El control de la masa corporal en el deporte

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Cuando queremos comprobar si estamos en forma, generalmente acudimos a la báscula para determinar cuanto hemos “engordado o adelgazado”. En realidad los conceptos de sobrepeso o delgadez son tan subjetivos que no podremos definirlos sin tener a nuestro alcance otros rasgos personales como: la morfología, la constitución, la altura y la proporción entre el tejido adiposo y el muscular. Últimamente hemos pasado del tradicional “Peso ideal”, que estaba avalado por valores y coeficientes de tablas estandarizadas que con el tiempo han quedado obsoletas, a términos cada vez más científicos como: “Indice de masa corporal”, “Porcentaje de masa corporal”, “Masa magra”, “Agua corporal total” etc.

Pero, ¿Cómo medir la grasa corporal?

Hasta hace poco resultaba una labor difícil incomoda y cara que debía hacerse en centros de Alto Rendimiento Deportivo o en Centros estéticos especializados.

Hoy en día existen vario métodos para medir la grasa de un individuo. Los que yo utilizo habitualmente son: 1- Plicómetro: instrumento con forma de calibre,  que mide el espesor de unos pliegues cutáneos en diferentes puntos representativos del cuerpo,  y que  junto a parámetros como el peso y la altura,  nos permite calcular nuestro porcentaje de grasa corporal.  2-  Bioimpedancia Eléctrica: Medición  a través de la conductividad eléctrica del tejido corporal.

Con estos dos aparatos, tendremos los suficientes conocimientos de la persona a tratar y los datos suficientes para elaborar un plan personalizado. Los dos se complementan perfectamente ya que el Plicómetro nos permite medir los pliegues de la piel “que nos sobra”, es decir, la grasa. Nueve medidas en diferentes partes del cuerpo nos permitirá llegar a un diagnóstico bastante fiable. En  personas muy obesas la Plicometría puede ser una labor complicada en la que pueden sentirse incomodas. De cualquier forma, podremos medir en cada parte del cuerpo la evolución del adelgazamiento mediante la dieta y el ejercicio. Cuando lo que se pretende es un adelgazamiento localizado, hay que tener en cuenta que todos engordamos según un patrón genético y desafortunadamente adelgazamos en el contrario. Es decir, solemos quemar la grasa primero donde menos nos interesa y por ultimo donde más se nos acumula. El programa de entrenamiento en combinación con el régimen deberá estar dirigido a reducir la grasa de forma localizada.

La Impedancia Bioeléctrica es una técnica inocua para la determinación de la Composición Corporal. El paso de una corriente eléctrica por el organismo permite mediante el registro do parámetros físicos como la impedancia, resistencia y reactancia, establecer, con una fiabilidad del 99% los siguientes valores: AGUA CORPORAL TOTAL, MASA MAGRA o LIBRE DE GRASA, GRASA CORPORAL, METABOLISMO BASAL, INDICE DE MASA CORPORAL y añadiendo algún parámetro externo más, el tanto por ciento de RIESGO CARDIOVASCULAR.

El modelo que utilizo habitualmente, el TANITA 418, se diferencia por su tecnología sectorial de ocho sensores. Gracias a ello nos permite obtener medidas bioeléctricas de todo el cuerpo y de cada uno de sus segmentos individualizados. El voltaje medido corresponde a la impedancia de cada uno de ellos: Cuerpo entero, pierna izquierda,  pierna derecha, brazo izquierdo y brazo derecho. Tales lecturas permiten determinar la composición corporal de todo el organismo y de cada uno de los segmentos citados.

MEDICIÓN DE LA GRASA CORPORAL.
La cantidad de grasa se mide en porcentaje del  peso corporal. Se ha demostrado que la reducción de los niveles excesivos de grasa disminuye el riesgo de ciertas enfermedades, tales como: las cardiacas, la hipertensión arterial, la diabetes y algún tipo de cáncer.

LA COMPOSICION CORPORAL. Aunque es cierto que estudios estadísticos fiables demuestran una relación muy estrecha entre la obesidad y el peso corporal total, también lo es que tales estudios no tienen en cuenta la composición corporal de los sujetos pesados. De esa forma se puede incurrir en errores a la hora de valorar la obesidad de un sujeto, sobretodo si éste, es una persona con una gran masa muscular. En estos casos y dado que la obesidad es considerada como el exceso de grasa, el valor del peso total no puede ser un índice de valoración de la misma aunque el sujeto pese más de lo que aconsejan las TABLAS DE PESO IDEAL e incluso el mismo INDICE DE MASA CORPORAL.

AGUA CORPORAL TOTAL.
Es como su nombre indica toda el agua que existe en nuestro organismo. Básicamente se podría decir que está contenida en la MASA LIBRE DE GRASA, o MASA MAGRA. Nuestro organismo se encarga de mantener equilibrado el nivel de hidratación y el no hacerlo adecuadamente comportará  riesgos para el estado de salud.

MASA MAGRA.
Lo constituye la masa activa del cuerpo: los órganos, huesos, sangre, músculos, etc. Es sin duda alguna, el elemento más importante y su pérdida excesiva puede ocasionar estados de desnutrición. Uno de los riesgos de  las dietas no sujetas a controles es precisamente la pérdida en exceso de masa magra. Si esta pérdida se produce de forma continuada (regímenes desequilibrados, seguidos durante largos periodos de tiempo) se pueden ocasionar al organismo, déficits  irrecuperables.

MASA GRASA. Es el único componente que se puede perder, con rigor científico, sin que su pérdida suponga un riesgo para la salud. Al contrario, el exceso del mismo, por encima de un INDICE de 30 sobre MASA CORPORAL  puede tener graves consecuencias cardiovasculares. No obstante es conveniente recordar, que si bien la obesidad puede ser peligrosa, la grasa forma parte de nosotros como los demás componentes  y que el tenerla en mayor o menor cantidad no solo es una cuestión nutricional o de hábitos alimentarios erróneos. Existen factores hereditarios y constitucionales contra los que no se puede luchar y por eso será el profesional quien determine los motivos del exceso de peso y prescriba el tratamiento adecuado para su corrección.

INDICE DE MASA CORPORAL (IMC).
El también conocido como ÍNDICE de QUETELET, está definido como el cociente de dividir el peso en Kg. por la talla en metros al cuadrado. Actualmente es el parámetro de definición de obesidad más utilizado. No obstante, este método de evaluar la obesidad prescinde del real contenido de grasa del cuerpo. Ello puede generar errores de clasificación, como el  caso  en que haya un contenido alto de  masa magra, por ejemplo, debido a un desarrollo marcado de la masa muscular, sin que tenga que haber un exceso de la masa grasa. Esta especial condición, es decir, la diferenciación entre los componentes de la composición corporal, puede establecerse con el estudio de la masa grasa en los  pliegues subcutáneos, o de los parámetros obtenidos mediante la impedancia bioeléctrica.

METABOLISMO BASAL. Es el nivel mínimo de energía que un cuerpo necesita para funcionar eficientemente en reposo. La necesaria para los órganos del sistema respiratorio y circulatorio, el sistema nervioso, el hígado, los riñones y los otros órganos.  Quemamos calorías en cada una de las actividades que realizamos,  incluso cuando dormimos. Aproximadamente el 70 % de las calorías que se consumen diariamente son utilizadas por el metabolismo basal.

Durante la actividad física se quema energía, que será mayor cuanto más vigorosa sea dicha actividad, y  mayor será,  la cantidad de calorías que se queme.  Ello se debe a que el músculo estriado (que representa aproximadamente un 40% del peso corporal) funciona como un motor y utiliza una gran cantidad de energía. El metabolismo basal se ve afectado en gran medida por la cantidad de músculos que tengamos; el aumento de la masa muscular ayuda a que el metabolismo basal se acelere. Tener un metabolismo basal más elevado aumentará la cantidad de calorías quemadas y ayudará a reducir la cantidad de grasa corporal.  En cambio un metabolismo basal bajo hará que resulte más difícil perder grasa corporal y peso total en general.