Ramales de la Victoria. Muchos misterios por descubrir

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La comarca del Asón, aún siendo una  gran desconocida de nuestra región, es sin duda una de las más hermosas. A lo largo del discurrir de sus ríos, que se abren paso entre bosques de roble, haya y encina hasta desembocar en rías y marismas, muestra una amplia variedad paisajística y conserva además intactas  sus antiguas costumbres rurales. La villa de Ramales es la capital del Alto Asón  y fue apellidada ‘de la Victoria’ por ser el escenario de la batalla del mítico General Espartero sobre los carlistas en 1839. Cuenta con una arquitectura popular muy bien conservada, con casas de miradores acristalados y altivas casonas de indianos con bellos jardines guardados por altas paredes de piedra y artísticas verjas.


Entre ellas destaca el Palacio de Revillagigedo, construcción del siglo XVI,  reformado en el siglo XVIII y recientemente restaurando de los muchos desperfectos que sufrió durante al nombrada guerra carlista. Tiene un carácter monumental  y está incluido en el Inventario General del Patrimonio Cultural de Cantabria desde el año 2001.

Para muchos, sin embargo, el activo más preciado de este municipio lo constituye su valiosísimo patrimonio subterráneo y arqueológico, al concentrarse en esta zona varias de las más valiosas cuevas de Cantabria y uno de los sistemas  kársticos más importantes de España.

La comarca del Alto Asón es conocida internacionalmente por la calidad y  diversidad de sus 4000 cavidades catalogadas, entre las más de 9000 que existen en Cantabria, encontrándose entre ellas algunos de los recorridos subterráneos más grandes de España.

Esto hace de Ramales un paraíso que atrae a  espeleólogos y arqueólogos de todas partes. Es importante reseñar que para entrar a cualquiera de estas cuevas es IMPRESCINDIBLE el permiso del Ayuntamiento, debiendo contactar con el  Centro de Iniciativas Turísticas y con la Red de Cuevas del Alto Asón para las visitas guiadas.

Por otro lado, estos abrigos naturales, labrados por el agua y el tiempo en la roca caliza, fueron el lugar escogido por los primeros habitantes de la comarca para refugiarse del frío glaciar y realizar fantásticas pinturas rupestres.

La presencia humana en este municipio desde la prehistoria se constata por los yacimientos arqueológicos aparecidos en su término; tal es el caso de las cuevas de Covalanas, de la Haza y Cullalvera, donde nuestros antepasados dejaron reflejadas en sus paredes, con sorprendente calidad artística, imágenes de su  transcurrir diario.

Las cuevas de Covalanas y del Haza fueron descubiertas a principios del siglo XX por Herminio Alcalde del Río. Los posteriores hallazgos de la Cullalvera y del resto de yacimientos, convirtieron a Ramales en uno de los municipios más importantes para el estudio de la prehistoria en la región cantábrica y del arte rupestre.

Por todo ello Ramales ha ido creciendo durante los últimos tiempos, impulsado por un turismo cada vez más importante, que acude  atraído no sólo por las importantes cuevas prehistóricas y su patrimonio arqueológico, sino también por las famosas verbenas y romerías folclóricas,  y la situación privilegiada de una localidad dotada con todo tipo de servicios, en un marco natural incomparable, el del valle del Asón.

Su flora es muy diversa, destacando la variedad de encinas, fresnos, olmos, castaños y robles, muchos de ellos centenarios. En cuanto a la fauna destacamos el jabalí y el corzo. También liebres, zorros, lobos, buitres, lechuzas, milanos, perdices… y por supuesto truchas y salmones que viven en el Asón y sus afluentes, el Gándara y el río Carranza.

Así pues, la pesca es uno de los grandes reclamos de este excelente río salmonero, a donde muchos aficionados acuden cada año con la ilusión de conseguir el ‘campanu’, el primer salmón de la temporada.

CUEVAS
Covalanas: es una de las cavidades más populares con su veintena de representaciones de ciervas en rojo, imágenes que se han convertido en uno de los reclamos turísticos del municipio. Se representan temas agrupados en dos conjuntos: de animales y no figurativas, con líneas sueltas y series de puntos. Las condiciones naturales en que se conserva la cueva hacen de esta visita una experiencia única.

Cullavera: muy próxima al casco urbano de Ramales y con fácil acceso a través de un paseo poblado de encinas. Se trata de una cavidad de dimensiones espectaculares con una boca de acceso monumental y contiene las pinturas prehistóricas situadas a mayor profundidad de la Península Ibérica (claviformes rojos y negros y dos caballos).  Las grandes dimensiones de la cueva y la grandiosidad de sus salas resultan sus mayores atractivos facilitándose su acceso por medio de unas pasarelas e iluminación ambiental.  Aunque inicialmente su mayor atractivo es la escala monumental de su acceso y recorrido, no hay que menospreciar por ello el interés arqueológico de sus representaciones pictóricas, en especial de sus conjuntos de signos y la sala de los caballos.

Cueva de Mirón: La cueva de Mirón, a escasos metros de la de Covalanas, es el objeto de una excavación arqueológica en activo, que cuenta para las visitas guiadas con valiosas explicaciones de los propios investigadores del yacimiento. La forma más sana y respetuosa de conocer el medio natural es, sin lugar a dudas, andar. Por ello, para descubrir a pie algunos de los rincones más hermosos de la comarca,  a continuación os proponemos una ruta fácil realizable en unas pocas horas. Es ideal para conocer sitios tranquilos e interesantes a los que os apetecerá volver.
PR-S22 Camino de Ramales a Covalanas
Desnivel: 300 m.
Dificultal: ninguna
Distancia: 4 Km.
Tiempo: 1,15 horas.
Punto salida/ llegada: Ramales

Ruta que permite recorrer el tramo mejor conservado del antiguo camino real Laredo-Burgos, pasando junto a algunas de las cavidades con arte rupestre cercanas a Ramales.

Comenzamos en Ramales de la Victoria, desde el puesto de la Cruz Roja, se sube a la izquierda por una calle que acaba convirtiéndose  en un ancho camino, siendo éste uno de los escasos tramos que se conservan del antiguo camino real a Burgos.

Ascendemos entre encinas, madroños, laureles, agracejos, etc... Especies representativas del bosque mediterráneo. Tras un rato subiendo, a la izquierda del camino, pegadas a la pared, hay unas escaleras que conducen a una antesala oculta por una higuera.

Es la Cueva de la Haza, una cavidad de dimensiones muy reducidas cerrada por una puerta metálica, de unos 10 m. de profundidad, con media docena de pinturas rupestres de caballos, cérvidos o cápridos.

De nuevo en el camino, seguimos subiendo hasta la carretera que lleva al Puerto de los Tornos, sustituta del camino real, al que superpone su recorrido.

Ahora ascendemos a la izquierda por otro camino pedregoso que traza varias revueltas. En un asomo de la segunda de ellas, vemos un impresionante y vertical murallón, la Pared del Eco, frecuentada escuela de escalada, y a su izquierda la entrada a Cuevamur. Cuevamur es de acceso difícil y carece de arte paleolítico conocido. Sin acercarnos a  esta cueva, seguimos camino arriba, hasta otra puerta metálica que cierra la cueva de Covalanas, la que tiene más y mejor arte rupestre.

Desde afuera, en la panorámica del valle destaca la vertical cara este del Pico San Vicente.

Regresar por la misma ruta.

CURIOSIDADES
Llamado ‘de la victoria’ por la victoria de los liberales sobre los carlistas  en el siglo XIX. Cuenta la tradición que en  la huida el ejército vencido dejó abandonado un baúl lleno de mantones de Manila que más tarde el General Espartero regaló a las mozas del pueblo para que acudieran elegantes a la fiesta que se hizo para celebrar la victoria. De ahí proviene la Verbena del mantón. Aún se pueden ver mantones originales de aquel día. La verbena del mantón se celebra el primer sábado de julio y está declarada Fiesta de interés turístico regional.

GASTRONOMIA
El Queso de Nata, las truchas y el salmón.

FIESTAS DESTACADAS
Fiestas de San Pedro y San Valentín (29 y 30 de junio).
La Verbena del Mantón (primer sábado de Julio).
El Milagruco ( 4 de septiembre).