XXII Triatlón Blanco de Reinosa 2008 No hay dos sin tres

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Cantabria es precursora, a nivel nacional, en la organización de este tipo de eventos. Al Triatlón Blanco de Reinosa le precede en el tiempo su alter-ego veraniego, que se celebra en Laredo y  Santander. En ambos casos, el verdadero impulsor, y durante varios años máximo responsable, HA SIDO el laredano Oscar Gutiérrez. Este año, el invierno ha llegado tarde y la competición se ha quedado huérfana. La decisión de no aplazar el evento, por si hacía acto de presencia el ‘oro blanco’, fue firme. A pesar de haber anulado la prueba de esquí de fondo, el éxito deportivo se vio reflejado en el número de participantes. El clásico de invierno más antiguo del mundo cumplió otro año.


El Recorrido

CARRERA A PIE (9 kilómetros)
La prueba de atletismo transcurre por las principales calles de Reinosa. La salida se dio en La Plaza de España, junto al Ayuntamiento (donde estaban situados los boxes), para continuar en dirección a la estación de autobuses, por la calle Mayor y por la avenida de Castilla, y, una vez allí, realizar el cambio de dirección para volver por la misma calle hasta la Plaza de la Fuente de la Aurora (a dos kilómetros por vuelta).

CICLISMO (24 kilómetros)
El grupo de ciclistas también comenzó en la Plaza de España, y salió de la ciudad por el paseo Doctor Jiménez Díaz con dirección a la estación de esquí de Alto Campoo, situada a 1.645 metros sobre el nivel del mar. La distancia entre ambos puntos es de 24 kilómetros: La primera mitad del recorrido presenta una pendiente suave, hasta Riaño, mientras que la segunda tiene pendientes propias de un puerto de primera categoría. Durante la carrera se proporcionó avituallamiento a los participantes en el kilómetro veinte, conocido como ‘rellano del Henar’. 


A lo largo de la historia de esta competición, al menos en diez ocasiones se tuvo que aplazar o ajustar la prueba a las fechas en las que se tenía la certeza de que se iba a poder celebrar. En esta edición se dio un paso más y se optó por amoldarse a las circunstancias y no variar la fecha, el último sábado del mes de enero, que se institucionalizó hace ya dos ediciones.

La buena labor realizada por los medios de comunicación y la puesta en marcha de la página web, además del impulso y la apuesta que se ha hecho desde la Concejalía de Deportes, han aupado la prueba a la altura que se merece tras haber caído en picado en los últimos años, dejando esta mítica competición al borde de la desaparición.

Manuel Solá, concejal de Deportes, se ha rodeado de un buen equipo humano para impulsar el deporte en este Ayuntamiento y, en muy poco espacio de tiempo, han logrado elaborar un ilusionante calendario de actividades, además de resucitar algunos clubes emblemáticos como, por ejemplo, el Ciclista Campurriano o la Escuela Municipal de Fútbol.
Pero ahora toca hablar del Triatlón Blanco de Reinosa, que esta vez se quedó en duatlón, en el que se dieron cita casi un centenar y medio de deportistas. El día también acompañó y los participantes se empeñaron en dar un gran espectáculo. Tal vez faltaron los tradicionales triatletas que han hecho historia en anteriores ediciones, como Sebastián Catllá, Xavier Cadena o los hermanos Lobo. Esta circunstancia fue aprovechada por otros competidores que, teniendo en cuenta que la prueba de esquí de fondo no era su punto fuerte, lograron subir al podio, algo que se les había resistido años antes.

Desarrollo de la competición
A priori ya había dos favoritos en las dos categorías reina, Félix Javier Martínez e Inmaculada Pereiro, y acertaron de pleno; de hecho, como curiosidad, la organización les había reservado los dorsales 1 y 2, respectivamente. En definitiva, el 26 de enero un total de142 deportistas tomaron la salida en las pobladas calles de Reinosa, poniendo en marcha la vigésimo segunda edición de esta histórica prueba. Pronto se marcaron diferencias entre los favoritos y el resto de participantes, formándose un pequeño grupo al frente de la carrera atlética por las calles de la capital campurriana, cuya distancia constaba de algo menos de 10 kilómetros.

Félix Javier Martínez, a pesar de ser una incógnita tras volver a la competición después de haber pasado por una lesión, puso la directa en la tercera vuelta, de las cinco de que constaba este primer segmento, y dejaba por detrás al grupo de perseguidores formado por Antonio Blanco, que encabezó las primeras vueltas, Oscar Negrete, Sergio Gómez del Río, José González, Alberto García y Juan Carlos Nieva.

Tras esta primera prueba, los deportistas tomaban la bicicleta que les iba a conducir a Alto Campoo, no sin antes salvar el puerto de Braña Vieja, de primera categoría. El grupo que encabezaba la carrera siguió aumentando la ventaja en una especialidad en la que, hace ya unos cuantos años, destacó el mítico equipo ciclista Teka. Por detrás se fue formando un grupo versado en ciclismo, siempre encabezado por el mundialista de bomberos Oscar Negrete, con un desconocido José González Merino, que a priori no contaba en la quiniela de favoritos y nadie sabía muy bien quién era, al que sus paisanos reinosanos animaron durante toda la prueba, con Sergio Gómez, Mikel de la Presa, que fue de menos a más, y el campurriano de Pesquera, Alberto García.

En la categoría femenina, Inmaculada Pereiro iba distanciándose de sus inmediatas perseguidoras, la aragonesa Yolanda Magallón y la cántabra Cristina Allés. En esta prueba se puso en marcha la nueva especialidad de relevos por parejas, que tuvo muy buena acogida. Se trata de una modalidad en la que uno de los deportistas hace la carrera a pie, mientras que el otro hace frente a la ciclista. Esta última disciplina parece ser muy atractiva, por asequible, para gente menos especializada, dando pie a que haya una mayor participación.

La jornada finalizó en el Hotel Vejo, establecimiento elegido como oficina permanente, con la tradicional cena y la posterior entrega de premios, donde se homenajeó a los mejores colaboradores y se repartieron innumerables regalos a los participantes por gentileza de Deportes Cumbres; todo ello aderezado por dos comentaristas de excepción, el concejal Manuel Solá y la alcaldesa Reyes Mantilla.