Jesús Puras, ex-piloto de Rallye
Fotos: Jesús Puras y Pablo Madariaga
A sus 45 años, y después de casi un cuarto de siglo dedicado por entero a los rallyes, Jesús Puras decidió retirarse de la competición a finales del pasado año. Con el piloto santanderino, Cantabria ha vivido una época dorada en el mundo del motor avalada por los numerosos triunfos de este todoterreno del asfalto, tanto a nivel nacional como internacional. Tras una vida con las manos PEGADAS al volante, Puras reparte su tiempo entre la familia y sus negocios. Eso sí, los buenos recuerdos de sus vivencias al frente de varias escuderías ocupan un lugar muy especial en su memoria. La última competición, el Rally Costa Brava 2007, la hizo al volante de un Ferrari 360 Módena y logró subir al podio en tercera posición. Estas ‘despedidas’ sólo son propias de los mejores, de los campeones. Él es uno de ellos.
CAC. Hace poco más de un año que se retiró por segunda vez, ¿es la definitiva?J.P. La verdad es que me retiré oficialmente hace tres años porque consideré que era el momento necesario para hacerlo. Llevaba casi 23 años dedicado en cuerpo y alma al mundo de los rallys y creí que era el momento de parar, algo de lo que no me arrepiento en absoluto. Tras un parón de casi dos años empecé a entrenar de nuevo por satisfacción personal y llegó un punto en el que me encontraba muy bien, muy fuerte tanto física como psíquicamente, y decidí en ese momento que me apetecía seguir corriendo, volver a competir. También creo que después de casi tres años parado es difícil retomar otra vez el camino para estar arriba de nuevo. Ahora mismo estoy retirado al cien por cien y creo que esta vez es definitivo.
CAC. ¿Siente cierta nostalgia después de 25 años dedicado al mundo del automovilismo?J.P. Sí, ten en cuenta que a mí el automovilismo me lo ha dado todo, me ha enseñado todo lo que sé. Creo que he recibido una educación fantástica por parte de mis padres y siempre he tenido mucho apoyo, sobre todo al empezar. No es tanto nostalgia como muy buenos recuerdos. Personalmente creo que cumplí con el noventa y nueve por ciento de las metas que me propuse como profesional. He dedicado 23 años de mi vida a lo que más amaba y creo que he sido un afortunado de haberlo hecho.
CAC. ¿Conserva alguna relación con el mundo del motor?
J.P. No, en estos momentos lo veo desde la barrera. Por supuesto sigo el campeonato del mundo, de España, de lo que ocurre aquí en Cantabria, pero desde fuera, ya no me involucro en las cosas más particulares. La verdad es que mi vida es muy tranquila, con bastante deporte de por medio y ocupado en mis cosas.
CAC. ¿No le atraen otras modalidades?J.P. De momento lo que tengo claro es que no quiero competir, porque eso supone de nuevo una dedicación casi absoluta, de una manera seria y profesional, y en estos momentos de mi vida tengo una edad en la que es difícil estar al cien por cien a nivel físico. Algunos de los accidentes que he tenido a lo largo de mi carrera me están pasando factura ahora. En estas circunstancias es difícil volver a estar a tope a nivel físico, y esto es un factor clave para poder tener una actitud correcta dentro de las carreras y poder afrontarlas con garantía. Ahora mismo, la competición no forma parte de mi vida, independientemente de que siga todo lo relacionado con el motor y con el deporte en general. Creo que es el momento de otros deportistas.
CAC. ¿No ha pensado en convertirte en valedor de algún piloto de nueva generación?
J.P. Quizás sea una cosa que me pueda plantear más a largo plazo, pero en estos momentos dispongo de muy poco tiempo.
CAC. ¿Con qué se queda de su vida deportiva?J.P. Me quedó con las relaciones que he conseguido hacer por todo el mundo; la calidad de muchos de los equipos con los que he trabajado, tanto a nivel técnico como humano; con las victorias que he logrado, como pueden ser los títulos nacionales, la victoria en Córcega -en el Campeonato del Mundo-; y otras cosas más pequeñas que a mí me han dado una gran satisfacción. Sobre todo me quedo con la enseñanza que he recibido del mundo de los rallys, de todo lo que ha supuesto para mí, de la grandeza del deporte y del automovilismo y de toda la gente que me estuvo apoyando durante tantos años. Estoy muy agradecido por todo.
CAC. ¿Hay alguna espina que se le haya quedado clavada?
J.P. El automovilismo no es un deporte fácil porque requiere de muchos medios, los presupuestos adecuados y muchas gestiones para que puedas rodearte de la gente correcta. La espina quizá ha sido no poder haber hecho con Citroën una temporada completa en el campeonato del Mundo, siempre estuve luchando por ello. Hubiera podido dar todo de mí y haber demostrado que podía ir bien también en tierra, no sólo en asfalto, como ya demostré en varias carreras. Pero las circunstancias son así y a veces hay que luchar hasta con los propios compañeros de equipo en diversas circunstancias y tener los recursos necesarios para que un sponsor te apoye en el momento adecuado. En general, el resumen de mi carrera es cien por cien positiva.
CAC. ¿Cómo se consigue tener un palmarés como el suyo?J.P. Ante todo con mucha dedicación, con las ideas claras de lo que se quiere hacer y, sobre todo, de adónde se quiere llegar desde planteamientos muy modestos. El trabajo diario es lo que te da los éxitos, y también aislarse del mundo exterior si uno quiere llegar a ser algo dentro del mundo del automovilismo. Es verdad que no es un deporte barato. Es más, creo que es uno de los más caros del mundo y por eso es importante para los que empiezan poder hacer cosas sencillas, es decir, intentar acabar carreras, tener un coche lo más estándar posible y, posteriormente a esas etapas, intentar profesionalizarse paulatinamente. Lógicamente en este punto hay que tocar más agencias de publicidad, patrocinadores, muchos sponsors, etc. Esto no sólo va a influir en la parte puramente deportiva, sino que una vez que acabe la temporada tienes que ponerte tu chaqueta y tu corbata con tus dossier de prensa y con las propuestas que quieres hacer a los patrocinadores y, por supuesto, saber venderlo. Es un cómputo de muchas pequeñas cosas, pero desde luego hay que tener recursos para poder hacer las cosas bien.
CAC. Su última carrera de esta segunda etapa fue el rally de Costa Brava, en diciembre del 2007. ¿Cómo lo vivió?
J.P. La verdad es que tenía mucha ilusión porque debuté con un Ferrari 360 Módena. Mucha gente no apostaba por un coche como éste, porque era muy nuevo y habíamos empezado a trabajar con él apenas dos semanas antes, y algunos test previos dos meses antes. Subirme al cajón en la primera prueba del rally me dio mucha satisfacción, además de volver a trabajar después de muchos años con Piedrafita y su equipo. Esto ocurrió tras firmar un acuerdo de colaboración de tres meses y la verdad es que fue una manera muy bonita de finalizar mi carrera.
CAC. ¿En qué categoría se ha sentido más cómodo?
J.P. La categoría más cómoda para mí fue la del Gr. B y donde más disfruté con la conducción. También recuerdo el Campeonato del Mundo del Gr. N donde tuve un año muy bueno y aprendí muchísimas cosas dentro del Mundial. Y, por supuesto, el Campeonato del Mundo donde he estado con Citroën bastantes años y he conseguido mis mejores resultados internacionales.
CAC. Ha pilotado para Renault, Citroën, Seat, Ford, Lancia, Mazda… ¿Con cuál se queda?
J.P. Cada coche representa una época de mi vida. Por ejemplo, con el primer coche que tuve -un Renault 5 TS de 64 caballos- viví experiencias inolvidables en mis primeras carreras. El Ford RS 200, traído de la fábrica Ford de Inglaterra para correr el Campeonato de España de Tierra del año 1989, es el coche que más me ha impresionado (del Gr. B) de los que he conducido, y eso que tenía poco más de 20 años. También el Xsara Kit Kart, un coche que era muy compacto, con muy buen sonido en el motor atmosférico y que transmitía muy buenas sensaciones. El Mazda 323 que conduje en mi debut internacional en Montecarlo, en 1991. También destacaría el Lancia Celta con el que gané mi primer título nacional, etc…
CAC. Desde su posición privilegiada como ex piloto, ¿cómo ve actualmente el mundo del motor?
J.P. Creo que la Federación está intentando por todos los medios que en el Campeonato de España de Rallys se aglutinen varias categorías para que haya más coches. Y creo que ese es el secreto. Hay que abrir el abanico para muchas de las categorías, pero el primer problema es legislar eso para que haya mucha igualdad. Por suerte tenemos a Enrique García Ojeda y Sergio Pérez, a los que les deseo lo mejor, como puntales cántabros dentro del campeonato. Espero que con la cantera que tenemos hoy en día triunfemos en el Campeonato de España.
CAC. ¿Y a nivel internacional?
J.P. El Campeonato del Mundo es la categoría reina y, sin embargo, tiene un problema que es la falta de marcas involucradas en el mismo porque los que están luchando por el título son Citroën y Ford, ya que el resto de marcas no se acerca, ni mucho menos, a su nivel. Creo que éste es un campeonato que tiene que cambiar porque no puede ser que dos marcas luchen por el título cuando existen más de 50 ó 60 marcas de coche diferentes. La FIA (Federación Internacional de Automovilismo) tiene que cambiar de alguna manera esta forma de pensar para involucrar a muchas más marcas, porque si no la competición caerá en el olvido.
CAC. La normativa sigue siendo muy estricta…
J.P. Sí, es muy estricta en reglamentos, y luego quieren aumentar cada vez más el número de carreras. Se han conseguido muchas cosas, pero la prueba de que no están funcionando es que sólo hay dos marcas que destaquen.
CAC. Pero una parte muy importante son los sponsors, y más en un deporte tan costoso como éste…
J.P. Es un deporte muy caro y el patrocinio hoy en día es determinante. El problema es la rentabilidad que se obtiene de las inversiones de los patrocinadores. Está claro que la F-1 es el deporte rey en cuanto a rentabilidad, sin embargo tanto del campeonato del Mundo como del de España se dan muy pocos reportajes en la televisión, en directo ni siquiera existe, y ese es un problema que hay que solventar porque mientras no haya más cobertura en los medios los sponsors siempre se van a ir a los eventos que sean más multitudinarios mediáticamente, no necesariamente de masas o por tener más interés o ser más espectaculares sino porque tienen un rendimiento publicitario mayor que en el automovilismo. Creo que ahí está el secreto de que el automovilismo siga adelante, cambie y sea un deporte como lo que es, es decir, muy espectacular.
CAC. ¿Se puede considerar a Cantabria como un referente en lo que a la afición se refiere?
J.P. Creo que la afición de Cantabria es de lo mejor de España. En mi caso ha sido capaz de seguirme en todas mis participaciones dentro del campeonato del Mundo, de seguir juntos en muchas ocasiones el de España. Ha sido una afición fiel que ha ido entendiendo día a día mucho más de los rallys. Para mí ha sido la número uno porque siempre he recibido el total apoyo de esta afición y estoy orgulloso de haber compartido con ellos todas mis victorias.
CAC. ¿Qué consejo le daría a alguien que se quiere dedicar a este mundo?
J.P. Que cuando empiecen intenten hacer las cosas de la manera más profesional, cuidándose mucho físicamente y dedicando el tiempo que se pueda a la planificación de las carreras. Es fundamental que tengan un coche lo más básico posible para que puedan terminar el mayor número de carreras, porque eso es lo que les va a dar la experiencia y la soltura con el volante. Tampoco viene mal hacer cursos de conducción, porque es algo que ayuda mucho cuando surgen las dudas de cómo afrontar las carreras o las curvas de una determinada prueba. También hay tener un comportamiento ejemplar en la vida diaria, en lo personal y en lo deportivo. El mundo del motor no sólo es correr, también son importantes las relaciones públicas, con los medios, con los patrocinadores y, por supuesto, con la afición.
CAC. ¿Es un deporte muy exigente en cuanto a la preparación?
J.P. Para mí la preparación física es más de un sesenta por ciento del éxito de la carrera. Pienso que tenemos que ser atletas y contar con la ayuda de un preparador físico que ayude a mantener una gran disciplina, sobre todo porque perfeccionas mucho más lo relativo a los reflejos y a los músculos concretos que intervienen en la conducción: la espalda, los brazos, los tobillos, etc. Todo esto es importantísimo porque estando al cien por cien en lo físico, lo psicológico funciona al doscientos por cien. Esto es lo que hace que no se baje el ritmo en las carreras, que en un tramo de 40 kilómetros termines igual que empiezas, y, sobre todo, que la fatiga no te venga porque no sólo puedes fallar en los tiempos sino que puedes tener un accidente.
CAC. ¿Para cuándo una biografía de Jesús Puras?
J.P. No descarto poder contar un día todas las aventuras y desventuras de mi vida deportiva, porque ha habido de todo. Alguna vez lo he pensado, y quién sabe si algún día lo haré. Ahora que tengo algo más de tiempo libre, quizá si.



