Un buen calentamiento previo al partido y una sesión de estiramientos tras el mismo puede prevenir lesiones de rodilla y hombro, las más frecuentes entre estos deportistas
El auge del pádel en España durante los últimos años se debe en gran medida a que es un deporte fácil de practicar, ya que desde la primera vez que se entra en la pista se consiguen mantener peloteos largos que hacen que el aficionado se divierta al jugar un partido con sus compañeros. Al no exigir una gran preparación física, pueden practicarlo personas de cualquier edad. Las lesiones en esta disciplina pueden producirse por varias causas y son parte de la vida del deportista, aunque siempre son un mal trago. Es importante saber cómo prevenirlas, tratarlas y buscar la mejor manera de recuperarse.
POR SOBRECARGA
Diríamos que un alto porcentaje de las lesiones se producen por exceder la capacidad que tiene una articulación, músculo o ligamento en cuanto a las cargas que puede soportar, ya sea por un exceso de trabajo (muchas repeticiones de un mismo golpe, cantidad de horas de partidos…) o el tiempo de recuperación, que es otro factor que modifica la intensidad del trabajo, como también el tiempo y calidad de este período.
LA TÉCNICA
Es fundamental el aprendizaje correcto de los golpes, los desplazamientos y la biomecánica en general del movimiento, lo cual permitirá una ejecución correcta y evitara movimientos ‘forzados’, que como consecuencia de las repeticiones o la intensidad terminan por generar una lesión, que pasa de una pequeña sobrecarga o contractura a una tendinitis o incluso a una rotura de fibras musculares. El ejemplo más común es la epicondilitis o codo de tenista.
MALA PREPARACIÓN
Hablamos de la entrada en calor previa a los partidos o entrenamientos. El cuerpo necesita en calentamiento general y progresivo para prepararse. Muchas veces de cara al trabajo, como consecuencia de la ansiedad o el temor a cansarnos, evitamos o acortamos el calentamiento y ante el primer movimiento con cierta intensidad se produce una lesión, que en el mejor de los casos suele terminar en una contractura pero también puede producir desgarros musculares importantes.
CONDICIONES CLIMATOLÓGICAS
El frío o el calor, la lluvia o la humedad, la luz, e incluso la combinación de varios de estos factores, generan condiciones propicias para lesionarse, por ejemplo el suelo resbaladizo o las pelotas se humedecen y pesan más, como también el aire frío, que no permite calentar correctamente, etc... En estos casos debemos, en primer lugar, evaluar los posibles factores adversos y modificar o ‘adaptar’ nuestro juego para evitar lesiones. Y si vemos que el riesgo es muy alto, suspender o reemplazar el entrenamiento. “Muchas veces modificar un día de trabajo es más conveniente al riesgo que puede implicar una lesión que nos obligue a peder varios días”.
DESHIDRATACIÓN O LA MALA ALIMENTACIÓN
Está claro que nuestro organismo debe actuar en las mejores condiciones posibles y la falta de hidratación genera más exigencia muscular, y muchas veces es la causa de calambres contracturas y fatiga, que pueden terminar en una lesión. Al igual que la depleción glucogénica como falta de suministro de hidratos antes y durante el partido, e incluso el tipo de dieta, puede contribuir a generar más acidosis a nivel muscular, con la consecuente fatiga.
PROBLEMAS POSTURALES Y LA ASIMETRÍA MUSCULAR
Producida por las características del deporte provoca descompensaciones que sobrecargan la musculatura. Es importante detectarlos a tiempo y corregirlos, así como compensarlos en el gimnasio para buscar una biomecánica correcta del movimiento.
CONSEJOS PARA NO LESIONARTE
El pádel es un juego muy divertido, sin embargo, como ocurre en la mayor parte de las disciplinas deportivas, si no se toma el tiempo suficiente para realizar un entrenamiento adecuado puede provocar lesiones. Te damos una serie de consejos y pistas para evitar todos los riesgos derivados de una mala preparación.
Aspectos físicos:
1. Calienta durante cinco o diez minutos antes del partido. El calentamiento puede ser tan simple como correr alrededor de la pista y realizar unos estiramientos suaves.
2. Bebe muchos líquidos antes, durante y después de jugar, para evitar lesiones musculares.
3. Evita jugar sobre superficies muy duras. Para prevenir lesiones en las articulaciones de las extremidades inferiores y en la parte inferior de la espalda, si no tiene más remedio que practicar este deporte en pistas duras, cuide que las zapatillas dispongan de una buena cámara en el tacón para absorber el golpe.
4. Evita caer sobre la parte trasera del pie. Puede provocar lesiones en el tendón de Aquiles.
5. Si se sobreentrena puede producirse una fascitis plantar. El descanso es el mejor remedio, pero también es posible aliviar los síntomas utilizando apoyos para el arco del pie y el tobillo.
Aspectos técnicos:
1. Usar las piernas para buscar las bolas bajas sin flexionar el tronco hacia abajo.
2. Acompañar los movimientos realizados con todo el cuerpo.
3. Respetar la terminación de los golpes para no forzar las articulaciones.
4. Jugar con la muñeca firme aunque no rígida.
5. Trata de jugar con el peso más alto de pala con el que te encuentres cómodo. Cuanta más masa sujete el golpe, menos tendrá que soportar tu brazo.
6. Una lesión frecuente entre los amantes del pádel es el codo de tenista. Conviene corregir los gestos técnicos para reducir el exceso de carga sobre el antebrazo por una mala ejecución. Los entrenadores más expertos insisten frecuentemente en que, para prevenir el codo de tenista, debe prestarse especial atención a la ejecución correcta del golpe de revés.
PRINCIPALES LESIONES
Epicondilitis o codo de tenista
Descripción: Es una inflamación de las inserciones musculares en el epicóndilo del codo. También conocida como codo de tenista.
Mecanismo de lesión: La epicondilitis generalmente se relaciona con el sobreuso o con un traumatismo directo sobre la zona. El dolor es más intenso después de un uso intenso o repetitivo de la extremidad. Las actividades que suponen prensión fuerte o rotaciones del antebrazo lo agravan especialmente. Esta lesión en ocasiones se agrava por el uso de palas rotas ya que aumentan las vibraciones sobre el codo.
Prevención:
Reducir las actividades causantes de dolor.
Modificar aquellas actividades que agravan el dolor.
Disminuir el tiempo o intensidad de la actividad.
Realizar descansos y estiramientos.
Tratamiento:
Hielo y masaje de fricción: Se puede usar para disminuir la inflamación y promover la cicatrización de los tendones inflamados. Para aplicarse el masaje con hielo, llene un vaso de plástico con agua y métalo en el congelador. Recorte la mitad superior del vaso de plástico y hágase un masaje suavemente en la zona dolorosa con el hielo durante cinco minutos.
Estiramientos y ejercicios de potenciación de los músculos y tendones afectos. Generalmente esto se hace después de que los pasos anteriores han conseguido que disminuya el dolor.
Si los síntomas no mejoran acude a tú fisioterapeuta para que te paute un tratamiento adecuado para la resolución del problema.
Esguince de tobillo
Descripción: Los esguinces de tobillo son torceduras o distensiones violentas de los ligamentos del tobillo.
Mecanismo de lesión: Los esguinces del tobillo resultan del desplazamiento hacia dentro o hacia fuera del pie, distendiendo o rompiendo los ligamentos de la cara interna o externa del tobillo. Pueden producirse como consecuencia de un golpe directo sobre el tobillo (en deportes que implican contacto) o como consecuencia de una caída, un mal apoyo o un movimiento incorrecto.
Prevención: Realizar siempre un calentamiento y un entrenamiento progresivos. Si existe predisposición a padecer este tipo de lesión, conviene realizar ejercicios de potenciación y propiocepción de dicha articulación y proteger la articulación con un vendaje o tobillera especiales.
Tratamiento: En su fase aguda es recomendable utilizar la aplicación del método ‘RICE’:
Rest (reposo)
Ice (hielo)
Compression (vendaje compresivo)
Elevation (elevación)
Tras un periodo de reposo de unas 48 horas se aconseja empezar a caminar con un vendaje funcional y comenzar con ejercicios progresivos para recuperar la movilidad y el tono muscular. Si la intensidad de la lesión es moderada o grave hay que esperar entre una semana y diez días antes de comenzar los entrenamientos.
Condropatía femoropatelar
Descripción: Es una lesión de la superficie articular de la rótula que suele cursar con dolor en la rodilla al caminar, al subir y bajar escaleras y pendientes y al agacharse.
Mecanismo de lesión:
a.- Mecanismos extrínsecos:
Se producen por pequeños impactos repetidos o impactos mayores ocasionales en la rodilla.
b.- Mecanismos intrínsecos:
Debilidad del músculo cuadriceps.
Mala alineación entre el fémur y la tibia.
Luxación o fractura de rótula.
Prevención:
Evitar el uso de zapatillas excesivamente gastadas que puedan favorecer la mala alineación de la pierna.
Mantener un tono muscular adecuado del cuadriceps.
Tratamiento:
Reposo.
Potenciación de cuadriceps en modo isométrico y cuadriceps en extensión evitando el trabajo de banco de cuadriceps entre 40º y 60º de flexión.
Estiramientos de toda la extremidad inferior con especial énfasis en cuadriceps e isquiotibiales.
Resumen
En este artículo describimos tres de las lesiones más habituales en el pádel. No obstante la mejor manera de prevenir cualquier tipo de lesión es realizar un buen calentamiento previo, una correcta ejecución técnica dentro de la pista y una intensa sesión de estiramientos musculares al finalizar la práctica de este deporte.



