Perros de competición

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Las razas más utilizadas como perros de tiro son las nórdicas -huskys, malamutes, samoyedos y groenlandeses-, aunque en los últimos años se están introduciendo cruces con perros de caza, denominados alaskanos, e incluso ejemplares puros de estos últimos, que son más rápidos aunque menos resistentes.

Los perros son los verdaderos protagonistas de este deporte, ya que sin ellos no tendría razón de ser. Para todo buen musher lo primero y más importante son sus perros, y es por ello que dediquen bastante tiempo en sus cuidados y alimentación. Además, tanto el reglamento Esdra (Reglamento General del Campeonato de España de Trineos con perros) como las normas particulares de todas las carreras velan por el bienestar de los animales, realizando controles veterinarios antes de las salidas y prohibiendo el maltrato contra ellos.

CAC. ¿Cuál es la relación del musher con sus perros?
J.A.R. El binomio perro-musher tiene que ser como un bloque. El musher tiene que ser como el perro alpha o el jefe de la manada, pero sin hostigar, a la vez que un amigo. Es así como se consigue una relación, fundamental por otro lado, con los perros en todos los ámbitos, tanto en el deporte como fuera de éste. Se trata de conjugar los perros con el trineo y con el musher para funcionar a la perfección.

CAC. ¿Merece la pena tanto trabajo con los perros?
J.A.R. Empecé con cuatro perros porque en ese momento era lo único que tenía. Esto lo digo porque yo aconsejo vivir esta experiencia (la de criar perros) poco a poco, por fases, es decir, para mi no vale pagar 20 perros ya entrenados para ir a una competición, porque eso son tres años que uno se está ahorrando de criar, trabajar y de tirar con los animales. Para mí lo bonito es partir de cero, de hacerlo todo y convencerte de que lo que estás haciendo te gusta y te está llenando, porque si no te puedes llevar un batacazo fuerte. Son animales, tienen vida como nosotros y se trata de tirar de ellos todos los días del año, incluso cuando terminan las carreras en marzo. Este es un motivo por el que también me gusta este deporte, por esa disciplina que es muy gratificante a la par que dura, además de que como persona también sacas unos valores que se pueden aplicar a la vida cotidiana, tanto a nivel personal como profesional.

CAC. ¿Con cuántas razas ha trabajado?
J.A.R. Yo empecé con los hasky que todos conocemos, que son de raza nórdica pura y muy bonitos; y luego pasé a los de raza pura y de trabajo, que son los hasky más definidos morfológicamente y más preparados para correr. Yo viví esto durante una década y después comencé a trabajar con alaskanos. Como en Estados Unidos ya se estaba corriendo con perros mestizos desde hacía bastantes años llegó un momento en el que dejaron que cada uno eligiera la raza con la quería correr, y eso es lo que está predominando a nivel mundial. Desde entonces he estado trabajando para que mis perros ganen en velocidad.

CAC. ¿Cuánto dura de media la vida deportiva de un perro?
J.A.R. Nosotros los criamos desde cachorros en casa. Con 6 ó 7 meses les comienzo a iniciar en este deporte como si fuera un juego, sin hostigarles, para que sientan como algo normal, entre otras cosas, llevar arneses. Todo esto hay que hacerlo con mucho cariño porque si no corres el peligro de quitarle para siempre la ilusión al perro de tirar de un trineo por una mala maniobra realizada en el entrenamiento o por un trato no adecuado, el perro puede pasar de la pasión al odio en muy poco tiempo. Los perros tienen que tener más de un año para poder competir y si les educas bien te lo va dar todo de los 3 a los 7 años, como mucho te puede durar en competición uno o dos años más. Uno de los grandes problemas con los que nos encontramos es que con los años hay que ir sustituyendo a los que envejecen y sé que dentro de unos tres años voy a juntar a los 20 que ya tengo en casa con otros 15, y eso significa más trabajo y más dinero, pero intentaré solventarlo como pueda.

CAC. ¿Responde a alguna estrategia el orden en la colocación de los perros para tirar del trineo?
J.A.R. Es un detalle fundamental para realizar una buena carrera. Por ejemplo, en tiros de 8 ó 10 perros los que pongo atrás son los perros más poderosos, los más corpulentos, y a medida que los sitúo más cerca del perro guía su intensidad corporal es menor; su peso va desde los 17 kilos del perro guía a los 28 de los que ocupan los últimos puestos.   El perro guía tiene la misión de marcar los ritmos y correr, no tirar, es el que transmite al resto de los perros las órdenes que da el musher con la voz, y los de atrás lo único que tienen que hacer es tirar.
 
CAC. ¿Cómo les entrena para que cada perro haga la función que le corresponde?
J.A.R. Al principio les entreno por separado y paulatinamente les voy adaptando a perros que ya saben. Este proceso puede durar unos 10 días, para lograr un equilibrio con el resto del equipo, es cuestión de tiempo y de paciencia. Ahora que tengo experiencia me resulta más fácil, pero para llegar a este nivel tienes que pasar años trabajando con los perros desde que nacen hasta que empiezan a competir. Durante sus tres primeros años de vida el perro va a vivir lo que es dosificar, cansarse, continuar e incluso que le dé una ‘pájara’. Al final son animales que sienten y padecen como nosotros. Yo tengo una máxima con los perros que consiste en ponerse en su lugar para saber como están, por lo que tienes que actuar en consecuencia para que estén bien. A un animal no se le puede forzar, tiene que tener un entrenamiento progresivo para que se vaya acostumbrando, darle un cobijo adecuado, tratarle bien para que haga bien su trabajo y no forzarle para no traumatizarle.