Sara de la Llama
La casualidad la hizo protagonista de una aventura que empezó hace seis años. Hoy, Sara de la Llama se ha convertido en una de las jugadoras punteras de Cantabria. El culpable, su hermano mayor. A sus 26 años atesora unos cuántos títulos y se defiende bien en varias posiciones. Recuerda su debut en la selección española como su mejor momento. Esta estudiante de Medicina dedica todo el tiempo que le dejan sus estudios a la práctica profesional del rugby. En cuanto a los prejuicios, ella lo tiene muy claro. Y fuera del campo… ciudadana.
¿Cómo y por qué empezaste a jugar al rugby?
Empecé a jugar hace casi seis años por casualidad. Mi hermano mayor jugaba al rugby y un día me pidió –ella es técnica en actividades extradeportivas- que bajase con él a entrenar a unos niños, conocí a la gente del equipo y me empezó a gustar el rugby. Hasta ese día nunca me había llamado la atención.
¿No es un poco tarde para empezar a practicar un deporte?
Si, pero es un deporte en el que suele empezar tarde porque, entre otras cosas, se puede estar jugando hasta una edad avanzada. De hecho, en la selección española hay jugadores/as que compiten hasta los 35 ó 37 años. Aunque es un deporte muy físico, tiene cualidades que te permiten jugar hasta esa edad.
Teniendo en cuenta que los estudios de medicina y la práctica del rugby requieren mucha dedicación ¿Cómo te las arreglas para combinar las dos disciplinas?
Es muy complicado. Además ayudo a los chicos en la preparación física y participo en escuelas, organizando actividades, para animar a los niños a jugar al rugby. Dedico todo el tiempo al deporte y a los estudios.
¿Qué especialidad te gustaría hacer en Medicina?
Todavía es muy pronto, aunque me gustaría especializarme en traumatología.
Además de estudiar y jugar al rugby, ¿qué otras actividades realizas en el poco tiempo que te queda?
La verdad es que no me queda mucho para tiempo para dedicarme a otras cosas. Mi tiempo libre lo dedico para hacer deporte, ir al cine, estar con mi pareja. Pero al final, todo gira en torno a mis estudios y al deporte.
¿Cómo es un día normal en tu vida?
Entre semana me dedico a ir a la universidad y a entrenar. El viernes, que es el día que realizó los entrenamientos con el A.S. Bayonnais, si no tengo clase en la universidad por la mañana, la dedico a entrenar en Santander. Después, me marchó a Bayonna y sobre las doce la noche empiezo los entrenamientos. Si tengo partido el sábado me quedo todo el fin de semana, y si juego el domingo vuelvo a casa y regreso a Francia a jugar el partido.
Crees que el rugby requiere un esfuerzo extra en comparación con otros deportes?
Depende de la seriedad y el nivel al que juegues. Desde luego hay que tener una preparación física bastante buena para, entre otras cosas, evitar lesiones. Al nivel al que yo juego, si la preparación no es exigente y de una manera continua, al final no se puede jugar al nivel que te exige este deporte.
¿Sigue teniendo la gente prejuicios de cara a que las mujeres practiquen un deporte considerado tradicionalmente de hombres?
Si. Hay una frase que dicen algunos y que lo define muy bien: “El rugby femenino, ni es rugby ni es femenino”.
¿Qué opinas de este punto de vista?
Si juego con los chicos siempre me tratan con más cuidado por el físico, pero me gusta ser una más del equipo. Cuando estoy jugando, tanto con chicos como con chicas, me olvido de mi condición. No me gusta que me traten de forma diferente. En el campo soy jugadora y fuera del campo soy una chica normal.
¿Te sientes apoyada por los jugadores en los entrenamientos?
Normalmente si, porque he demostrado que estoy ahí y que me lo tomo en serio. Además, he alcanzado un buen nivel con el tiempo a base de trabajar.
¿Sigues alguna alimentación especial?
Tengo un dietista que es el me lleva la alimentación. Normalmente me alimento con productos que contengan proteína, queratina y vitamina.
¿Cómo está la cantera femenina en el rugby cántabro?
Está en una situación complicada y a veces desesperante. Por ejemplo, el año pasado tuvimos diecisiete chicas y la mayoría lo practicaron por probar. Si no existe un compromiso muy fuerte con este deporte, al final, se acaba abandonando. Se suelen quedar una media de 4 ó 5 chicas al año.
¿No hay continuidad?
No la hay, porque no hay tradición en Cantabria. Al no haber liga femenina en Cantabria, para jugar hay que desplazarse al País Vasco, y si no es lo que quieres y no estás comprometida, no lo haces.
¿Existe más afición en Francia comparado con la que puede haber en España?
La afición al rugby femenino en Francia duplica en número de seguidores al masculino en equipos de división de honor españoles. En Francia hay mucha afición al rugby, tanto en el masculino como en el femenino. Hay que tener en cuenta que el equipo nacional femenino de Francia ha quedado campeón en el torneo del 6 naciones y tercero en el campeonato del mundo. Esta a caballo entre Inglaterra y Nueva Zelanda.
Dentro del campo, ¿dónde te desenvuelves mejor?
Normalmente en Francia juego de pilier Y también juego de tercera línea. Siempre me he movido en la delantera de pilier, en segunda línea y en tercera. En la selección de Euskadi juego de tercera línea, que es totalmente contraria a la posición que juego en Francia, y en la selección española juego tanto de pilier como de tercera línea. Así es que llego a un partido, a un entrenamiento o a una concentración y no sé exactamente de que voy a jugar.
¿Es posible dedicarse profesionalmente al rugby sin otro tipo de ingresos?
En España es imposible, a no ser que nos dediquemos a sacar títulos de entrenador, pero depende mucho de las amistades que tengas, sobre todo si es para entrenar a un equipo de chicos de división de honor. Pero para una chica es complicado. En Inglaterra, Nueva Zelanda o Francia es más fácil, pero aquí…
¿Cuál ha sido uno de tus mejores partidos?
A nivel sentimental cuando debuté con la selección española, y a nivel profesional… soy muy crítica. He jugado en cuatro equipos diferentes y ha habido de todo. Los más complicados son los partidos que juegas cuando llegas nueva a un equipo: hay que adaptarse al entrenador, a las jugadoras,,, En Francia me costó mucho adaptarme pero a nivel deportivo ya estoy asentada.
¿Lo mejor y lo peor del rugby?
Lo mejor es la actividad que he hecho en cuanto a deporte y con lo que más me he sentido realizada. Soy una persona muy impulsiva, emocional, nerviosa… y jugar al rugby es una descarga de tensión muy grande y algo con lo que siento que puedo superarme cada día. Uno de los pocos inconvenientes es que apenas me deja tiempo libre, pero también es verdad que lo hago porque me gusta y porque quiero. También he tenido mucha suerte con las lesiones porque no he tenido ninguna grave que me impida la práctica de este deporte. Me han roto la nariz y el pómulo y no es agradable, pero no deja de ser algo puramente estético.
¿Cuántos títulos has conseguido en estos seis años?
En Madrid ganamos la liga y la Copa de la Reina, en cuanto al campeonato de España femenino, quedamos sub-campeonas. En Getxo, hemos ganado dos ligas y hemos quedado sub-campeones de España y terceras de España. Con la selección de Euskadi hemos quedado las mejor clasificadas para disputar el Campeonato de Autonomías, y este año nos hemos vuelto a clasificar para la final. Y con la selección española he quedado tercera en el campeonato de Europa.
¿Qué aptitudes hay que tener para dedicarse al rugby?
La base pasa siempre por tener una buena condición física, algo que se puede lograr con trabajo. Además creo que mentalmente hay que ser fuerte y, sobre todo, luchadora. En cualquier caso es fundamental querer aprender y dejarte enseñar.
¿Que aporta el rugby a nivel personal?
Cuando empecé a jugar al rugby no estaba bien a nivel emocional y con la práctica he logrado superar los problemas personales. Considero que he crecido como persona. Ahora soy más extrovertida que antes.
¿Qué recomiendas a las chicas que empiezan o quieren practicar este deporte?
Es fundamental la paciencia porque es un deporte con reglas novedosas para toda la gente que empieza. Al principio te desesperas porque tardas unos años en saber como funciona realmente el rugby. Después hay que tener mucha constancia. Es un deporte muy difícil a nivel físico, táctico y técnico.
Siempre os quedará el “tercer tiempo”…
Depende mucho de dónde juegues, pero en este deporte, independientemente del resultado, lo normal es “acabar” el partido en el “tercer tiempo”, que es una especie de celebración entre los dos equipos después del encuentro.




