La prueba se desarrolla a lo largo de 15 días en la que los participantes y sus perros atraviesan de oeste a este la sierra pirenaica más importante del sur de Europa, pasando por parajes de gran belleza en Aragón, Cataluña, Andorra y Francia. Un reto que siempre mantiene la filosofía del respeto por la naturaleza y el amor por los animales.
El mushing tiene unos orígenes ancestrales ya que era, y sigue siendo, una forma de transporte nórdica caracterizada por el uso de perros de tiro y esquíes para desplazarse por superficies nevadas con rapidez. Como deporte se remonta a 1925 cuando la ciudad de Nomen (Alaska) sufrió una grave epidemia de difteria y a consecuencia de un fuerte temporal se quedó incomunicada. Fue entonces cuando para llevar los medicamentos necesarios a la citada localidad sólo pudieron acceder en un trineo tirado por perros.Para conmemorar esta gesta se creó la Iditarod, una carrera por el mismo itinerario que es la prueba de mushing más importante del mundo por la larga distancia que se recorre (1.700 kilómetros) y la dureza de las rutas nevadas de Alaska.
Desde entonces el mushing se ha ido extendiendo por todo el mundo, llegando también a España, dónde se ha visto un espectacular aumento de la afición por este deporte gracias al entusiasmo de los mushers y al trabajo desarrollado por la organización y los patrocinadores de Pirena, durante las 17 ediciones disputadas hasta ahora. Todo eso ha consolidado el Pirena-Gran Premio Affinity Advance como la travesía de trineos arrastrados por perros más importante de Europa. Algo con lo que coincide Jorge Aurelio Ruiz, y va más lejos al asegurar que “está entre las cinco más importante del mundo, y es a la vez una carrera española, es como nuestra carrera”. A diferencia de otras carreras en las que el esfuerzo de perros y pilotos se iguala en porcentaje, en Pirena los perros son el 80% frente al 20% del musher, opina Ruiz.
La edición de este año, para Jorge Aurelio Ruiz, ha sido “más light” que otros años fundamentalmente por falta de nieve, y debido a este hecho no se pudo realizar el libro de ruta que estaba estipulado. En cualquier caso no duda que es una “carrera bastante ‘cañera’ porque son quince días de competición donde hay que estar dando el ‘callo’”. El veterano musher sabe bien de lo que habla pues lleva 11 ediciones, motivo por el cual le apetece de alguna manera un cambio, “no digo que esté cansado de Pirena, pero sí tengo ganas de correr carreras nuevas”. Aquí es donde entra la Odisea, una prueba de 1000 kilómetros que abarca Italia, Austria, Suiza e Italia, que es como la ‘hermana mayor’ de Pirena pero en los Alpes, y que Ruiz necesita para “seguir manteniendo la motivación en este deporte”.
Alphirus
Es la primera gran prueba de competición de trineo con perros del año. Se celebra en el Pirineo francés, consta de cuatro etapas de media distancia, entre 35 y 40 kilómetros por etapa, y cuenta con la participación de muchos de los mejores especialistas europeos. Jorge Aurelio Ruiz se ha estrenado este año en esta competición y ha salido satisfecho: “ha gustado porque son cinco días, que aunque sean duros porque estás haciendo unas medias de 40 kilómetros, que al final se llevan bien si se compara con carreras del estilo de Pirena, donde llega un momento que se hace muy duro. Además ha pesado mucho en mi decisión el hecho de poder entrenar en Grenoble (Francia) porque es una zona con muchos kilómetros de nieve”.




