Entrevista a Jesús Merino, Exsecretario Técnico
Pocos días antes de que Jesús Merino dejase de ser el máximo responsable del área técnica del club santanderino nos concedía una entrevista en la que realizaba un balance de la excepcional campaña que, en términos deportivos, ha hecho el Racing. Este exjugador del Racing también ha hecho una valoración de su trayectoria al frente de la secretaría técnica, en la que –reconoce– ha habido aciertos y errores, pero mucho sacrificio para llevar al equipo a lo más alto.
CAC. Con la marcha de Marcelino se comienza una etapa nueva. ¿Cree posible volver a repetir una temporada como esta?
J.M. La historia dice que repetir esto es complicado, pero creo que todo lo que sea dar estabilidad y continuidad a una idea siempre es positivo.
CAC. ¿Ha sido Marcelino, más que nunca, una pieza clave en el engranaje del equipo?
J.M. Marcelino ha sido un entrenador importante y lógicamente va a permanecer en la historia del Racing, pero siempre he antepuesto como máximo responsable de este éxito a la plantilla y al vestuario.
CAC. Es evidente que el ambiente en el vestuario ha sido excepcional. ¿Cómo se ha conseguido?
J.M. Se ha conseguido a partir de un gran vestuario, de un gran entrenador que logró hacerse respetar y llegar a la plantilla de forma fácil y por una afición muy entregada. Son muchos conceptos en los que ninguno tiene más importancia que el otro.
CAC. Nunca se había visto tanto apoyo y tan firme de la afición, ¿qué siente como responsable de una parcela tan importante del club?
J.M. Lo que siento es orgullo al haber contribuido a conseguir algo histórico y la tranquilidad de dormir sabiendo que he hecho mi trabajo y que soy fiel a mis ideas.
CAC. ¿Cuál ha sido la impresión que le ha dado el equipo en el terreno de juego a lo largo de la temporada?
J.M. Al principio de la temporada dije que iba a ser un año divertido porque teníamos un entrenador que apostaba por la velocidad y por el juego alegre y creía que teníamos una plantilla capaz de realizar esto. Ha habido grandes partidos, momentos de muy buen juego y otros en los cuales hemos sido superiores a casi todos los contrarios. Hemos sido superiores a cualquiera de ‘nuestra’ liga.
CAC. ¿Esperaba que los resultados finales fueran tan positivos?
J.M. No, pensar eso se me antoja absurdo. Que no íbamos a tener problemas, que iba a ser un año divertido, que íbamos a seguir creciendo… sí lo pensaba. Lo más importante es que estamos en disposición de consolidar la próxima temporada.
CAC. ¿Hasta donde se puede llegar en la UEFA?
J.M. Es una experiencia bonita. Ojalá nos toque una primera eliminatoria accesible para llegar a jugar la fase de grupos, y ahí lo que hay que hacer es disfrutar. No tenemos ninguna obligación, no hay que desviar la mirada de la liga porque al final es la que te da de comer y la que hace que siga siendo un equipo importante en España. Nos tenemos que consolidar, ser un equipo lo más serio, lo más fiable y lo más seguro posible para que cada 8 ó 10 años tengamos esta ilusión de jugar en la UEFA.
CAC. ¿Recuerda una afición como la que ha habido este año?
J.M. Cuando las cosas van bien es relativamente sencillo venir y animar, y cuando van mal hay que estar y aguantar. La afición del Racing es absolutamente fiel, en el sentido que hay un grupo amplio importantísimo que nunca critica al equipo, que no mete presión, que no da problemas…Tenemos que estar orgullosos de aquellos que son racinguistas de verdad.
CAC. ¿Se va a seguir la misma línea de trabajo de cara a la próxima temporada?
J.M. Hay cosas en las cuales hemos estado acertados y otras en las que nos hemos equivocado. Pienso que las ideas hay que dejarlas muy claras y que el mayor error que hemos cometido ha sido en la parcela de la comunicación. Si es suficiente esto para cambiar la línea a seguir, no lo sé. Lo que sé es que estamos en una situación privilegiada y que las cosas, desde el área técnica, se han hecho con una dosis de sacrificio, de esfuerzo y de entusiasmo del 150 por ciento, y yo a mi gente no le puedo pedir más.
CAC. Los secretarios técnicos de los clubes se suelen llevar todos los palos, ¿no es un puesto un tanto desagradecido?
J.M. Mi trabajo es bastante ingrato, en el sentido que todo el mundo se pone las medallas y nadie asume los errores. Mi satisfacción es entrar en el vestuario y que todos los jugadores se levanten para saludarme o darme un abrazo, venir todos los días a trabajar y que la gente del club me reciba con cariño y que la afición sepa que trabajo por y para el racinguismo. Me encanta el fútbol y formar parte del Racing es un orgullo porque es un equipo que me lo ha dado todo.



