Alpinista y explorador neozelandés, se hizo mundialmente famoso por ser el primero en alcanzar con éxito la cumbre del Everest junto al sherpa Norgay el 29 de mayo de 1953.Edmund Percival Hillary nació el 20 de julio de 1919 en Tuakau (Auckland), tierra neozelandesa en la que falleció el 11 de enero de 2008, a los 88 años, de un ataque al corazón. Hijo de una profesora y de un apicultor, tras dos años en la Universidad decidió unirse a su padre en el negocio de la producción de miel. Fue en su país natal donde, a los 16 años, se despertó su interés por la montaña tras realizar una excursión escolar.
En 1950, tiene por primera vez la posibilidad de escalar en los Alpes suizos y austriacos. Al año siguiente iniciará su larga relación con el Himalaya. Con otros tres escaladores de su país, organiza y financia su propio viaje para escalar en las montañas del Garhwal (India), donde realizan la primera ascensión de seis cimas vírgenes de más de seis mil metros. En ese mismo momento se está organizando en Inglaterra la expedición de reconocimiento del Everest que dirigirá Eric Shipton. Hillary es invitado a participar en ella.
Hasta este momento todos los intentos se habían realizado por la vertiente norte, pero en el transcurso de esta expedición de reconocimiento se va a descubrir la ruta de ascenso por la vertiente sur de la montaña, que dos años después sería utilizada para la primera ascensión. Al año siguiente Hillary volverá al Himalaya para participar en la expedición británica que intentará, como entrenamiento para el Everest, el Cho Oyu (8.201 metros). No conseguirán la cima, pero para el final de la expedición Eric Shipton tendrá seleccionado el núcleo de alpinistas que formarán parte de la expedición del año siguiente.
Shipton tiene claro que contará con los neozelandeses Hillary y Lowe. Al ser sustituido Eric Shipton por John Hunt como jefe de la expedición de 1953, éste, deseoso de tener en Londres durante los preparativos a todos los miembros, está a punto de no invitar a los neozelandeses. Finalmente lo son, y lo que viene a continuación todos lo sabemos: el 29 de mayo, Hillary en compañía del sherpa Tenzing Norgay, alcanzará la cima del Techo del Mundo (8.848 m.).
Pero su ascensión no fue en absoluto fácil. Tras ella se esconde una gran voluntad y una mejor preparación física. Sólo pocos días antes de la fecha de su ataque, Tenzing y él tendrán que realizar un gran esfuerzo para ayudar en la pared del Lhotse. Más tarde, las enfermedades que sufren diversos miembros del equipo de apoyo, les obliga a trabajar muy duro en su escalada al campo IX, hasta el punto que Hillary tiene que transportar 28,5 kilos. Además, ha de cavar, sin oxígeno, la plataforma situada a 8.500 metros en la que instalarán la tienda. A la mañana siguiente, debido a un error logístico, tienen que ascender usando solamente tres litros de oxígeno por minuto, en vez de los cuatro previstos, sacando por ello menos partido a este importante elemento. Durante todo el ascenso y descenso, Hillary ha de hacer cálculos, y ajustar el consumo de los equipos de oxígeno.
Que Hillary formara parte de la cordada de cima, no fue fruto de la casualidad; según la opinión de sus compañeros era el miembro del equipo que poseía más energía, entusiasmo y nivel alpinístico.
Filántropo
Al Himalaya volverá en numerosas ocasiones para intentar objetivos alpinísticos. Entre otras, realizará las primeras del Ama Dablam (6.987 m.), Thamserku (6.367 m.) y Kangtega (6.767 m.), además de intentos en el Makalu (8.481 m.) y este del Everest.
También visitará el Himalaya en busca de aventura. Así, en 1968, explorará los ríos del este del Nepal utilizando dos pequeñas embarcaciones. En 1977 remontará el Ganges desde el océano hasta su nacimiento, al pie de las cimas del Himalaya. Desde el año 1961 Hillary volverá todos los años al Himalaya combinando las expediciones alpinísticas con los proyectos de ayuda al pueblo sherpa.
En medio de tanta labor humanitaria llega la tragedia: su mujer y su hija mueren en un accidente de avión cuando se dirigen de Katmandú a Phaphlu. Las regiones polares también han supuesto un gran atractivo para Hillary. Dirigirá la expedición de Nueva Zelanda en la que, con cuatro compañeros, alcanzará el Polo Sur en tres tractores acondicionados. Será la primera vez que el hombre pisa el Polo Sur en un vehículo. En 1985, acompañará a Neil Armonstrong en una pequeña avioneta con la que aterrizarán en el Polo Norte. Con ello se convertirá en el primer hombre en haber alcanzando al Polo Norte, Sur y la cima del Everest. Además de toda esta intensa actividad alpinística y humanitaria, Edmund Hillary ha encontrado aún tiempo para escribir ocho libros. Cabe destacar que tras su ascensión al Everest la reina Isabel II de Inglaterra le nombró Sir, además ha sido embajador de su país en la India, Nepal y Bangla Desh, y ha sido condecorado por las Naciones Unidas por su intensa labor en defensa y protección del medio ambiente. Esta tarea, lo mismo que sus proyectos de ayuda al pueblo sherpa, han ocupado un lugar fundamental en su existencia.



