Los Bolos enCantabria: del juego al deporte

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Para cualquiera que visita por primera vez Cantabria, hay un hecho que les resulta siempre sorprendente y es la importancia que en nuestra región se le concede a un juego que a lo largo de las últimas décadas del siglo XX traspasó las fronteras del juego para convertirse en un deporte en toda la regla: los Bolos. Y es que los cántabros, sin haber sido sus inventores ni tener la exclusiva de este juego, lo asumieron de tal manera que una de sus modalidades, el llamado Bolo Palma, fue durante años, incluso durante siglos, el centro de la vida diaria de nuestros pueblos en las tardes de primavera y verano. Los Bolos están tan enraizados en nuestra tradición y en nuestra historia que los cántabros lo consideramos como nuestro deporte autóctono por excelencia y no cabe duda de que constituye una de nuestras señas de identidad.


Con el paso de los tiempos y la llegada de otras formas de ocio, la práctica popular se fue perdiendo poco a poco pero, paradójicamente, los Bolos empezaron a evolucionar hacia las formas de competición. Esto produjo una situación tan contradictoria que resulta incluso inexplicable: los Bolos van poco a poco adquiriendo un nivel deportivo que lo sitúan hoy en día como el segundo deporte de Cantabria (detrás del fútbol), mientras que al mismo tiempo la práctica popular ha ido en descenso hasta casi desaparecer y, allí donde no hay una Peña (así llamamos a los Clubes de Bolos), la bolera ha visto disminuir su actividad hasta quedar totalmente abandonada en no pocas ocasiones.

Un problema de cara al futuro: las nuevas generaciones.
La ausencia de práctica del juego como forma de ocio en nuestros pueblos acarreaba un grave problema de cara al futuro. En muchos pueblos de Cantabria, en todos los que no ha habido una Peña que compita en la Liga, las generaciones más jóvenes han crecido con la ausencia del modelo adulto del juego, por lo que perdieron todo interés por los Bolos hasta ser algo plenamente desconocido, tanto en su práctica como en la importancia social y el significado cultural que tuvieron en otro tiempo. Una situación que se reflejaba en la vieja bolera del pueblo, en otro tiempo llena de actividad y de vida y ahora plenamente solitaria, abandonada y cubierta por la hierba.

Así las cosas, a medio plazo parecía inevitable un desenlace fatal para los bolos: su desaparición total en cuanto a la práctica popular y recreativa y probablemente también un decaimiento importante y su desaparición a largo plazo de la actividad deportiva, ya que la falta de interés de las nuevas generaciones conllevaría el envejecimiento del público espectador y finalmente la ausencia total de este público en las competiciones deportivas.
Consciente de esta grave situación, la Federación Cántabra de Bolos (F.C.B.) estableció un programa de promoción encaminado en una doble dirección: por un lado dar a conocer a nuestros escolares el mundo de los Bolos desde el punto de vista de su significado cultural y social en Cantabria; y, por otro, incentivar el aprendizaje del juego y su práctica deportiva o simplemente recreativa. Este doble objetivo se materializó en la puesta en funcionamiento de dos ambiciosos proyectos: el Proyecto Educativo “Madera de Ser “ y el Programa de Escuelas de Bolos.

El Proyecto Educativo “Madera de Ser”
El proyecto, que debe su nombre a la conjunción de los conceptos madera -materia prima fundamental de todos los juegos de bolos- y manera de ser, en clara referencia a la identidad de nuestras gentes y su identificación plena con este juego, ve la luz a comienzos del curso escolar 2000-2001 y es consecuencia de un convenio de colaboración suscrito entre tres entidades:
  • La Consejería de Educación del Gobierno de Cantabria: aporta dos profesionales de la enseñanza en comisión de servicios dedicados a programar y poner en marcha el proyecto.
  • El Ayuntamiento de Santander: pone a disposición del proyecto las instalaciones del Área de Deportes Autóctonos de su Complejo Municipal de Deportes de La Albericia que consta de una sala-musco con exposición de materiales de juego y un aula didáctica, así como una bolera de cada una de las cuatro modalidades de bolos que se practican en Cantabria: Bolo Palma, Bolo Pasiego, Pasabolo Tablón y Pasabolo Losa.
  • La Federación Cántabra de Bolos: aporta el material deportivo necesario y la contratación de los monitores de cada una de las modalidades.

Este proyecto nace con un objetivo claro, que no es otro que el de ofrecer a nuestros escolares la posibilidad de acercarse al conocimiento de los Bolos en sus aspectos culturales, tomando conciencia de la importancia social e histórica que tienen en la tradición de los pueblos de Cantabria.

La actividad fundamental del proyecto es la denominada Jornada “Los Bolos: identidad regional”. Se trata de una jornada en día lectivo dedicada íntegramente al conocimiento de los Bolos por medio de una serie de actividades teóricas y prácticas. Tras la convocatoria, que se dirige a los Centros de E. Primaria e Institutos y Colegios de E.S.O., éstos solicitan la actividad y a aquellos que hayan sido seleccionados se les asigna fecha para su participación. La Jornada consiste en el desarrollo de un programa obligatorio de tres horas, en sesión de mañana, y la posibilidad de continuar con práctica libre en sesión de tarde, con las siguientes actividades:

a) sesión teórica (1 hora): En esta sesión los alumnos toman contacto con materiales reales (bolos y bolas) o con apoyo audiovisual, con las diversas modalidades de bolos que existen en España, y en otros países de Europa, y con la importancia que este juego ha tenido en la tradición de los pueblos de Cantabria en cuanto a su origen, su historia, su implantación geográfica, las costumbres y tradiciones relacionadas con los bolos, la implicación social como motivo y lugar de encuentro, los grandes jugadores, las connotaciones lingüísticas, manifestaciones artísticas, etcétera. De forma ocasional se programa la visita de alguno de los grandes jugadores: en unos casos ya retirados pero que son verdaderas leyendas del deporte en Cantabria y, en otros casos, de los campeones actuales.

b)  sesión práctica (2 horas): Los alumnos, distribuidos en grupos de 8/10 y atendidos por monitores especializados, tienen la oportunidad de conocer por medio de la práctica cada una de las 4 modalidades de bolos de Cantabria: Bolo Palma, Bolo Pasiega, Pasábalo Tablón y Pasábalo Losa.

c) Los materiales curriculares: Para que el proyecto tenga continuidad en sus propias aulas, por parte de los profesores destinados al mismo, se han elaborado una serie de materiales curriculares destinados a alumnos de 3er Ciclo de Primaria para cada una de las Áreas de Conocimiento de este Ciclo: Lengua Española, Inglés, Matemáticas y Conocimiento del Medio. Se trata de materiales y recursos en los que los bolos no son objeto de estudio en sí mismos sino el medio para alcanzar objetivos propios en cada una de las áreas mencionadas, de manera que los bolos entran en el aula sin restar tiempo para las actividades programadas habitualmente por el profesor.

d) Otras actividades: El proyecto contempla también una programación especial para niños de Educación Infantil y otras actividades como son colaboraciones especiales con los Centros de enseñanza con motivo de intercambios con otros Centros, Escuelas Viajeras, Proyectos Europeos, etcétera. Anualmente se convoca un concurso de dibujo para alumnos de Educación Infantil y Primaria, cursos y seminarios dirigidos al profesorado, cursos universitarios, etcétera.

Tras seis años desde su inicio, la valoración que hacemos del proyecto es altamente positiva no solo por la alta participación (más de 130/140 Centros y de 5000 alumnos cada curso escolar), sino porque las expectativas de dar a conocer los Bolos a nuestros escolares se están cumpliendo en alto grado y de forma muy satisfactoria, tanto para los alumnos como para los profesores.

Otra consecuencia importante es la que se deriva del hecho de que muchos participantes, que gracias al proyecto Madera de Ser tienen un primer contacto con los Bolos, se “enganchan” al juego y se inscriben en alguna de las 45 Escuelas de Bolos que existen en nuestra región y que son fruto de otro convenio de colaboración, en este caso de la Federación Cántabra de Bolos con cada uno de los Ayuntamientos implicados, y que cuenta con el patrocinio y la subvención de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte del Gobierno de Cantabria. Este programa va en otra dirección, se trata de conocer en que medida ha aumentado el número de practicantes que posteriormente se integrarán en el mundo de la competición o simplemente continuarán su práctica con fines recreativos.