DANI SORDO, piloto del mundial de Rallyes.

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CRONOAventura nº 6

 

TEXTO:  BORJA FERNÁNDEZ SAIZ

 

No hay quien le pare. Otro año más Dani Sordo, con Marc Martí como copiloto, se ha alzado con la tercera posición en el Campeonato del Mundo de Rallyes. Al volante de su Citroën Xsara WRC, el piloto torrelaveguense, a sus 26 años, ha sabido hacerse un hueco entre los mejores del mundo y ya está pensando en subirse de nuevo al coche para superar en 2010 los siete podios logrados en la temporada pasada y, por qué no, situarse en la parte alta del ‘cajón’ en algunas de las pruebas del nuevo calendario. Junto a su compañero de filas Sebastién Loeb, actual Campeón del Mundo, también ha conseguido el Mundial de Constructores para su escudería. ¿Quién da más?

 

Este año repite el tercer puesto en el WRC.

C.A.C. ¿Es cuestión de tiempo que dé el salto a la primera posición o su compañero Sebastién Loeb todavía va a dar mucha guerra?

D.S. La verdad es que no lo sé. Me gustaría ganar compitiendo contra los mejores, tiene más mérito. Este año si no hubiera sido por el error que cometí en Grecia y por la estrategia del equipo para beneficiar a Loeb en Cataluña habría conseguido dos victorias. Lo mejor de todo esto es que cada vez tengo más podios y aunque ganar siempre es complicado, seguro que es cuestión de tiempo. El año que viene caerá.

C.A.C. Antes de comenzar la temporada comentó que el objetivo para este año era subir al podio, y lo ha logrado en siete ocasiones. ¿Se quedó corto en sus predicciones?

> La verdad es que hemos hecho bastantes podios y, como he dicho, podría haber habido alguno más. Estoy contento con los resultados, hemos conseguido otra vez la tercera posición en el Mundial. Hirvonen ha estado muy rápido y ha peleado el campeonato hasta el último rallye, no como el año pasado que estaban bastante más lejos y Loeb era el favorito en todas las apuestas.

¿Cuál es su principal baza como piloto?

> Lo más importante es que soy un piloto constante. Además de ser rápido también hay que ser constante porque hay que marcar todos los puntos que se puedan. Se trata de correr rápido sin cometer muchos errores para puntuar en todas las carreras.

¿Qué ‘culpa’ tiene su padre en todo esto?

> Ha jugado un papel muy importante en mi carrera. Mi familia ha estado tirando muy fuerte de mí en todo momento, sobre todo cuando empecé. Una vez que salió el contrato con Citroën, como es natural, han tenido menos que hacer porque el equipo de profesionales con los que trabajo se ocupa de todo. Es verdad que siempre que tengo dudas lo consulto también en casa porque me asesoran muy bien.

¿Es el piloto el que tira del coche o viceversa?

> Todo es importante. Creo que si el piloto no está contento con el coche no puede rendir al 100%, y si el coche no funciona por mucho que haga el piloto… Van las dos cosas de la mano. Está claro que en los rallyes el piloto es muy importante, mientras que en Fórmula-1, por ejemplo, el coche tiene mucha importancia porque compiten en circuitos cerrados muy característicos, mientras que nosotros lo hacemos por carreteras.

Hábleme de su experiencia junto a su copiloto, Marc Martí.

> Al principio no nos entendíamos porque él venía de correr con pilotos experimentados, como Carlos Sainz, y no llevaba muy bien el estar con un joven que acababa de empezar y que no tenía mucha experiencia. Ahora, cada uno nos hemos puesto en nuestro sitio y creo que formamos un buen equipo.

Ha comentado que se siente más cómodo en asfalto que en tierra, ¿por qué?

> Hay que tener en cuenta que el asfalto es el medio donde he aprendido y he estado más tiempo, por eso antes me defendía mejor que en tierra. Ahora ya voy bastante más cómodo. Al final lo importante es que para hacer buenos resultados y ganar hay que divertirse, y yo lo hago.

La normativa FIA respecto a los neumáticos ¿ha restado emoción a la competición?

> Si, sobre todo en asfalto porque el coche ya no es igual, antes tenía mucho más agarre. Corríamos con neumáticos slicks, que eran casi como los de F-1, y eso le daba al coche una adherencia increíble, podías pasar las curvas más rápido, apurar bien. Con los que usamos ahora, en las pruebas que realizamos sobre asfalto seco no se puede atacar al 100% porque no aguanta el neumático.

CAC. ¿Cuál es su prueba ‘fetiche’?

D.S. Me divierto en muchas pero me gusta mucho el Rallye de Cataluña por el ambiente que hay, aunque puestos a elegir, y generalizando, me quedo con los rallyes rápidos antes que con pruebas como la de Chipre, en la que hay que ir todo el día en segunda o tercera y con medias de unos 50 km/h.

Parte de la estrategia de los equipos pasa por facilitar o ceder la victoria al primer piloto en caso necesario por una cuestión de puntos (como ocurrió en el Rallye de Cataluña). ¿Se lo toma como algo normal o la procesión va por dentro?

> A nadie le gusta dejar ganar a otro, aunque sea compañero de equipo, pero fue algo especial por la gran temporada que estaba haciendo, por los resultados que estaba cosechado. Había que bloquear puntos a Hirvonen, porque para ganar el mundial había que vencerle en la última prueba (Gales). No era más que una estrategia de equipo, tenía que ayudarle. De todos modos fue bonito porque Sebastién Loeb dijo que si alguien podía bloquearle puntos a Hirvonen ese era yo, y escuchar eso de un campeón del mundo está muy bien. Hice mi trabajo, di todo lo que pude y él hizo el resto, así que, de alguna manera, me siento en parte responsable del título que ha revalidado.

Recientemente, tras el Rallye de Cataluña (octubre), ha sido galardonado con el premio ‘Spirit of the Rally’ por su “ejemplar espíritu de equipo y su habilidad al volante” que concede la Autoridad de Turismo del Emirato de Abu Dabi después de cada prueba. ¿Caballero dentro y fuera de la pista?

> Fue un premio bastante bonito, me gustó mucho. Pero más que nada me quedo con esa sensación de haber hecho un buen trabajo para Sebastién.

CAC. ¿Qué le define a Loeb como el mejor del mundo?

> Es un piloto que lo lleva dentro. Hay que gente que nace con unas cualidades que luego va mejorando, y él lo ha llevado hasta su máxima expresión. Creo que nació para ser piloto. Respecto a mí, me atrevería a decir que me tiene un afecto especial por lo que le he ayudado y por el buen tándem que formamos en Citroën. Es fundamental tener un buen ambiente en el equipo para trabajar bien.

CAC. Teniendo en cuenta sus resultados, ¿cree que hay un déficit respecto a la cobertura mediática que se le da en España?

> Está claro que para captar la atención de los medios de comunicación no basta con subir al podio, hay que vencer. Sé que tengo que ganar más carreras, pero también creo que merecería un poco más de cobertura mediática, sobre todo en televisión, por los resultados que estoy cosechando. En Cantabria todos los medios me tratan muy bien, pero pienso que, a nivel nacional, lograr la tercera plaza del Mundial de Rallyes debería ser motivo más que suficiente para que se nos mimara un poco más.

CAC. ¿Cómo se presenta la temporada que viene?

> Con muchas ganas de empezar. Acabo de terminar y ya quiero subir al coche otra vez para competir. Ahora están los contadores a cero y hay que pelear por hacer una gran temporada. Esto es un vicio.

CAC. Es el piloto más joven en conseguir una victoria en un rallye del Campeonato de España (con 20 años) así como el Campeonato de España de Rallyes y el Campeonato del Mundo Junior (con 22 años). ¿Cómo se digiere este palmarés a esas edades?

> La verdad es que me hace más ilusión ahora. Antes no era tan consciente de lo que lograba porque iba todo muy rápido. Aunque me hayan salido las cosas bien hasta ahora, hay que mirar hacia adelante para lograr nuevos triunfos y aspirar a más cada año.

CAC. En su primera incursión, de manera continua (2006), en la máxima categoría logró la quinta posición. ¿Qué supuso para usted entonces?

> Fue un año muy bonito porque gané muchas carreras. Ese año fui muy bien, tenía mucha confianza, llevaba un buen coche y tenía un buen equipo, y al final quedé Campeón de España de Rallyes y Campeón del Mundo Junior de Rallyes.

CAC. ¿Siente el apoyo de la afición?

> Si, en términos generales creo que se portan muy bien conmigo y no tengo queja. Estoy contento.

CAC. ¿Cuál es la parte más dura de esta profesión?

> Los viajes y el estar todo el día fuera de casa, pero te llegas a acostumbrar. Siempre hay que sacrificar parte de la vida privada para destacar en el trabajo.

CAC. Lleva desde muy joven subiéndose al ‘cajón’, ¿no terminará cansándose demasiado pronto?

> De eso uno nunca se cansa. Abrir la botella de champán después de cada carrera para mojar a los compañeros es una sensación muy buena, para vivirla.

 

LA HISTORIA DE UN SUEÑO

 

1983. Nace en Torrelavega (Cantabria) Daniel Sordo Castillo.