Pachi Rivero
A LAS 13:00 HORAS DEL DÍA 11 DE NOVIEMBRE DE 2007, HA TENIDO LUGAR FRENTE AL PUERTO OLÍMPICO DE BARCELONA LA SALIDA DE LA REGATA BARCELONA OCEAN RACE, PRIMERA VUELTA AL MUNDO SIN ESCALAS A DOS.
ENTRE LOS NUEVE BARCOS PARTICIPANTES, QUE SEGÚN LAS NORMAS DE LA REGATA NO PODRÁN TOMAR TIERRA EN EL DESAFÍO DE CIRCUNVALAR LA TIERRA, SE ENCUENTRA EL MUTUA MADRILEÑA COMANDADO POR EL NAVEGANTE CÁNTABRO PACHI RIVERO, ACOMPAÑADO POR EL MENORQUÍN JAVIER SANSO “BUBI”.
Haciendo frente a las más duras condiciones de navegación, y durante el transcurso de los próximos tres meses, forzarán al máximo las posibilidades de su barco y las suyas propias para conseguir el objetivo de no sólo terminar la regata -lo que ya de por sí sería un éxito- sino también conseguir la mejor clasificación en una competición a la que han acudido los mejores navegantes.La prueba se realiza en un prototipo de barco diseñado ex profeso para este tipo de navegaciones.
La extrema dureza de esta regata estriba en que deberá hacerse sin escalas, es decir, no podrán tocar tierra para abastecerse, realizar reparación alguna, ni recibir ningún tipo de apoyo hasta la vuelta al puerto del que salieron, el de Barcelona.
En estas condiciones es determinante, por un lado, la puesta a punto del barco y de sus equipos para superar las más extremas condiciones de viento y mar y, por otro, el mejor saber hacer de sus tripulantes, acumulado en anteriores pruebas de mar como las que llenan sus apretados currículum. Sin olvidar el ingente trabajo previo al cañonazo de la salida: la búsqueda de patrocinadores, la logística de aprovisionamiento, la del seguimiento y comunicaciones con la base en tierra, las relaciones con la prensa, etcétera…
En su recorrido alrededor del mundo habrán navegado 26.000 millas (43.000 kilómetros). Desde Barcelona recorrerán hacia el sur las costas de la península, saldrán al Océano Atlántico por el Estrecho de Gibraltar, recorrerán toda la costa occidental de Africa y rodeando su extremo sur y salvando el Cabo de Buena Esperanza, se adentrarán en el Océano Indico. De allí pondrán proa a Australia, que dejarán por estribor navegando por el Mar del Sur hasta Nueva Zelanda, que cruzarán por el estrecho de Cook. A partir de entonces deberán bajar a las latitudes más australes de su viaje cruzando el Océano Pacífico, rodeando la Antártida, hasta llegar al mítico Cabo de Hornos (la esquina), extremo sur del continente americano. Superada esa barrera, subirán el Océano Atlántico cruzando por segunda vez el Ecuador entre las costas de Brasil y las del Africa Occidental, hasta volver a entrar al Mediterráneo por Gibraltar y rendir viaje en la Ciudad Condal.
En definitiva, dar la vuelta al mundo por el Gran Sur, bajando hasta latitudes de 50/60ºS por la zona de navegación más peligrosa del mundo, donde prevalecen los vientos huracanados con una mar tremenda que se va formando al no encontrar obstáculos que la remansen. Una zona plagada de icebergs, y lo peor, de growlers (trozos flotantes, apenas perceptibles, que se desprenden de los anteriores), formaciones que de no evitarlas pueden hundir el barco. De hecho, Javier Sansó “Bubi” rompió el timón con uno de ellos durante su participación en la regata de vuelta al mundo Vendeé Globe. Otro peligro habitual en esos mares son las ballenas, que frecuentan esas latitudes tan australes, cuando, especialmente de noche y con el barco desbocado en frenéticos planeos bajo fuertes vientos portantes, fatalmente te interpones en su recorrido.
Son riesgos que hay que hay que correr, porque para acortar distancias y rodear cuanto antes la tierra hay que descender lo más posible al Sur; pero la vida a bordo se hace dificilísima, el barco queda cubierto de nieve y hielo. Cualquier maniobra, cambios de bordo, trimado o reducción de velas, cuesta mucho más. La ropa no se seca nunca y el descanso es imposible bajo temperaturas y humedades extremas...
Aunque destacan las condiciones de navegación por el Gran Sur, no es menos duro atravesar por dos veces el Ecuador (el pozo negro), con sus temidas calmas en las que con las velas al pairo, el barco se ve atrapado e inmóvil durante días para desesperación de sus tripulantes.
Mítico es también el Cabo de Hornos, en el más extremo sur del continente americano, donde confluyen el fuerte viento y las grandes olas del Pacifico en una zona de relativa poca profundidad y fuerte corrientes, lo que hace su paso muy difícil y peligroso. Tal es así que los navegantes dicen que una vez doblada la esquina (Cabo de Hornos) ya están “en casa”, aunque les queda todavía por recorrer todo el Océano Atlántico hasta Gibraltar.
Con razón en el país vecino, Francia, consideran a estos “marins” como “héros” nacionales, porque consideran que está en juego mucho más que la prueba deportiva. Para ellos, el hecho de que los compatriotas den muestras de ese valor y esas cualidades marineras excepcionales consigue el respeto internacional para ellos y el prestigio para el país al que representan.
Francia e Inglaterra están dando un ejemplo en las competiciones y aventuras en la mar, que lamentablemente no seguimos en nuestro país. La repercusión mediática de aquellos eventos nada tiene que ver con la que aquí merece las hazañas de nuestros navegantes. Seguimos viviendo de espaldas al mar y considerando que los deportes y aventuras náuticas están reservados para una minoría de aristócratas y banqueros. Criterio seguramente acertado en los comienzos del siglo pasado, pero erróneo e injusto con la realidad actual. Santander, antes y ahora, puede considerarse como un buen ejemplo para entender la evolución que el tema náutico ha tenido en nuestro país.
Por eso, en esta oportunidad, cuando un cántabro se enfrenta a una de esas aventuras en las que se van a evidenciar los valores y virtudes de esta tierra, para nosotros es un orgullo poder decir que España, y Cantabria en particular, van a estar representadas, y por muy buenos marinos.
Esta regata, la Barcelona Ocean Race, es la primera en la que se plantea la vuelta al mundo sin escalas a dos tripulantes. Se diferencia de la Vendée Globe, que se realiza también sin escalas, en que esta está reservada a solitarios, es decir, sólo un tripulante por barco, lo cual la hace especialmente difícil y peligrosa. De ahí que esté considerada como el Everest de la vela.
IMPRESIONES
La sensación que transmite Pachi a la hora de hablar con él es de absoluta calma, muy centrado en los últimos retoques al barco, y con su inconfundible sonrisa siempre puesta. Su actitud ante el reto nos lo describía de la siguiente manera: “la regata la tomo como una más y lo único que la hace diferente a otras es la duración”, por lo tanto su objetivo, como él dice, es “acabarla como elemento de prioridad y dar guerra al resto de la flota dentro de las posibilidades del barco”.
En cuanto al motivo de la elección de su compañero de viaje, Pachi sentencia, “muy simple, es un amigo”. La relación entre ellos se basa en el respeto mutuo y en el reconocimiento de los valores profesionales que cada uno aporta a la hora de convivir durante tres meses en un espacio tan reducido, enfrentándose a las peores condiciones de navegación, con frío, humedad y factores climáticos extremos, en compañía de alguien al que te une además un bien cimentado vínculo personal.
LOS PARTICIPANTES
PACHI RIVERO (Santander) tiene 43 años, está casado y tiene dos hijos.Vive en Palma de Mallorca.
CURRÍCULUM DE NAVEGACIÓN:
Año 2007
6º en la Rolex Fastnet Race (Clase IMOCA), prólogo de la Barcelona World Race.
Año 2006:
Campeón del mundo de Maxis, a bordo del Alfa Romeo. 2º en los Campeonatos del mundo de Swan, a bordo del Swan 70 Bugia Bianca. Ganador en tiempo real de la Regata Cádiz-La Habana a bordo del Volvo 60, Cantabria Infinita.
Año 2000
Ganador de la Regata Cadiz-La Habana, a bordo del Open 60 Caja Madrid Años 1992 y 1995
Miembro del equipo español para la America’s Cup (España 92 y Rioja de España). Ganador de la Ruta del Descubrimiento, a bordo del Maxi Publiespaña.
Considerado uno de los mejores preparadores de barcos de regatas del mundo, Pachi Rivero es bien conocido por la comunidad de regatistas en España. Su amplia experiencia en todas las áreas de un barco, su magnífico carácter y su extenso palmarés le convierten en la elección natural para tripular el Mutua Madrileña en la Barcelona World Race. Su compañero Javier Sansó ha navegado con él en infinidad de ocasiones, y conoce bien sus virtudes. “Profesionalmente destacaría su visión en las maniobras y la capacidad que tiene para diseñar sistemas de mejora de la navegación”, dice Sansó. En cuanto a su carácter, asegura que “lo mejor que tiene es que es muy lógico y positivo, siempre con una sonrisa en su cara. Sencillamente, creo que es el compañero ideal para esta aventura. No se me ocurriría otro”. Pachi ya sabe lo que es competir a alto nivel, como demuestran sus dos campañas de America’s Cup como proa oficial o las ocho ocasiones en que ha cruzado el Atlántico en regata.
En España disfruta de gran prestigio gracias a sus múltiples títulos en diferentes clases y por su condición de preparador de muchos regatistas que hoy triunfan internacionalmente. Pero fuera de las fronteras de su país también acumula éxitos, como el de ganador 2006 del Maxi World Championship con el Alfa Romeo, o la segunda posición en el Swan World Championship 2006 con el Bugia Bianca.
JAVIER “BUBI” SANSÓ (Mallorca) tiene 38 años, está soltero y vive en Palma de Mallorca.
CURRÍCULUM DE NAVEGACIÓN:
Año 2007
6º en la Rolex Fastnet Race (Clase IMOCA), prólogo de la Barcelona World Race.
Año 2003
Regata trasatlántica Transat Jacques Vabre, Open 60 Objectif 3 (DNF).
Año 2001
4º en la regata Trasatlántica Transat Jacques Vabre, SME Negoceane Open 60. 4º en la regata trasatlántica EDS Atlantic Challenge, co-patrón del Open 60 Gartmore.
Participante en la vuelta al mundo en solitario Vendée Globe, Open 60, con el Old Spice.
Tiene en su haber 18 travesías trasatlánticas, ganador de regatas nacionales e internacionales en tres cuartos de toneladas, Mumm 36, Corel 45, barcos IMS de varios tamaños, Sydney 40, Catamarán Clairfontaine 30, etcétera...
Javier “Bubi” Sansó se define a sí mismo como un navegante en solitario. Ha navegando en todo tipo de barcos, conoce muy bien la navegación oceánica, y tiene mucha experiencia en las regiones polares. No en vano, fue capitán del Rael, barco de vela español que alcanzó la Antártica en 1997.
Además de su demostrada habilidad como regatista, es un experto en hidráulica, energía y electrónica. “Destacaría de él su dominio de la navegación –comenta su compañero Pachi Rivero–. Lo demostró durante la preparación de la Fastnet, donde acertó de lleno”. Ha cruzado el Océano Atlántico nada menos que en 18 ocasiones (5 de ellas en solitario), y el Océano Índico en 2. Desde 2004, es capitán y project manager del Wally Tiketitoo, y durante las dos últimas temporadas ha participado además en el circuito Medcup de TP 52.
Medalla al mérito naval con distintivo blanco en 1993 y Regatista Español del Año 2001 por el Monterreal Club de Yates de Bayona.
EL BARCO
Nombre: Mútua Madrileña
Diseño: Owen Clarke
Construcción: Mares del Sur, Nueva Zelanda
Botadura: Junio de 2003
HISTORIAL
· 6º en la Rolex Fastnet Race de 2007 (Clase IMOCA)
Prólogo de la Barcelona World Race
· 3º en la Vendée Globe de 2005 (Ecover)
· Ganador de The Transat 2004 (Ecover)
CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES
Eslora: 18,28 m (60 pies)
Manga: 5,80 m (19 pies)
Peso: 8,5 toneladas
Calado: 4,50 m (14.7 pies)
Superficie Vélica: 600 metros cuadrados (6458 pies cuadrados)
LOS FAVORITOS
Aunque todos los barcos participantes se ajustan a los requerimientos de la clase IMOCA, 60 pies, y por lo tanto son básicamente iguales, existen diferencias en su comportamiento como consecuencias de la puesta a punto, del diseño de sus líneas de agua y sobre todo por la edad del barco.
Aquellos que participan con unidades de reciente construcción, que son los que normalmente disponen de mayores presupuestos económicos, los que llamamos de última generación, parten sin duda como favoritos: PRB, Temenos, Virbac Paprec, Delta Dore, Hugo Boss y Estrella Damm.
En cuanto al diseño, el gabinete del Neocelandés Bruce Farr se lleva la palma en cuanto al numero, con un total de cuatro: PRB, Delta Dore, Virbac y Estrella Damm. En cuanto a los otros dos restantes, uno es del equipo de diseño Owen Clarke, el Temenos y el otro es un Finot-Conq, el Hugo Boss. Todos ellos tripulados por grandes navegantes con una experiencia enorme en vela oceánica.
Aunque si nos tenemos que decantar por alguien sería por el tandem Riou-Josse del PRB, recientes ganadores de la regata Fastnet 2007, una de las mas duras desde la trágicamente famosa del 79, y en la que quedaron segundos nuestro amigo Pachi y su compañero Bubi.



