El Club Rutas Turísticas 4x4 es una entidad abierta a todos los amantes de la naturaleza, tanto si dispones de vehículo 4x4, como si quieres ir en los vehículos que la organización pone a tu disposición donde puedes disfrutar de hermosos paisajes por antiguos caminos ancestrales de la geografía cántabra.
Una aventura que nos lleva hasta los límites con la provincia de Burgos, en la zona donde hasta el siglo pasado nos abastecíamos del crudo.
La jornada se inicia en la sede del club, en Hinojedo, con la recepción de los aventureros llegados desde Asturias, Alava, Burgos, Madrid, Vizcaya, y por supuesto, Cantabria. La caravana parte hacia la primera pista de la ruta, en Somaconcha, atravesamos el Pico del Ropero y después de transitar por pistas con unas vistas sencillamente espectaculares llegamos a la primera etapa en Campoo.
Tras un breve avituallamiento con las famosas pantortillas de Reinosa, nos desplazamos a las Rozas, donde comienza un nuevo tramo. En éste punto de la ruta, la conducción se vuelve un poco más delicada, las siempre complicadas rampas con barro nos hacen extremar la precaución.
Continuamos nuestro camino hasta llegar a un par de tramos en los que la densa vegetación ha crecido sobremanera y nos impide en muchas ocasiones poder ver el suelo, provocando los consabidos sustos, pero sin llegar a dañar la robusta mecánica de estos 4x4.
La llegada, por una estrecha entrada al Monasterio de Montesclaros, produce una inusitada expectación entre los fieles, pues el barro de alguno de los vehículos era notorio. El Padre Fernando nos recibe puntualmente y nos descubre toda la historia, curiosidades y pormenores del Monasterio, construido a partir de una iglesia rupestre y que conserva un retablo del XVIII. Desde el niño Jesús con botas, la colección de mariposas, sus aposentos, el altar, la foto con mujeres… ¡Eh! Lo siento pero no podemos contarlo todo. En fin, una visita inolvidable, tanto para los que acuden por primera vez, como para los que no nos cansaremos de verla y de oírla. Un verdadero privilegio.
Después de los comentarios alabando esta visita, nos ponemos en marcha hacia el siguiente destino a través del Monte Hijedo, una maravilla de la naturaleza que tiene un encanto especial. Es el lugar perfecto para hacer una parada en el camino, almorzar y coger fuerzas y continuar la ruta hasta el valle de Valderredible. Circulamos por senderos, en orden y siempre sin salirse de la rodada, hasta llegar a la Ermita rupestre de Cadalso y Villaverde, visitamos también las cuevas de los Moros y la Colegiata de San Martín de Elines. Un sinfín de historias, cada cual más emocionante.
El último tramo de la jornada nos lleva a un cambio drástico del paisaje, dejamos atrás el color verde y nos adentramos en la Meseta castellana. Un grupo de águilas nos da la bienvenida a la llamada Pata del Cid, un desierto de piedras por el que años atrás habíamos transitado rodeados de una espesa niebla, convirtiéndolo en un paraje tenebroso.
Pero hoy hemos tenido la suerte de conocer éste lugar con un día soleado y totalmente despejado, lo que es un alivio para el coche guía, parece que estemos transitando por un espacio lunar.
Tras una breve parada en el pueblo de Sargentes de la Lora, llegamos a los pozos de petróleo donde podemos ver como es el crudo en su origen. Parada obligada también para ver las antiguas pistas de aviación, las trincheras de la Guerra Civil y el dolmen, donde tomamos las últimas instantáneas de la ruta y con una animada charla poníamos fin a esta apasionante excursión. Tras 150 km. por antiguos caminos y pistas de tierra, volvemos a las carreteras de asfalto que nos devuelven a la civilización. Ya estamos preparando la próxima.
¿Te apuntas?
www.rutasturisticas4x4.com



