Consultorio de Fisioterapia

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La actividad física, y sobre todo el deporte, son campo fértil para la aparición de lesiones. Existen factores presentes en todo proceso de entrenamiento y competición que rompen el equilibrio natural del cuerpo produciendo la lesión.

Las lesiones más frecuentes en la práctica de una actividad física son las musculares, tendinosas y ligamentosas. Es muy frecuente padecer una lesión de cualquiera de estos tipos  y no saber el tipo de lesión que es, ni como actuar. Desde esta nueva sección os daremos sucesivamente, en cada número de la revista, unas pautas para saber diferenciarlas y estamos abiertos a vuestras preguntas para que sepáis como debéis actuar ante la aparición de síntomas que indiquen existencia de lesión.

Lesiones musculares
Inspección, se nota aumento de volumen de la zona involucrada con tumefacción y equimosis a distancia y de aparición tardía.

Elongación, hiperálgica y limitada.

Contracción resistida dolorosa.
Todo arco de movimiento simple completo, es imposible.
Lesiones tendinosas

Inspección, se nota aumento de volumen de la zona involucrada con tumefacción y  a veces puede aparecer rubor.

Palpación: es un dolor muy agudo, si le dejamos apretado con el dedo el dolor se extiende rápidamente hacia el músculo.

Acortamiento del segmento afectado.

El dolor es  más agudo  cuando uno comienza una actividad  o la termina, pero no durante ella.

El dolor a veces nos despierta por la noche.
Impotencia con dolor al inicio de un movimiento  simple, si el movimiento es repetido se acentuará.

Lesiones ligamentosas

Inspección, se nota aumento de volumen de la zona involucrada, asociado a derrame articular.

Palpación, siempre dolorosa.

Inestabilidad articular.

Laxitud articular, en algunos casos puede llegar a subluxarse la articulación.

Ante la aparición de síntomas clínicos que nos indiquen la existencia de una de las lesiones de los tipos antes descritas, se comenzará aplicando frío y se recomienda acudir a un profesional que esté capacitado para diagnosticarla con precisión, seguir su evolución y tratarla adecuadamente.

Casos prácticos sobre patología deportiva:
1º  Mi nombre es Andrés, tengo 23 años y juego al fútbol desde los 12. Llevo dos años con una molestia en los abductores, que empeora sobre todo al chutar o después de entrenar o jugar. Al principio era algo soportable pero últimamente tengo que dejar los entrenamientos y no puedo acabar un partido debido al intenso dolor en la zona del pubis. ¿Cómo puedo solucionarlo? ¿Qué debo hacer? Muchas gracias.

DANI: Hola Andrés, por lo que nos explicas, parece que tengas la famosa osteopatía de pubis. Es decir, un dolor en la zona de inserción de los abductores y que como cualquier tendinitis, empeora con el ejercicio. En primer lugar debes acudir a cualquier médico deportivo para hacer una ecografía y poder valorar con más exactitud el nivel de la lesión. En las lesiones antiguas como la tuya, el médico comenzará el tratamiento pinchando aines o corticoides. A continuación, además de parar de jugar al fútbol, debes realizar unos ejercicios de estiramientos y fortalecimientos específicos de la zona púbica (abductores, abdominales...) que junto con otras medidas terapéuticas (ultrasonidos, crioterapia…) mejoraran la sintomatología de la lesión.

Por último, resaltar que es una lesión bastante incapacitante en el aspecto deportivo y lenta en cuanto a su curación. Sobre todo, tienes que tener en cuenta que es básica la relación entre el trabajo del médico, el del fisioterapeuta y el trabajo de rehabilitación del paciente en casa. Son 3 factores que deben estar interrelacionados y que no pueden fallar.

2º Hola, mi nombre es Silvia, juego en un equipo de voley y tengo 34 años. Hace aproximadamente 2 semanas me pasó lo siguiente: al comenzar un partido, hice un salto para realizar un remate y noté en la parte posterior del muslo un chasquido y un gran dolor en la zona. Tuve que dejar de jugar inmediatamente y se me puso la zona roja y bastante caliente. Me han dicho mis compañeras que puede ser una rotura de fibras. Si es así, ¿que debo hacer? Muchas gracias.

LUIS: Efectivamente, por lo que relatas hay muchas opciones de que se haya producido una rotura de fibras en la zona de isquiotibiales. Producido por una elongación excesiva del músculo o por una contracción brusca (al saltar, por ejemplo) sin un calentamiento adecuado. Habría que valorar, con la ayuda del ecógrafo, la zona de la rotura, el tamaño y la gravedad de la lesión. La mayoría de los casos requieren un vendaje funcional y reposo deportivo, y en tu caso deberías caminar con muletas para dejar que cicatrice correctamente esa herida en las fibras musculares. Una vez cicatrizada la zona, deberías acudir a tu fisioterapeuta de confianza para reeducar y potenciar toda la zona, pues debido a la inmovilización (de 2 a 4 semanas) seguramente existirá una atrofia muscular. Es importante seguir los consejos del medico rehabilitador o del fisioterapeuta para evitar una cicatrización incorrecta, ya que en el peor de los casos puede producirse una compresión de alguna fibra sensitiva y empeorar todo el proceso de curación.