En los últimos años no es extraño encontrarnos con deportistas de élite compitiendo con partes de su cuerpo rodeadas de unas bandas de colores intensos que llaman la atención de los espectadores sin saber exactamente de que se trata. Esto es lo que se conoce como Vendaje Neuromuscular o Kinesiotaping.
¿Qué son esas tiras de colores que vemos en los cuerpos de los deportistas?El Vendaje Neuromuscular se basa en el poder de autosanación natural del cuerpo mostrando su eficacia a través de la activación de los sistemas neurológico y circulatorio. Las bases del método fueron sentadas en los años 70 en Asia, sobre todo en Corea y Japón. Llegó a Europa en los años 90 y es ahora cuando más se está utilizando, sobre todo en esta última década. Los principios de la quiropraxia y de la kinesiología daban lugar al desarrollo de un nuevo método basándose en el pensamiento de que el movimiento y la actividad muscular son imprescindibles para mantener o recuperar la salud. La idea que hay detrás de este método es que la musculatura es necesaria para el movimiento, pero también influyen en la circulación sanguínea y linfática y en la temperatura corporal. Si la musculatura no funciona bien puede provocar toda una serie de síntomas y lesiones.
Basándose en esto, se desarrolló un esparadrapo elástico que podía ayudar en la función muscular sin limitar los movimientos corporales. Tratando así los músculos lesionados se activa el proceso de recuperación del propio cuerpo. Durante el desarrollo del método se observó que las aplicaciones podían ser mucho más amplias que el estricto tratamiento de la musculatura.
¿En qué se diferencia el Vendaje Neuromuscular del Vendaje Funcional clásico?
El Vendaje Funcional convencional tiene como objetivo limitar la movilidad articular. Al aplicarlo se aumenta considerablemente la presión, lo cual impide la circulación sanguínea y linfática. Esta disminución de la circulación va a retrasar la recuperación. Además, la inmovilización parcial o total de músculos o articulaciones origina limitaciones en la movilidad articular, lo que hará necesario tratamiento para su recuperación.
El Vendaje Neuromuscular se basa en una filosofía completamente diferente que tiene como objetivo dar total libertad de movimiento para permitir que el sistema muscular se cure biomecánicamente.
Para la mayor parte de las aplicaciones del esparadrapo se hace uso de la elasticidad del mismo respecto a la de la piel. La zona a tratar se estira poniendo en posición de elongación a la musculatura y articulaciones, y seguidamente se pega el esparadrapo. Cuando el miembro vuelve a su posición inicial, la elasticidad del esparadrapo hace que se eleve ligeramente la piel. Se forman así ondulaciones denominadas «convoluciones». La función elevadora del Vendaje Neuromuscular disminuye inmediatamente la presión, reestableciendo la circulación sanguínea y la evacuación linfática. Al reducir la presión sobre los receptores de dolor hace que esté disminuya. Todo esto posibilita un patrón de movimiento más fisiológico, lo que beneficia la recuperación del tejido.
Los efectos del Vendaje Neuromuscular se pueden catalogar en:
1.- Analgesia
2.- Mejorar la función muscular por regulación del tono muscular (aumentándolo o disminuyéndolo según su aplicación).
3.- Ayuda a la función articular por:
- Estimulación de la propiocepción.
- Corrección de la posición articular.
- Corrección de la dirección del movimiento.
- Aumento de la estabilidad.
4.- Eliminar bloqueos de la circulación sanguínea y evacuación linfática
En definitiva, el Vendaje Neuromuscular es una técnica en auge dentro del deporte y cada vez es más utilizada como complemento de tratamiento en centros de fisioterapia. Esta técnica sólo será efectiva si se aplica de manera adecuada, por lo tanto habrá que ponerse en contacto con un fisioterapeuta de confianza para conseguir unos buenos resultados.




