Marcos García Díez
“¿PARA QUÉ VOY A DAR CLASES?... YA APRENDERÉ A ESQUIAR POR MI CUENTA.” ESTE COMENTARIO LLEVADO A LA PRÁCTICA PUEDE DAR MÁS DE UN DISGUSTO O, EN EL MEJOR DE LOS CASOS, ALGUNA QUE OTRA DECEPCIÓN. MARCOS GARCÍA DÍEZ, PROFESOR DIPLOMADO DE ESQUÍ ALPINO Y JEFE DE PROFESORES DE LA ESCUELA DE ESQUÍ “LA CALGOSA”, LO SABE BIEN.
TRAS DEDICAR TODA UNA VIDA A LA PRÁCTICA DE ESTE DEPORTE, Y LOS ÚLTIMOS DIEZ AÑOS A INSTRUIR A JÓVENES Y MAYORES, ESTÁ CONVENCIDO DE QUE LA MEJOR FORMAR DE APRENDER LOS ENTRESIJOS DEL ESQUÍ PASA POR RECIBIR UNA FORMACIÓN ADECUADA A CARGO DE PROFESIONALES. ÉL ES UNO DE ELLOS.
¿Cómo has llegado a hacerte monitor?
Empecé a esquiar con cinco años gracias a que mis padres, aunque no esquiaban en principio, me empujaron a hacerlo. Poco a poco se fueron metiendo ellos y al final acabó esquiando toda la familia. Sólo esquiando estuve hasta los 14 años, a partir de entonces empecé a combinarlo con el snowboard, aunque siempre he practicado más el esquí. Ya sobre los veinte años empecé a sopesar la posibilidad de hacerme profesor y hasta hoy, que ya son más de diez años y con la misma ilusión.
¿Qué características hay que tener y qué requisitos os piden?
Los requisitos técnicos son asequibles para casi todo el mundo. Hay que tener una calidad técnica buena, pero se supone que el quiere ser profesor cuenta con ella. Hay una prueba, que es parecida a la selectividad, que se hace en los centros de formación dependientes del Ministerio de Educación y Ciencia. Una vez que has superado las pruebas de acceso a los centros de formación, en períodos de dos o tres semanas, y varias veces al año, hay que ir a esos centros a formarse.
¿Por qué recomendarías a la gente empezar a esquiar bajo la supervisión de un profesor?
Sobre todo por seguridad. Es la manera de afrontar un medio algo adverso, por la gente que hay en las pistas o por el uso de material desconocido para alguien no iniciado en este deporte. Además, tanto el nivel de aprendizaje como el de progreso es mucho mayor con alguien que te enseñe que no yendo por libre.
¿Qué perfil tiene la gente que se apunta a las clases?
No hay un perfil concreto. La mejor edad para empezar está en torno a los 5 ó 6 años. Pero doy clases a gente con edades que van desde los 3 años hasta los 65 años.
¿Cuál es la mayor dificultad a la hora de enseñar?
Independiente de la edad, el mayor problema lo representan aquellos que tienen miedo. Suele ser la gente con una edad más avanzada los más proclives a tener miedo, por eso es más fácil enseñar a los niños.
¿Qué media de clases hay que dar para lanzarte a esquiar?
En cursillos de semana, de unas quince horas, capacitamos al alumno para desenvolverse con soltura en pistas de nivel medio.
¿Cuál es el precio medio de las clases?
En cursillos de semana para escolares cuesta aproximadamente 45 euros (varía en función de la empresa que se escoja). Otro producto es el día blanco, que incluye dos horas de clase y forfait –por parte de la estación- a 25 euros, que es una toma de contacto para que decidan si quieren seguir practicándolo en un futuro o no.
¿Cuántos profesores requiere una estación como Alto Campoo?
El inconveniente que tiene Alto Campoo es que es una estación de fin de semana, días en los que el número de profesores ronda los cien, mientras que entre semana está en torno a los 30 profesores, En ambos casos el número de profesores está sujeto a la demanda.
En los últimos años, existe una tendencia a valorar más vuestro trabajo?
Si, desde luego. Pero eso responde de alguna manera a la gran cantidad de gente que se incorpora a la práctica de este deporte desde hace algunos años. Con lo que hay una mayor demanda de nuestros servicios.
¿Qué pistas de Alto Campoo son las mejores para principiantes?
La de debutantes de Calgosa. Yo he trabajado en varias estaciones y para los que empiezan es de lo mejor que hay. Es una estación buena para los que tienen un nivel medio.
¿Y las pistas para la gente experimentada?
Va por gustos. Por ejemplo, para los sowboarders vamos a dejar a un lado las pistas que necesiten accesos mecánicos de percha (telesquí) porque es un remonte mecánico diseñado para esquiadores, no para snwboarders. Entonces los snowboarders van a zonas de silla (Tresmares, Chivo, Cuchillón), mientras que para esquiadores hay pistas muy buenas como el Castro o los Asnos.
Además de enseñar, ¿qué otras funciones tenéis como monitores?
Tenemos unas morales y otras legales. Entre las morales están las de ayudar en lo que se pueda a todos los que están en la estación. Legalmente tengo la obligación de asistir en cualquier accidente, de ayudar a la estación en cualquier rescate.
Y con aquellos que prefieren esquiar fuera de pista, ¿que se hace?
No es competencia del personal de la estación, porque si bien las estaciones exigen que se esquíe dentro de las zonas balizadas, no pueden prohibir que se esquíe fuera de ellas. Pueden pedirte que dentro de las pistas tengas un buen comportamiento, pero todo lo que hagas fuera de las pistas es un riesgo que corre cada uno, y en caso de accidente se te cobraría como un rescate de montaña.
¿Qué recomendaciones deben seguir aquellos que empiezan a esquiar?
Primero saber dónde vas a ir y que vas a hacer, es decir, informarse mínimamente. Existe una normativa FIS, que no es otra cosa que un reglamento reconocido por todas las estaciones donde aparecen unas normas de comportamiento en pista y de cómo acceder a los remontes mecánicos, de cómo parar en una pista, el acceso, de saber el nivel de las pistas por el reconocimiento de los colores las balizas de señalización… También gestionar el alquiler del equipo necesario, si no se tuviese, así como de la contratación de alguien experto y titulado que te indique por donde tienes que esquiar y como hacerlo.
¿Qué puede llegar a costar un día completo en la nieve?
Alquilar el equipo en bruto cuesta unos 18 euros (bastones, esquíes y botas). En cuanto al traje, al principio no hace falta tener ninguno especial. Las clases particulares de una hora cuestan en torno a los 30 euros. Y si se quiere abaratar este concepto se puede coger una clase colectiva, con un grupo de unas ocho personas durante dos horas, que sale por unos 18 euros.
¿Qué ejercicios recomendáis a la gente ya experimentada antes de que salten a las pistas?
Es importante, sobre todo al principio de temporada, hacer algún tipo de ejercicio de manera regular para coger un poco de cuerpo. Una vez en las pistas es recomendable calentar un poco antes de salir y empezar de menos a más, es decir, empezar suave para ver como responde la nieve y el cuerpo en función de las condiciones de la misma. Al día siguiente ya se puede bajar un poco más fuerte. También es importante venir bien desayunado y evitar las cañas, los vermouts……
¿Qué partes del cuerpo se trabajan más?
Sobre todo las articulaciones de rodilla. También los tobillos, que aunque se lleve la bota, es la parte que está más en contacto con el esquí o el snowboard. Y las articulaciones de la zona alta, como son los hombros y las manos.
¿Cómo está Cantabria en cuanto la afición?
Yo llevo esquiando 28 años y no recuerdo nunca que se hayan cerrado los párkings de arriba como viene sucediendo desde hace unos años. Cada vez sube más gente y las infraestructuras también permiten que el aficionado suba más a menudo, y con el menor número de inconvenientes.
¿Lleváis a cabo alguna medida para formar a monitores?
Dentro de la escuela tenemos a un grupo de chavales que una vez que acaben la competición, queremos que se dediquen profesionalmente a la enseñanza. Además, captamos a esquiadores normales, excorredores o a gente que ha descubierto este deporte, a quienes en un plazo de tres años les formamos como profesores.
¿Hay un buen nivel en Cantabria?
Si. Fue curioso que en un viaje que hicimos, tres compañeros y yo, a Estados Unidos nos preguntaron en más de una ocasión de donde veníamos porque les gustaba nuestra forma de esquiar. Algo tendrá que ver el hecho de ser cántabros.
¿Cuáles son los fallos o imprudencias más frecuentes que cometen los que empiezan y los que tienen ya una experiencia?
El principal fallo es la elección incorrecta de la pista. Los aficionados con poca experiencia tienen que estar en las pistas que se adecuen a su destreza que tienen, porque no poseen los conocimientos suficientes para controlar la velocidad y la frenada. Y los experimentados deben controlar sobre todo la velocidad, porque nos confiamos y ante algunos imprevistos no tenemos la capacidad para reaccionar en el caso de que haya algún problema Esto puede provocar, sobre todo, choques con colisión (que te lleve alguien por delante o que tú te lleves a alguien).
¿Cuál es el índice de accidentes en esta estación?
El índice de accidentes en Alto Campoo es similar al que puede haber en el resto de España. Está en torno al 4 por 1000. Las lesiones más típicas son los esguinces, van desde un esguince a una fractura en la rodilla, aunque la mayoría son los típicos casos de botiquín. Suelen ser bastante leves, salvo casos muy concretos. Hace unos años los accidentes se producían más por las deficiencias propias de los equipos de antes, que no tenía las medidas de seguridad con las que cuentan ahora.



