La casualidad la hizo protagonista de una aventura que empezó hace seis años. Hoy, Sara de la Llama se ha convertido en una de las jugadoras punteras de Cantabria. El culpable, su hermano mayor. A sus 26 años atesora unos cuántos títulos y se defiende bien en varias posiciones. Recuerda su debut en la selección española como su mejor momento. Esta estudiante de Medicina dedica todo el tiempo que le dejan sus estudios a la práctica profesional del rugby. En cuanto a los prejuicios, ella lo tiene muy claro. Y fuera del campo… ciudadana.
Hace poco más de un año que Cantabria cuenta con un nuevo equipo de rugby. Algo que empezó a gestarse de la mano de dos apasionados de este deporte que, con unas ideas muy claras y con el vértigo que genera todo nuevo proyecto, lograron sacar adelante un club que, en un tiempo récord, ha pasado de ser un sueño a una realidad consolidada y con unas metas muy ambiciosas.