentar que el proyecto salga lo mejor posible.

CAC. ¿Cuál es su grado de responsabilidad como líder de una de las embarcaciones?
F.E. Mucha. Hay que formar un equipo, motivarlo, poner unas bases sólidas y que funcione, y eso lleva tiempo. Además hay que estar pendientes de los trabajos que se realizan en tierra -preparación de barcos, test…-. En el barco hay marcadas unas responsabilidades muy definidas para cada miembro del equipo.

CAC. ¿Seguirá en esto hasta que el cuerpo aguante?
F.E. Creo que es un deporte muy abierto a probar muchas cosas diferentes, no hay tantas restricciones físicas como en otras disciplinas. El límite para acudir a unas olimpiadas lo pongo en los 40 años, luego hay otros proyectos que se pueden sacar adelante con más edad. Yo no he pensado en retirarme, todavía tardaré, y después me queda enseñar todos los conocimientos adquiridos con los años, entrenar, hacer las veces de técnico, etc.

El equipo de las 33 medallas

El equipo olímpico español de vela que acudirá a los Juegos de Pekín 2008 está formado por diez tripulaciones. Son un total de 16 regatistas (9 hombres y 7 mujeres) que en los últimos años han trabajado al máximo nivel para llegar a los Juegos Olímpicos.

Combina juventud y experiencia, pero aún así durante los cuatro años de preparación olímpica ha demostrado ser uno de los combinados nacionales más fuertes de las últimas campañas. Así:

En este tiempo España ha ocupado por primera vez en la historia de la vela española y durante dos períodos la primera posición en el ranking mundial por países de la ISAF (en mayo del 2006 y del 5 de octubre del 2006 al 6 de febrero del 2007). Esta clasificación, semejante al ATP de tenis, se elabora teniendo en cuenta los resultados de los regatistas nacionales en Europeos, Mundiales y otras competiciones del circuito olímpico internacional.

En esta campaña en los rankings mundiales de entre tres y cinco clases siempre ha habido españoles en el top five, destacando la proeza de la joven sevillana Marina Alabau, que lleva desde febrero del año pasado como líder mundial de RS:X F, la modalidad olímpica del wíndsurf. Los regatistas del equipo suman 29 medallas en Mundiales y Europeos de clases olímpicas y cuatro en Juegos Olímpicos:

Siete oros, tres platas y seis bronces en Mundiales;
Siete oros, dos platas y cuatro bronces en Europeos,
Y un oro, tres platas y tres diplomasen JJ.OO., de los cuales el oro, dos platas y un diploma se lograron en los pasados Juegos.

Contando esta campaña (2005-2008, y a falta de la disputa de algunos Europeos), las cifras son también espectaculares:

Cuatro oros, una plata y dos bronces en Mundiales,
Cinco oros y dos bronces en Europeos.

Por todo ello, en Pekín 2008 la vela española aspira a sumar más metales a su magnífico palmares. Es el deporte que más medallas olímpicas (15) y más oros (10) ha dado a España, muy por encima de otras disciplinas. Cuatro metales han sido de plata y uno de bronce. También ha sumado 21 diplomas olímpicos.
   
Estas cifras sitúan a España en el tercer puesto del medallero por países por número de medallas, por detrás de EE.UU. y Gran Bretaña, teniendo en cuenta los ocho últimos Juegos Olímpicos (a partir de Montreal 1976 ya que fueron los primeros Juegos de la vela española profesionalizada). Eso sí, en este periodo es la nación que más oros ha conseguido (diez, frente a los siete de Gran Bretaña y los seis de EE.UU.).